La FIA se encuentra inmerso en varias reuniones para abordar cambios en el reglamento actual de la F1. El accidente de Oliver Bearman ha precipitado los acontecimientos, y gracias a que ha coincidió con el parón por las suspensiones de las carreras de Bahréin y Arabia Saudí, el organismo internacional y las escuderías han tenido tiempo para abordar el problema con el tiempo necesario para que algo urgente se realice con los tiempos de reflexión adecuados. De momento solo ha habido una reunión, esta semana hay otras dos, y el próximo lunes, habrá decisión definitiva. Nikolas Tombazis, jefe de monoplazas de la FIA, apunta hacia dónde irán los cambios.
La nueva normativa de la F1
Más allá a las críticas de la nueva F1, que son muchas por el tipo de espectáculo que ofrecen, lo que más preocupa es la seguridad, aunque la FIA ha mirado hacia otro lado en este aspecto, hasta que se produjo en Suzuka el accidente de Oliver Bearman, algo que ya vaticinaban la mayoría de pilotos de la parrilla.
El diferencial de potencia, de velocidad, de un monoplaza con la energía eléctrica al máximo y otro sin energía, es abismal, y era cuestión de tiempo de que dos pilotos se juntaran con este diferencial en cualquier punto de cualquier trazado que hiciera inevitable el accidente, y así sucedió entre Bearman, que iba a tope, y Colapinto, que iba a unos 100 kilómetros por hora más despacio. El británico esquivó el impacto directo, pero se salió de pista y se fue contra el muro. Pudo ser peor de lo que luego fue, el piloto salió cojeando, pero nada más. Y ahora sí, la FIA mueve ficha, después del accidente.
La versión de la FIA
La FIA, como no podía ser de otra manera, defiende su producto, y en unas declaraciones en Nextgen-Auto.com, Nikolas Tombazis, jefe de monoplazas de la FIA, no cree que el reglamento de este año sea un fracaso, simplemente, es un cambio muy radical y necesita ajustes sobre la marcha, pero está convencido de que terminará siendo un éxito. Ahora toca hacer los primeros retoques, sobre todo, para garantizar la seguridad de los pilotos, y descarta cambios radicales como señalan algunos sectores.
“No es que estemos hablando de una reescritura completa. Creemos que el paciente no está en cuidados intensivos. Sólo necesita ‘comer unas manzanas’ al día, no someterse a una cirugía a corazón abierto. Hay problemas, tanto de conducción como de seguridad, que debemos abordar. No me gusta perder el tiempo diciendo ‘todo está bien, no tenemos que hacer nada’, porque claramente hay cosas que deben hacerse. Del mismo modo, no me gusta decir, en el otro extremo, que es un desastre total. Tenemos aficionados que están contentos… Tuvimos un accidente causado por aspectos específicos que debemos corregir, y tenemos pilotos que creen que algunas cosas se pueden mejorar”
Un accidente imprevisible para la FIA
Fernando Alonso, en la previa a la carrera de Japón, fue el último en avisar de algo que ya llevaban denunciado los pilotos tras las dos primeras carreras, que algo grave iba a pasar. Pese a que todos los vaticinaban, Nikolas Tombazis cree que no era tan previsible, aunque, al mismo tiempo, reconoce que veían el riesgo. Lo cierto es que se avisó, y paso.
«Cada accidente a alta velocidad siempre es un poco impactante. Decir que era previsible sería un error, pero las velocidades de aproximación se habían identificado como un riesgo. Se habló del tema, pero no era fácil actuar sin antes analizar ciertos parámetros. Cuando introducimos cambios con demasiada prisa, corremos el riesgo de empeorar las cosas o causar todo tipo de problemas, por eso necesitamos tiempo para analizar. Claramente, la seguridad es la prioridad número uno».
Cambios en la recuperación de energía
El mayor problema que denunciar los pilotos y las escuderías, es el problema con la recuperación de energía. Esto, además de poner en peligro a los pilotos, hace que adelantar, haya dejado de ser algo relacionado con la agresividad y conducción de cada piloto, simplemente, el que tiene más energía adelantará, por tanto, resta emoción. Esta diferencia de energía es, precisamente, la que, en determinados momentos, además de restar espectáculo, supone un peligro para los pilotos en determinantes momentos, en puntos ciegos del circuito, como pasó en Suzuka con Bearman y Colpainto.
Pero al mismo tiempo, esto impide en clasificación que cada piloto puede exprimir su monoplaza, por tanto, el mejor coche tendrá más opciones que nunca de quedar por delante. Así que toca cambiar este aspecto.
“Estas reglas son lo que denominamos ‘reglas de gestión energética’; No requerirán cambios de hardware (los motores y sus piezas en sí), pero sí algunos ajustes de configuración y software (ajustes de los mismos). Se trata de cambios que en principio se pueden implementar muy pronto y que son fundamentales para resolver los problemas de velocidad de aproximación o satisfacción del piloto”.
Regulación para Miami
De momento, solo ha habido una reunión, esta semana habrá dos y el próximo lunes 20, se decidirán los cambios para Miami. Nikolas Tombazis adelanta lo que puede pasar a falta de que haya consenso entre el organismo y las escuderías.
«Podríamos decidir implementar una fase 1 y una fase 2, quizás dándole a la fase 2 un poco más de tiempo para que los fabricantes puedan hacer algunos ajustes». «Espero un amplio consenso, que los equipos nos apoyen y que no nos encontremos en una situación en la que tengamos que discutir demasiado».
Así afecta a Aston Martin
Aston Martin está tan mal, que difícilmente un cambio le puede impedir ir a peor. En caso de que la FIA implemente cambios para evitar déficit de la potencia eléctrica, podría derivar en un rediseño del software, y en el peor de los casos, solo provocaría más retraso en Aston Martin a la hora de centrarse en otras mejoras. Pero si lo que se hace es permitir una flexibilidad en la recarga, Honda podría verse beneficiado al tener que mitigar el déficit de la potencia gracias a una gestión más agresiva de la electrónica.
De momento, habrá que esperar a la decisión final y ver cómo afecta a un Aston Martin que sí parece que tendrá mejoras para la próxima carrera, y que, con los posibles cambios de reglamento, podría verse beneficiado.





