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Prueba Škoda Superb 1.8 TSI SportLine 180 CV: La estrella del segmento

A pesar de que la fiebre SUV sigue en pleno auge, el segmento de las berlinas medias y sus variantes familiares parece estar ganando cierta importancia en nuestro país gracias a la llegada de nuevos y tecnológicos modelos como el que nos atañe hoy. Por suerte o por desgracia no alcanzan las cifras de ventas de hace unos años, pero al menos se ha limitado el retroceso provocado por los crossovers y MPVs compactos. Como ya os he contado alguna vez, he de reconocer que siempre he sido un amante de las grandes berlinas (bueno, realmente de todo vehículo de grandes dimensiones) y cada…
Diseño/Estética - 8
Calidad de acabado - 8.7
Equipamiento de serie - 7
Equipamiento opcional - 7.5
Habitabilidad - 9.5
Maletero - 10
Motor/Refinamiento - 8.2
Prestaciones - 7.5
Consumos - 9.1
Transmisión - 7.6
Dirección - 8
Frenos y neumáticos - 8.5
Comportamiento - 8.4
Calidad de rodadura - 9
Relación valor-precio - 8.5

8.4

Notable

Sin lugar a dudas estamos ante una berlina líder en relación calidad-precio que va a traer problemas en ventas al resto de berlinas del gigante alemán. Es más, si incluyera parte del equipamiento que ofrece la nueva gama de Volkswagen, tendría poco sentido optar por un Passat. Su perfecto equilibrio entre precio, calidad y equipamiento, unido a su incomparable oferta de espacio y su versatilidad lo sitúan en el puesto número 1 de su segmento.

A pesar de que la fiebre SUV sigue en pleno auge, el segmento de las berlinas medias y sus variantes familiares parece estar ganando cierta importancia en nuestro país gracias a la llegada de nuevos y tecnológicos modelos como el que nos atañe hoy. Por suerte o por desgracia no alcanzan las cifras de ventas de hace unos años, pero al menos se ha limitado el retroceso provocado por los crossovers y MPVs compactos.

Como ya os he contado alguna vez, he de reconocer que siempre he sido un amante de las grandes berlinas (bueno, realmente de todo vehículo de grandes dimensiones) y cada vez más de las conocidas como versiones “ranchera” de éstas, por lo que tras ponerme recientemente al volante del Kia Optima, ahora le tocaba el turno a otro de los referentes por espacio del segmento, el Škoda Superb. Puede que aparentemente guarde muchas similitudes con su antecesor, pero se trata de una nueva generación completamente revisada y, por muy “coche de papi” que digan algunos que es, el conjunto es sencillamente excelente.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (10)

Lo cierto es que el nuevo Škoda Superb es un asiduo en nuestra sección de pruebas y en esta ocasión me he decantado por la mecánica de gasolina intermedia que únicamente puede asociarse al acabado SportLine del modelo. Hablo del bloque 1.8 TSI manual con 180 CV del que ahora os contaré todos los detalles. A modo de introducción os diré que el modelo ha cambiado en todos los sentidos y con esta nueva generación, el Grupo Volkswagen tiene un enemigo en casa que compite directamente con algunas de sus berlinas más exitosas como el Passat, y ojo, porque lo hace a igualdad de condiciones, con un precio mucho más acertado y con una oferta de espacio y soluciones Simply Clever difícil de igualar.

A modo de opinión personal os confesaré que, de haber equipado al Superb con algunas tecnologías pioneras del gigante alemán, a Volkswagen le costaría vender el Passat, pues utilizando una modificación de la plataforma MQB la marca ha conseguido un equilibrio de proporciones magistral. El nuevo modelo es 28 mm más largo y 47 mm más ancho que el modelo anterior, mientras que la altura ha aumentado ligeramente en 6 mm. En el proceso de desarrollo, los diseñadores se han inspirado en el diseño del prototipo Škoda ‘VisionC‘ que ya nos adelantaba muy acertadamente las principales líneas de este buque insignia, y el resultado es de lo mejorcito de su segmento ¿Nos vamos a conocerlo a fondo?

