Las emisiones ambientales siendo el causante principal, pero también el ruido que generan, están transformando los automóviles, incluyendo los superdeportivos y las opciones más premium que ofrece el mercado. Marcas históricas y tradicionales están obligadas a replantear los modelos más icónicos de la historia del automóvil, y ahora está en el centro del debate una marca tan mítica y exclusiva como es Lamborghini. Las últimas pruebas, con un camuflaje muy poco discreto, permiten hacerse una idea de como será uno de los SUV más exclusivos y extremo que ofrece el mercado. Llega con más potencia que nunca, con un sistema híbrido enchufable y una estética más agresiva, quizá para compensar también el obligado cambio de tendencia. Se mantiene el ADN de la marca, para los cambios podrían dividir a los más fanáticos y puristas del mundo de la automoción. Porque el cambio más característico que se elimina, al ser eléctrico, es el sonido único de este coche.
Lamborghini y su cambio radical
El nuevo Urus Performante, según las imágenes de pruebas a las que ha tenido acceso Autonoción, evidencian un cambio tan sutil como efectivo estéticamente. En la parte frontal se aprecian nuevas luces diurnas con un diseño afilado y unos faros en las esquinas unidos por una barra diagonal, y separando las tornas de aire de los laterales con el aire central. Dichas entradas están más elevadas y son más estrechas, lo que le da un toque aún más agresivo. Si nos vamos a la parte trasera, también hay cambios visibles, con tomas de aire más grandes, un portón con un spoiler integrado más marcado, y un sistema de frenos contundente.
Los cambios exteriores se completan con las llantas de 22 pulgadas y unas ruedas de 325/35, con extensiones de fibra de carbono para reducir peso y ofrecer un toque aún más exclusivo al diseño del vehículo.
Mantendrá esa exclusividad, siendo uno de los SUV que más pueda llamar la atención del mercado, algo lógico si intuimos que el precio rondará los 240.000 euros, por tanto, que sea diferente no es solo una característica, es una obligación.
Transición al motor híbrido
Pero el cambio más evidente no está a simple vista, hay que levantar el capó para verlo y apreciarlo, porque su potencia alcanza los 800 CV, aunque también es muy pesado. Atrás queda el motor V8 biturbo de 4.0 litros con 657 caballos, la nueva normativa obliga a uno de los cambios que más duele a estas marcas y a los amantes del motor, porque la nueva generación se pasa a la mecánica híbrida enchufable. Es cierto que sí, se mantiene el motor V8, pero se combina con un motor eléctrico y una batería de gran capacidad, muy en sintonía con el Urus SE. En total, 800 CV de potencia, o algo más, para convertirse en el SUV más potencia jamás producido por la firma.
Pero las consecuencias de la electrificación es el peso, uno 270 kilos más para esta versión híbrida. Es el punto negativo para un automóvil con unas prestaciones que van a seguir siendo espectaculares. Se refuerza el sistema de admisión, los frenos y la puesta a punto del chasis, lo que compensa el peso extra.
El mundo de la automoción cambia, afecta a las marcas más potentes, pero, de momento, el cliente responde, porque la versión híbrida actual está agotada hasta el 2027, lo que demuestra que el músculo de la firma sigue conservando un aspecto inmejorable.
Adiós al sonido icónico
El sonido del Lamborghini es uno de los aspectos que más controversia está creando, ni el peso ni la electrificación, aunque la falta de eso ruido tan característico va de la mano de estos cambios, inevitablemente. Pero el cambio ya no solo viene por la transición eléctrica, también por la normativa europea, que también limita el ruido máximo de los coches, el de sus motores. Y estos cambios van por fases, la primera con un límite de 72 decibelios para turismos, y luego bajará a 70, para concluir en 68.
El ruido es una seña de identidad para esta y otras marcas míticas desde hace muchos, muchos años. En el caso de Lamborghini, sus motores V10 y V12 son conocidos precisamente por su sonido tan espectacular como estridente, y limitarlo supone un cambio en la percepción y en la conducción, prescindir de una seña de identidad.
Pese a todo, Lamborghini sigue siendo Lamborghini, al igual que las grandes marcas, las exclusivas, por el momento, no parece que vayan a perder la identidad pese a los cambios en el mundo de la automoción. Habrá cambios obligados, los motores, el sonido, pero seguirán siendo marcas exclusivas que llevaran sus vehículos al extremo, lo que siempre han hecho y seguirán haciendo. Porque lo eléctrico, aunque le quede mucho camino por recorrer, llegará a ofrecer prestaciones que se parecerán mucho a lo que ofrecía la combustión tradicional.





