Tal es la competencia y las alternativas dentro del segmento de los SUV híbridos, que no queda otra que intentar cambiar las reglas del juego para seguir manteniendo el ritmo de ventas. Y en este sentido, Toyota acaba de realizar un movimiento totalmente inesperado con su RAV4, uno de los modelos estrella de la compañía japonesa. Hasta hace nada, decantarse por gran autonomía eléctrica y etiqueta CERO suponía pagar mucho dinero y decantarse por configuraciones que realmente no se necesitaban. Eso es lo que ocurría precisamente con el Toyota RAV4, y si querías una versión PHEV, tenías que pagar la tracción total. Quizá la llegada del mercado chino ha obligado a cambiar el planteamiento.
Porque ahora, Toyota ha introducido una variante híbrida enchufable solo con tracción delantera y manteniendo casi intactas las prestaciones que han sido clave. Esto ha provocado una rebaja destaca en el precio de acceso del modelo, siendo mucho más accesible para muchas más personas.
El cambio del Toyota RAV4
El planteamiento que ofrecía el RAV4 híbrido era el de potencia elevada con tracción total, y un precio por encima de los 50.000 euros en casi todas las configuraciones. La marca nipona no ofrecía alternativa, y esto era una barrera para muchos posibles compradores, que no estaban dispuestos a asumir tal coste por un vehículo, sobre todo para quienes usan el vehículo cada día, que, además, veían innecesario apostar por un vehículo de tracción total.
Pero la apuesta para este 2026 es esta nueva versión PHEV con tracción delantera (FWD), con una potencia de 268 CV, una autonomía eléctrica de 100 kilómetros, es decir, idéntica a la anterior, pero eliminado la tracción total, lo que se traduce, además de un precio menor, en menor peso y en menor complejidad.
El precio se reduce hasta los 46.500 euros, un descuento sustancial que abre las puertas a nuevos compradores.
Toyota RAV4 más accesible
El Toyota RAV4 ha dominado el segmento durante muchos años, gracias a su elevado espacio, empezando por sus 4.60 metros de largo, y con un enfoque claramente familiar, donde la eficiencia y la tecnología ofrecen lo que casi nadie podía ofrecer, y esa seña de identidad está intacta en el modelo del 2026, eso sí con evidentes evoluciones.
Ahora viene con dos grandes pantallas, una de 12,3 pulgadas para la instrumentación y otra de 12,9 pulgadas para el sistema multimedia. La segunda incorpora la plataforma Arene, que hace que el vehículo sea mucho más inteligente, con actualizaciones y un mayor procesamiento.
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Probar El BoxHay que tener en cuenta que no se elimina la tracción total, simplemente, ahora ofrece más opciones que se estructura en tres bloques, un híbrido convencional (HEV) de 183 CV con tracción delantera, un híbrido enchufable (PHEV) de 268 CV con tracción delantera (la novedad), y un híbrido enchufable (PHEV) de 304 CV con tracción total AWD-i.
Todos cuentan con transmisión automática epicicloidal que prioriza la eficiencia y la suavidad, algo habitual en la marca.
Si nos centramos en la PHEV, el vehículo cuenta con una batería de 22,7 kWh, que permite recorrer más de 100 kilómetros en modo eléctrico. Gracias a su corriente alterna de hasta 11 kW, y en corriente continua de hasta 50 kW, puede cargar el 80% del vehículo en solo 30 minutos.
En cuanto a equipamiento, están las versiones que van desde el acabado Advance hasta los más completos Spirit, GR Sport y Limited. Los niveles que están por encima son las que siguen enfocadas principalmente a la tracción total.
Un SUV para ciudad
El cambio del RAV4 supone poder abarcar más clientes y, por tanto, decantarse por el usuario de ciudad que ahora se decanta por vehículos con etiqueta CERO que ofrezcan una gran autonomía eléctrica. Las normativas y las restricciones de las grandes ciudades europeas están empujando a estas opciones electrificadas sin tener que renunciar a la combustión de toda la vida. La autonomía eléctrica superior a los 100 kilómetros permite tener que olvidarse de la gasolina en el día a día. Y ahora, con un precio mucho más reducido, le permite rivalizar con otras firmas que tenían este terreno ganado ante la falta de alternativas de la firma nipona.
El Toyota RAV4 sigue sin ser el SUV más barato del mercado, ni mucho menos, pero la calidad, la fiabilidad y la garantía de la marca nipona sigue siendo diferencial para el resto. Por eso, eliminar la tracción total y, por tanto, abaratar el precio de salida del RAV4 supone una decisión que puede reportar grandes beneficios a una compañía que prioriza al cliente, algo que le ha permitido ser una de las marcas más importante en nivel global. A partir de ahora, si el Toyota RAV4 ya era un líder en ventas, todo hace prever que seguirá manteniendo esta posición de privilegio.