Diseño exterior

A pesar de que el Superb no pierde el norte en términos de diseño y continúa con su aspecto de berlina, lo amplía y, como no, lo mejora y unifica conforme al actual ADN de la casa checa. Ya en su momento, su hermano pequeño, el Octavia dio un salto en términos de diseño muy importante sin olvidar su característica línea que ha venido ofreciendo la marca en el modelo a lo largo su historia, al igual que lo ha vuelto a hacer con el lanzamiento de su última generación. En el caso del Superb pasa algo similarNo podemos decir que no es un Superb, pero sí que podemos decir que es un cambio radical.

En el frontal encontramos los cambios más relevantes que hacen que las cabezas se giren tras pasar. En nuestro caso contábamos con iluminación bi-xenon adaptativos AFS. Cuando el coche está equipado con faros bi-xenón y luz diurna tipo LED, esta última forma una ‘L’ refinada y ancha que cumple también las funciones de intermitente. El resultado es simplemente espectacular. Además, el contorno negro aporta esa mirada profunda y concentrada al modelo.

La tecnología de diodos luminosos le da una firma lumínica inconfundible tanto en el día como en la noche y el diseño del interior del faro magnifica la potencia de la mirada. En su conjunto, el sistema de iluminación es realmente recomendable si por la zona o el horario de los desplazamientos precisamos de un buen par de faros que, pese a no ofrecer una mala iluminación, no son los más generosos que hemos probado en cuanto a lúmenes se refiere.

Son característicos del acabado SportLine la rejilla frontal, los marcos de las ventanas, los espejos retrovisores exteriores, las franjas laterales, el spoiler, el difusor y los faros antiniebla rematados en color negro satinado.

Por otra parte, el corte del faro y la composición del mismo da mucha expresividad al frontal con sus ángulos y sus zonas “vacías”. Los faros y el sistema lavafaros se ubican a ambos extremos de una parrilla central en color negro satinado con detalles también en negro -como parte del acabado SportLine– compuesto por 16 lamas verticales.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (6)

En el paragolpes delantero el Superb cuenta con una entrada de aire inferior divida en dos alturas que se fusiona con las luces antiniebla halógenas en una sola pieza. A media altura, nuestra unidad de pruebas contaba con un sistema de sensores de aparcamiento, muy necesarios a la hora de maniobrar en ciudad o en aparcamientos teniendo en cuenta las generosas dimensiones del modelo.

Los sensores de aparcamiento del Superb y la cámara: Los sensores ayudan al conductor en el aparcamiento funcionando en conjunción con el sistema de infoentretenimiento. Los sensores especiales de distancia determinan la distancia entre el vehículo y cualquier objeto delante o detrás. Cuando la distancia es inferior a 120 cm delante y 160 cm detrás, suena un avisador acústico. La frecuencia de este avisador se incrementa cuando el obstáculo se aproxima; cuando la distancia es menor a los 30 cm, la señal es continua. Los sensores de control de distancia laterales reconocen también obstáculos cercanos, y suena una señal cuando están muy cerca. Junto a la misma, se muestra la posición del vehículo en la pantalla de información.

Por primera vez, el nuevo Škoda Superb puede equiparse también con cámara de visón trasera de excelente resolución (+375 euros). Una mini cámara que captura la zona de detrás del vehículo se sitúa en el portón trasero y se activa automáticamente cuando se engrana la marcha atrás, emitiendo su señal en la pantalla del sistema de infoentretenimiento. En la imagen, aparecen las líneas de guía dinámicas para mostrar la dirección en la que el coche debería ir con la posición del volante actual, o indican cuando debe girarse.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (18)

A diferencia de los modelos menos equipados, esta unidad de pruebas equipaba el control de crucero adaptativo hasta 160 km/h (+370 euros) que resulta cómodo pero que, a diferencia de otros controles de velocidad adaptativos, no puede desconectar el radar. En las mecánicas con DSG6, contaríamos además con la función de asistente de atascos. La parte central de la parrilla superior cuenta con una superficie plana que oculta el radar frontal. Cabe destacar que el comportamiento del control de crucero puede ajustarse a través de los modos de conducción y hacer que su comportamiento sea más laxo o más deportivo.

