La evolución de la tecnología eléctrica en el automóvil sigue progresando, sigue avanzando a gran velocidad, y mientras las opciones híbridas y eléctricas avanzan y dominan el mercado, una nueva alternativa tecnológica ya está en funcionamiento en China y ahora va a empezar a expandirse en Europa, los extensores de autonomía, los E-REV.
Esta tecnología permite circular muchos más kilómetros en modo eléctrico gracias a un motor de combustión que genera electricidad para recargar la batería cuando esta se agota y claro, el resultado es más autonomía que los eléctricos que conocemos hasta la fecha.
Es Chery quien se ha lanzado con esta ofensiva en Europa, y lo hace con el modelo Exlantix ES, y la apuesta no es solo por ser un E-REV, lo es también porque se trata de una berlina, que han perdido protagonismo en los últimos años, que promete una autonomía de 700 kilómetros más un extensor que amplia con creces esta cifra.
Chery y los E-REV en Europa
El Exlantix ES se convierte en la gran apuesta de Chery en el continente europeo, entre los que destaca el Exlantix ES, con arquitectura E-REV. La diferencia principal con un híbrido es que, a pesar de contar con combustión interna, esta no mueve las ruedas directamente, su función es la de generar electricidad cuando la batería está a punto de agotarse, y de esta forma, permite poder seguir circulando en modo eléctrico. En China ha sido todo un éxito, ya que pone fin a muchos de los problemas de los eléctricos puros que la tecnología aún no ha sido capaz de solucionar, como la falta de zonas de carga, o la propia autonomía. En Europa la demanda de eléctricos crece, pero la infraestructura aún es insuficiente.
La batería del Exlantix ES tiene una autonomía de 255 kilómetros con una sola carga, suficiente para desplazamientos diarios en el día a día. Pero gracias al generador de gasolina, se puede recorrer una distancia de 1.600 kilómetros, lo que lo hace más que válido para largos viajes sin temor a quedarse sin energía.
Así es el Chery Exlantix ES
Exlantix ES también destaca por su diseño y dimensiones, ya que mide 4,95 metros y presenta una estética deportiva tipo flastback, cada vez más habitual en los vehículos de nueva generación. De ancho mide 1,98 metros, y 1,48 de alto, con 3 metros de distancia entre los ejes, lo que se traduce en habitáculo amplio, y un enfoque premium.
Chery no se guarda nada tecnológico para este modelo, que viene equipado con 29 sensores, radares y cámaras de alta definición que ofrecen funciones muy avanzadas de asistencia a la conducción, con sistema de conducción semiautónomo y aparcamiento automático.
El interior presenta un entorno minimalista y muy digitalizado, con un cuadro de instrumentos de 8,2 pulgadas, mientras que el sistema infoentretenimiento se controla desde la pantalla central, de 15,6 pulgadas.
Respecto a la propulsión, el modelo puede configurarse con una o dos mecánicas eléctricas. La versión de acceso alcanza una potencia de 260 CV, y la variante con tracción quattro llega a una potencia de 463 CV.
Las baterías son también diferentes según la versión escogida: el modelo básico se encuentra equipado con un paquete de 34,7 kWh y la versión con tracción total utiliza una batería de 41,16 kWh. El coche puede recorrer en modo eléctrico unos 255 kilómetros antes de tener que poner en funcionamiento el generador de gasolina, que cuenta con una cilindrada de 1,5 litros.
Una tecnología diferente
El Exlantix, forma parte de una ofensiva china más amplia para conquistar el mercado europeo, y el español concretamente, donde estas marcas están teniendo muy buena acogida. El ejemplo es la llegada de las formas ya consolidadas, como es el caso de BYD, y otras que poco a poco van teniendo presencia, como Denza, Changan o Geely. En el caso de Chery, su presencia en Europa y en España está representada por marcas que también han ido elevando las ventas en los últimos años, como son Omoda y Jaecoo, Lepas y otras marcas que están por llegar.
Y dentro de esa ofensiva, el Exlantix cuenta con un posicionamiento que destaca por lo tecnológico y su perfil premium. Veremos qué músculo es capaz de sacar el Exlantix ES frente a la competencia.
La apuesta por un extensor eléctrico es muy ambiciosa, porque en Europa ya se intentó hace años y fracasó, pero las cosas han cambiado y ahora, viendo el éxito que ha tenido en China, y viendo que la combustión interna no tiene los días tan contados como se acordó en un primer momento, se abre la posibilidad a esta tecnología para propulsar vehículos en los próximos años. La apuesta es ambiciosa, sí, pero viene apoyada por el confort y por la tecnología de un grupo que sabe perfectamente que tiene que ofrecer mucho, y por menos que el resto, para abrirse camino en un mundo que vive el momento de transformación más grande de su historia.





