Llegó la fecha que tanto tiempo llevaba marcada en rojo en el calendario de Aston Martin en la temporada pasada, el GP de Australia de F1, y como era de esperar según visto la pretemporada, el fiasco se confirmó. Sin embargo, hay quien quiere ver el vaso medio lleno, porque se logró hacer la clasificación, Alonso estuvo cerca de meterse en la Q2, se liberó potencia, y el asturiano se inventó una de las mejores salidas de su vida, que ya es decir, para colocar el AMR26 en la décima plaza al iniciar la carrera.
Eso momento hizo ilusionarse a más de uno, pero poco a poco, mientras que muchos pilotos protagonizaban situaciones en las que adelantaban y era adelantados por la gestión de las baterías en la nueva reglamentación, Fernando Alonso era adelantado por todos, sin poder adelantar él a nadie. Después de 15 vueltas, abandonó, luego volvió a pista, para probar algo, y volvió a abandonar. Stroll “completó” la carrera, con 15 vueltas menos que Russell. Aston Martin logró liberar algo de potencia, pero los problemas en cuanto a esto, la potencia, y las vibraciones, siguen igual, y no cambiarán para este próximo fin de semana.
AMR26 y China
Este fin de semana pinta muy mal para Aston Martin. En Australia solo disponían de dos baterías, una por coche, así que cualquier síntoma de error obligaba a parar el coche. Estas baterías serán las mismas que las de China este fin de semana, seguirá sin haber recambios, algo inaudito, y el problema es mayor porque es un fin de semana con formato sprint, es decir, solo habrá una sesión para hacer pruebas.
De lo poco positivo que se puede extraer de Australia es que, si parece que el motor, si se logra arreglar, tiene potencia, y en el primer GP del año pudieron rodar suficiente para obtener más datos que les puedan permitir liberar más potencia para el próximo fin de semana. Pero está confirmado que poco podrá cambiar la cosa en tan poco tiempo, habrá que esperar, como poco al 29 de marzo para ver posibles cambios, en Japón, el GP en el que Honda juega en casa.
Las opciones para Japón
Porque desde Honda, otra cosa es creerlo o no, dicen que sí, que tienen localizado el problema, y que podría estar solucionado para Japón, aunque este último punto tiene sus condicionantes. En primer lugar, partimos de lo básico y de la lógica, quedan tres semanas para ese Gran Premio, dos semanas después de este fin de semana en China, y por tanto, tienen mucho más tiempo para buscar una solución a las vibraciones, que de reducirlas, podrán intentar liberar más potencia.
Ikuo Takeishi, el jefe del departamento de carreras de HRC ya dijo que los problemas venían que de “vibraciones anormales dañaron el sistema de la batería, lo cual fue la principal causa de la parada (en los test de Bahréin). Paramos el coche porque consideramos que no debía seguir funcionando en ese estado. No era que un accidente fuera inminente ni nada parecido, sino porque era peligroso”
“Desde el lado de la unidad de potencia estamos investigando la causa y trabajando en contramedidas, a la vez que se implementan otras medidas en el lado del chasis. En concreto, estamos utilizando la batería de Sakura en un banco con el monocasco montado, ejecutando activamente múltiples contramedidas mientras realizamos vibraciones y análisis”.
Ikuo Takeishi reconoce que las evidencias halladas complican mucho una solución a corto plazo. Hay dos opciones, que lo que puedan arreglar rápido funcione o que, por el contrario, se necesite de un cambio estructural que supondría mucho más tiempo de desarrollo.
“Tal como están las cosas, sospecho que nos hemos encontrado con una situación bastante complicada. Las vibraciones dañaron la batería, por lo que no podemos determinar si la batería en sí es el problema. Se podría pensar que es como si la batería se sacudiera dentro de la carrocería. Esencialmente, la zona donde está fijada la batería vibra. Si esto hubiera estado dentro de lo esperado, creo que habríamos realizado más ajustes”.
“Por ejemplo, si la causa se localizara en algo como la transmisión o el motor, sería mucho más fácil de abordar. Sin embargo, sospecho que son varios los componentes que interactúan para generar la vibración. Por lo tanto, no está claro si arreglar una sola pieza lo resolverá, así que no podemos descartar la posibilidad de que esto se prolongue”.
¿Listo para Japón?
Sin embargo, dentro del optimismo más que contenido, Ikuo Takeishi espera que para el GP de casa logren que el AMR26 pueda ser más competitivo. “Pretendo que el coche esté en condiciones competitivas antes de Suzuka”.
Así que, para este fin de semana, no se espera que haya soluciones, simplemente, porque no hay tiempo ni componentes que permitan a Aston Martin arriesgar con el rendimiento, hay peligro de que la batería de cualquiera de sus monoplazas se averíe y, por tanto, no puedan competir. Los datos de Australia son valiosos para arriesgar un poco más, pero imposible que esa mejora sirva para recortar alguna posición. De momento, la lucha está con Cadillac, la escudería nueva que, sin embargo, pese a sus evidentes problemas, pudieron completar la carrera con menos problemas.