El radar frontal ofrece adicionalmente las funciones de Front Assist y City Emergency Brake que nos asistirán en caso de choque inminente con el fin de detener el coche o minimizar las consecuencias de un accidente.

El frontal finaliza con el capó, en el que se encuentra el nuevo logo de la marca. También en este modelo, el logo es el origen de casi todas las líneas del vehículo y representa la más alta precisión y claridad ya que muestra la flecha alada en cromo sobre un fondo negro mate, rodeada por un marco cromado.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (24)

Las medidas del Superb son: 4.861 mm de largo, 1.864 mm de ancho, 1.468 mm de alto y 2.841 mm de batalla. La vía delantera mide 1.584 mm mientras que la trasera cuenta con 1.572 mm.

La acentuación de detalles y la enfatización de las líneas horizontales han dado un aire muy elegante y deportivo al modelo. Comparado con el de su predecesor, el lateral es claramente más deportivo y dinámico, esto se debe a un diseño más cuadrado, robusto y, sobre todo, carente de distracciones o adornos.

En la variante berlina la línea del techo desciende suavemente desde la parte más alta hasta la superficie plana del portón posterior. El efecto de estas líneas es el de un falso tres volúmenes que nos sorprende con un portón de generosas dimensiones. A diferencia de la anterior generación nos encontramos con un portón enorme que abandona el sistema de apertura doble para reducir pesos. La luneta trasera carece de limpialunetas, sin embargo, por su diseño e inclinación, los expertos comentan que no es necesario y pese a ello, se puede equipar por 80 euros extra uno.

La vista lateral se completa gracias a unas atractivas llantas de aleación que cuentan con unas dimensiones de 18” de serie, aunque de forma opcional, esta unidad equipaba unas llantas de aleación de 19” en diseño Vega que montaban unos recomendables neumáticos Pirelli Cinturato P7 en dimensiones 235/40 R19 96W. En la vista lateral, también encontramos el Sistema Kessy de entrada y cierre manos libres -360€- que nos permitía acceder y arrancar el vehículo sin necesidad de utilizar el mando (+280 euros).

La vista posterior de este modelo define inmediatamente la elegancia y dinamismo del mismo. Las luces traseras partidas del nuevo Superb brillan con tecnología LED de serie –se trata de iluminación parcial para el sistema de iluminación principal y freno-, y son más estrechas que antes. Uno de sus elementos está situado en la carrocería y el otro en el portón trasero. Lo cierto es que se trata de una parte posterior muy limpia en la que también destacan unos catadióptricos ubicados en las esquinas del paragolpes trasero, justo en la línea superior de una zona en color negro contraste que pretende emular un difusor trasero. Desde mi punto de vista, es en esta superficie negra es donde deberían de ubicarse dos salidas de escape integradas en vez de la oculta convencional que monta el modelo tras el paragolpes.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (13)

Por su parte, la baja línea del techo ligeramente inclinada hacia atrás se funde de forma elegante con el pilar C, que es muy estrecho. Pese a las líneas excepcionalmente dinámicas, no se reduce el espacio interior o el del equipaje, sino todo lo contrario, ya que el espacio del maletero se incrementa en 30 litros, como veremos un poco más adelante.

Por último y, vista desde arriba, esta unidad equipaba de forma totalmente opcional el techo solar practicable con cristal tintado y cortinilla manual. Mide 1.002 × 1.200 mm y está fabricado con cristal tintado y de aislamiento térmico, reflejando el 92% del calor y el 90% de la luz entrante. El techo solar puede inclinarse eléctricamente y abrirse hacia la parte posterior con un botón que está ubicado en la parte delantera, en el centro del techo. No faltaba tampoco la antena de tipo aleta de tiburón.

El Superb está disponible en 14 colores de carrocería. Cuatro son estándar: Blanco Candy, Azul Pacífico, Rojo y Blanco Laser. Además, hay diez colores metalizados: Negro Mágico, Plata Brillante, Rosso Brunello, Verde Jungla, Azul Lava, Gris Cuarzo, Beige Capuccino, Marrón Magnético, Blanco Luna y Gris Business.

