El mercado del automóvil se encuentra en plena transformación, ya no solo en España, en todo Europa: las restricciones y las normativas están impulsando la movilidad sostenible, y la electrificación está ganando terreno en este aspecto. A su vez, esto ha protagonizado la irrupción del mercado chino, que ofrece propuestas eléctricas muy competitivas con precios muy agresivos.
Y las marcas chinas no solo han irrumpido con marcas propias que triunfan en el país asiático, también ha irrumpido con grandes grupos que han apostado por inyectar capital, y su industria en marcas locales. Es el caso de Ebro, que, de la mano de Chery, ha vuelto a renacer en los últimos años en España.
La histórica marca está asentada en Barcelona y ahora prepara un salto decisivo en su estrategia industrial, la puesta en marcha de una nueva línea en la planta que, además de elevar la producción, redefine el modelo que llevará a cabo. El S700, su modelo icónico, será el primer en beneficiarse de esta nueva estrategia.
Ebro acelera su producción en Barcelona
La novedad viene de la línea de producción M1 de la planta situada en la Zona Franca de Barcelona. Esta nueva infraestructura tendrá el potencial para fabricas 120 vehículos cada día en este inicio, pero cuando esté a pleno rendimiento, tendrá músculo suficiente para elevar la cifra a las 500 unidades por día.
En total, serán 280 unidades más al día de producción, una cifra que, sobre todo, refleja la ambición de la marca, y del grupo Chery, que quieren consolidarse en el mercado y convertirse en uno de los grandes protagonistas de la industria en la segunda mitad del año 2026, y en el 2027.
No solo es una ampliación de volumen, es ampliar la capacidad tecnológica de la empresa. Hasta ahora, los vehículos llegaban prácticamente ensamblados de china, pero la nueva planta va a permitir fabricar los vehículos prácticamente al completo, lo que supone un incremento del valor añadido local, y al mismo tiempo, reduce la dependencia de procesos externos.
Para llevar a cabo todo esto, la compañía ha invertido 100 millones de euros, con el objetivo de poder producir 50.000 vehículos en este 2026, eso sí, estas cifras estarán condicionadas a como responda el mercado, lógico por otro lado.
El primer modelo de Ebro
El gran protagonista en el inicio de esta nueva etapa será el S400, y no el S700. Este modelo inaugurará la línea M1, lo que supone un movimiento estratégico. En primer lugar, al ser el coche más pequeño de la gama, permite que los inicios sean más accesibles y de más volumen potencial, antes de que se introduzcan los modelos más grandes, complejos y potentes de Ebro.
Una vez se inicie el precio con el S400 y todo funcione correctamente, llegará el turno del S700, el modelo más representativo hasta la fecha, el que ha logrado consolidarse en el mercado en estos últimos años. Por el momento, los modelos S800 y el S900 seguirán produciéndose en la línea M0, así que la apuesta será la de un sistema mixto durante esta primera fase de transición.
De esta forma, la firma minimiza riesgos y se puede centrar en arrancar de forma óptima la nueva planta, sin la responsabilidad que supondría pasarlo todo de golpe, y asegurando de esta forma, que cada modelo logra adaptarse de manera correcta a los nuevos procesos que se han introducido.
Ebro y su alianza con Chery
Como decimos, Ebro le debe mucho a Chery, el gigante chino, socio en este proyecto y clave para la resurrección de la marca española. Porque gracias al músculo de Chery, la tecnología es ahora, seña de identidad de un vehículo que, sin ella, difícilmente podría competir en el mercado actual.
Tal es la alianza, que es posible que la planta de Barcelona comience a producir modelos de las otras marcas, como el Omoda 5 o el Jaecco 5, a finales de este mismo año. Esto, sin duda supondrá un empuje importante, no solo para la planta, también para la industria española, que poco a poco, se irá posicionando como uno de los referentes en la movilidad eléctrica en todo el continente.
Pero volviendo al EBRO y a la nueva planta, el objetivo de la compañía es lograr vender 28.000 y 30.000 unidades anuales en los años 2028 y 2029, y con los nuevos modelos que entrarán en el grupo, pretende que en total se puedan superar las 100.000 unidades en ese mismo año.
Ebro abre una nueva planta en Barcelona, coge músculo en la industria, gracias a la inyección de Chery. Con este movimiento, la empresa se asegura crecer, aunque para ello, debe haber una respuesta del consumidor. No cabe duda de que este movimiento favorece a la industria, pero también al país.





