- Bruselas pide bajar la velocidad en autopistas, evitar volar y reducir el uso del coche, pero cuando le preguntan por bajar impuestos a los carburantes como ha hecho España, el comisario responde "con cautela", y eso dice más que cualquier discurso.
- El plan incluye resucitar el sistema de matrículas pares e impares para entrar en las ciudades, una medida que sonaba a crisis del petróleo de los años 70 y que ahora Bruselas plantea como opción real para 2025.
- Si echas gasolina, vuelas por trabajo o simplemente coges el coche para ir a la oficina, cada una de estas recomendaciones apunta directamente a tu bolsillo y a tu día a día, y lo preocupante es que las presentan como "voluntarias" por ahora.
- Lo más revelador no está en lo que Bruselas pide, sino en lo que no se atreve a responder sobre la política fiscal española.
A lo largo de toda mi vida me he terminado dando cuenta de que siempre hay que hacer lo contrario a lo que te recomiendan los políticos de la UE, pero si ves que estos empiezan a estar asustados, lo mejor es que empieces a entrar en pánico.
Esta misma tarde, la Unión Europea ha instado a sus miembros a adoptar una serie de recomendaciones para moderar el consumo de carburantes ante las tensiones en el suministro de petróleo provocadas por el conflicto en Oriente Medio y las complicaciones en el estrecho de Ormuz.
El comisario de Energía y Vivienda, el danés Dan Jørgensen, ha dirigido una misiva a las 27 capitales europeas en la que les anima a poner en marcha, de forma voluntaria, un conjunto de acciones destinadas principalmente al sector del transporte, el que más rápidamente puede reducir su demanda de derivados del petróleo.
Entre las sugerencias destacan:
- Bajar los límites de velocidad en las autopistas y carreteras rápidas en al menos 10 km/h, ya que circular más despacio permite reducir el gasto de combustible tanto en coches particulares como en vehículos comerciales y camiones.
- Impulsar el teletrabajo siempre que el puesto lo permita, con el fin de evitar desplazamientos diarios innecesarios.
- Reducir los viajes en avión, sobre todo los de carácter profesional, optando por alternativas terrestres cuando existan.
- Fomentar el uso del transporte público (autobuses y trenes) en detrimento del coche privado.
- Introducir sistemas de acceso alterno a las grandes ciudades según el número de matrícula o el día de la semana, para aliviar la congestión y el consumo asociado.
- Promover el coche compartido y técnicas de conducción más eficientes.
Estas ideas se inspiran en gran medida en las recomendaciones que ha venido planteando la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en los últimos días.
Jørgensen reconoce en su carta que, por el momento, la seguridad del suministro energético de la UE no está en riesgo inmediato, pero insiste en la necesidad de prepararse para un posible escenario de disrupción más larga en el comercio internacional de hidrocarburos. “Debemos actuar de manera coordinada y solidaria como Unión”, subraya el comisario, quien pone especial énfasis en la dependencia europea de los productos refinados procedentes del Golfo Pérsico y en las limitaciones de capacidad de refino dentro del propio bloque.
Además, Bruselas pide expresamente a los gobiernos que eviten adoptar cualquier medida que pueda estimular el consumo de combustible, restringir la libre circulación de productos petrolíferos o desincentivar la actividad de las refinerías europeas.
¿Dudas sobre qué coche comprar? Pregúntale a El BoxMemoria, historial y fotos. Tu asesor de coches con IA, gratis.Pregunta incómoda sobre las rebajas fiscales
Durante la reunión virtual de ministros de Energía celebrada este martes y en la rueda de prensa posterior, a Jørgensen le preguntaron directamente si iniciativas como la rebaja de impuestos al carburante y la electricidad que ha aplicado España van en la dirección contraria a la que defiende la Comisión.
El comisario respondió con cautela al principio: “No hay una receta única que sirva para todos los países; cada uno tiene sus propias circunstancias y es lógico que se busque proteger a los ciudadanos y empresas más vulnerables”.
Sin embargo, acto seguido fue más claro: en un contexto en el que se busca reducir la demanda, “animamos encarecidamente a los Estados miembros a tener muy presentes estos objetivos cuando diseñen sus medidas de respuesta a la crisis”.
La propuesta de Bruselas es, por ahora, meramente orientativa y voluntaria, pero refleja la preocupación europea por anticiparse a posibles escaladas en los precios y en las dificultades de suministro derivadas del actual conflicto geopolítico. Mi recomendación es que intentes mantener en la medida de lo posible el depósito lleno por si llegamos a ver algún tipo de escasez o racionamiento de combustible.
Toyota
Volkswagen
SEAT
BMW
Mercedes
Audi
Hyundai
Kia
Peugeot
Renault
CUPRA
Tesla












