Toyota está poniendo patas arriba el mercado de la automoción. La marca japonesa es consciente de que la nueva tendencia en el mundo del automóvil, la electrificación, la evolución tecnológica, y la amenaza del mercado chino, obliga a mover ficha si no quiere verse superados por la competencia. Por eso mismo, la marca nipona está haciendo un elevado esfuerzo para optimizar la mayoría de vehículos de su flota para este año, con avances importantes, y ajustando el presupuesto para seguir siendo una de las marcas con más ventas en todo el mundo. Prueba de ello es uno de los vehículos más icónicos de los nipones, el Toyota C-HR, que ha dado un paso estratégico con la nueva versión híbrida enchufable.
La apuesta es clara, se demarca de los demás, porque ni es un híbrido convencional ni tampoco es un eléctrico puro. Es una alternativa que permite moverse a diario en modo eléctrico, por la ciudad, en desplazamientos cortos, sin renunciar a la versatilidad que ofrecen los motores de combustión. Un vehículo que marca diferencias, que porta la etiqueta CERO de la DGT, y que trae más potencia al mismo tiempo que ofrece un planteamiento muy equilibrado.
Toyota C-HR híbrido enchufable
El Toyota C-HR es sin discusión, uno de los SUV compacto que más han triunfado en España y en Europa. Algo que siempre ha caracterizado a este modelo es su diseño rompedor, y si lo acompañas de la fiabilidad y la tecnología híbrida que caracteriza a Toyota en general, el resultado es un éxito de ventas, como ya ha pasado en modelos anteriores, y es lo que esperan que siga pasando ahora con esta nueva versión enchufable.
El vehículo tiene un motor de gasolina 2.0 junto a propulsor eléctrico con una batería de 13,6 kWh, lo que le da al coche un total de 223 CV de potencia total, una cifra muy por encima de los híbridos convencionales del mercado. Solo con electricidad puede recorrer 66 kilómetros, lo que lo convierte en una opción más que válida para circular por la ciudad, y con las ventajas de portar en el parabrisas la etiqueta CERO emisiones.
El cargado de la batería, con un máximo de 6,6 kW, permite una carga máxima en un tiempo aproximado de 2 horas y media.
Toyota C-HR y otras opciones
La duda que muchos tienen es si esta opción merece la penas respecto al C-HR híbrido de siempre. Si bien es cierto que el enchufable es un vehículo más caro, la diferencia se puede acabar amortizando con el ahorro en carburante. También merece la pena por los extras en prestación que ofrece esta modelo.
Es importante tener en cuenta que, si se agota la batería eléctrica, el consumo de gasolina es bastante razonable, en torno a los 5 litros cada 100 kilómetros, buenas cifras dada la potencia del vehículo.
A tener en cuenta
El acabado Spirit es la mejor apuesta si se busca equilibrio a la hora de acometer la compra, ya que es muy completo, con llantas de 19 pulgadas, faros LED, portón automático, asientos eléctricos calefactados, climatizador bizona y con un paquete importante de asistentes a la conducción. Por su parte, una vez dentro del vehículo, encontramos buena calidad, materiales más que aceptables, y unos asientos muy cómodos. Muchos echarán en falta una pantalla con algo más de nitidez y resolución gráfica.
Algo que pierde este nuevo modelo respecto a los demás, es la capacidad del maletero. La ubicación de la batería reduce el tamaño a los 310 litros, lo que supone una cifra algo justa para un entorno familiar, sobre todo a la hora de realizar viajes largos de vacaciones con mucho equipaje. También puede que sea algo justo respecto a las plazas traseras, perfectamente válidas para el día a día, algo pequeñas para largo trayectos.
El Toyota C-HR enchufable es una gran apuesta de la compañía, que quiere poder ofrecer a sus clientes un abanico de posibilidades para poder contentar a todos, para mantener la fiabilidad y la cercanía que ya son algo que se da por hecho, pero que merece la pena cuidar.





