El rendimiento del AMR26 a partir de este fin de semana va a ser una gran incógnita. Pese a que Honda haya identificado el principal problema del motor y del AMR26, esto no quiere decir, ni mucho menos, ni que haya solución para este fin de semana, ni para la siguiente carrera ni para las próximas carreras. Porque lo ocurrido con el motor, en parte, se lo podría estar esperando tanto en Honda como en Aston Martin, como informa José M. Zapico en Motor.es.
El problema de Honda
El problema principal de Aston Martin. Del AMR26, el que explica de manera general qué es lo que le pasa al monoplaza y por qué no es fiable, es que vibra mucho, y esto provoca que algunos de los componentes del motor no soporten tal vibración y dejen de ser fiables. El concepto de Adrian Newey, tan invocador por fuera, también lo es por dentro, y esto ha supuesto un reto mayor para todos. La idea principal era mantener todo el paquete muy compacto y lo más bajo posible, pero el resultado no ha sido el esperado.
Los problemas ya se fueron identificando desde el otoño, por ese motivo, Aston Martin mandó a gente a Japón, especialmente a Andy Cowell, para poder supervisar el trabajo con ellos y ver qué estaba pasando. Si las cosas se están haciendo bien, si los datos acompañan, no hay motivo para mandar a nadie a la otra parte del mundo. Había problemas, pero no parecía que no se pudiera solucionar con tanto tiempo de antelación.
¿Por qué vibra tanto el motor Honda?
El motivo por el que vibre tanto el AMR26 es porque la MGU-K se instaló lo más bajo posible para rebajar el centro de gravedad, y esto afecta a los cilindros como las generadas por el MGU-K. Fue una de las peticiones de última hora por parte de Adrian Newey. Para llevar a cabo esta petición de Adrian Newey, se tuvo que dividir la la batería en dos niveles y cambiar los anclajes respecto al diseño inicial. Se debe tener en cuenta que el generador va unido a la batería al chasis. Al estar tan cerca, la batería es que absorbe la mayoría de dichas vibraciones.
La sección térmica, como el generador de empuje eléctrico vibran mucho y se transmite a la batería, y por eso se acaba rompiendo. Pero no es solo la batería lo que se rompen, esas vibraciones provocan otros daños que provocan una avería en cascada hasta que hace inoperante el motor. Primero sufre la una junta tórica, lo que deriva en la fuga de refrigerante. Este líquido se mete por dentro de las celdas de la betería. Esto, as u vez, provoca una reacción química que, obviamente, no es nada positiva para el monoplaza.
Problemas en el chasis
Como decimos, el problema tiene que ver con el motor, pero el diseño del motor está condicionando al diseño del chasis, al de Adrian Newey, y también debe cambiar algunos aspectos. Porque el diseño ofrece dinámicas muy deseables, pero también desprotege ciertas piezas del coche, por las vibraciones ya mencionadas. De hecho, Honda pidió a Newey cambios en el diseño, pero este no ha accedido. La idea era reforzar dicha estructura, pero el ingeniero ha dicho no. Lo que pedía Honda, básicamente, era volver al concepto inicial, al menos, acercarse a él, pero lo que nunca estuvo pensado, fue partir la batería en dos módulos para dejar espacio, ahí es donde han empezado los problemas.
Las soluciones para el AMR26
Hay dos formas, por tanto, de solucionar los problemas del AMR26, por lo menos, para lograr que el coche puede ser competitivo. El primero de ellos es cambiar el diseño, el segundo, cambiar la estructura del motor. Cambiar el diseño requiere mucho tiempo, meses, pero rediseñar el motor podría conllevar uno o dos años, por tanto, toca que Newey se ponga a hacer los deberes.
Curiosamente, algo que pudieron comprobar en los test es que, cuando el coche es más pesado, mejor funciona. Cuando se llena el tanque de gasolina, el monoplaza vibra menos y, por tanto, se protegen más las baterías. El problema es cuando pasan las vueltas, y a medida que se va a vaciando el tanque, crecen estas vibraciones.
Soluciones para Australia
Pocas soluciones se esperan para el GP de Australia, pero hay incertidumbre por la parte que le toca a Aston Martin y a Adrian Newey. Hablan de que el monoplaza será muy diferente a lo visto en los test, se supone que estos cambios deberían ir en la dirección que apunta Honda, en la de reducir las vibraciones y proteger las baterías del motor. Pero la única opción para que Aston Martin sea competitivo, pasa por un milagro. El AMR26 debería sufrir, y mucho en Australia este fin de semana. Casi que lo más importante es que logren completar la carrera y que puedan dar el máximo vueltas posibles para seguir recabando información.