Diseño interior

Limpio, elegante, deportivo o espacioso son algunos de los adjetivos que pueden venirnos a la cabeza una vez que nos hayamos sentado a bordo del buque insignia de la marca checa. Todo es estéticamente atractivo, preciso y refinado. El interior del Superb impresiona por su orientación horizontal y su gran habitabilidad interior, además de una calidad al tacto y a la vista sobresalientes. También se ha reinterpretado la elección de elementos decorativos para el tablero de instrumentos de tacto blando y las cubiertas de las puertas.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (28)

En el centro de la consola central, debajo del interruptor de las luces de emergencia y dos de las cuatro salidas de ventilación, está ubicado el sistema de infoentretenimiento opcional COLUMBUS -1.360€- que, dependiendo de los acabados, puede llegar a formar parte del equipamiento de serie. Este sistema de infoetretenimiento es el tope de gama y destaca por su rapidez, la calidad y nitidez de su pantalla y por los centenares de opciones con los que cuenta. 

La versión SportLine puede estar equipada con el sistema Infotainment. Entre otras cosas, muestra la temperatura del aceite o del líquido de refrigeración, y también cuenta con la función LapTimer, que aumenta la sensación de conducción deportiva.

El sistema puede satisfacer cualquier necesidad de información y entretenimiento. Su sistema 3D utiliza una pantalla táctil de ocho pulgadas con una resolución de 800 x 480 pixeles. Unido a este sistema encontrábamos de forma opcional el sistema de sonido CANTON -555€- que ofrece una sonoridad particularmente refinada, ya que cuenta con ocho altavoces en las puertas, uno central en el salpicadero y un subwoofer en el maletero. La potencia total es de 570 vatios.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (32)

Sí, tiene paraguas… Las dos primeras generaciones del Superb impresionaron con el compartimento para el paraguas ubicado en la puerta trasera izquierda. Con el nuevo modelo, el fabricante ha querido mejorar esta característica situando dos paraguas en las dos puertas delanteras. Los compartimentos son de material impermeable y están en el interior de las puertas. Las gotas de agua pueden drenarse a través de una toma integrada y los paraguas tienen un tratamiento antibacteriano.

La iluminación ambiente en el tirador de la puerta por dentro es una atractiva novedad. Junto a la iluminación del panel de instrumentos y el interior en acabado bitono, crea una atmósfera muy agradable. Lo más destacado es la iluminación ambiental, disponible por primera vez en la marca. Esto significa que la luz interior es ajustable atmosféricamente en distintas formas en función del estatus del vehículo.

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Los asientos especialmente diseñados ofrecen un seguro apoyo lateral para el piloto y su acompañante, y son muy ergonómicos y atractivos visualmente. En nuestra unidad de pruebas se encontraban tapizados en una combinación de cuero y Alcántara. El conductor, por su parte, tiene a su alcance un volante multifunción de tres radios en cuero. Nuestra unidad montaba en la columna, justo donde se ubica el bombín del sistema de arranque, un botón de arranque y parado fruto del sistema opcional Kessy.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (51)

El cuadro de instrumentos con su pantalla en color Maxi DOT muestra un diseño y grafismo únicos.

Por debajo sistema de infoentretenimiento están los controles del aire acondicionado trizona de esta unidad -255€-. La claridad y la precisión son comunes en todos los elementos del interior. De hecho, muchos de los elementos de la consola central me han recordado muy positivamente a los elementos del resto de modelos del Grupo Volkswagen.

A continuación, nos topamos con la extensión de la consola que empieza a curvarse en la tapa de un hueco portaobjetos ubicado frente a la palanca de cambios. En este hueco encontramos una superficie gomosa antideslizante ideal para guardar pequeños objetos además de la toma USB del equipo de sonido. La bandeja es tan amplia que incluso puede depositarse en ella un smartphone.

La base de la palanca de cambios está rodeada de botones (a mayor equipamiento, más botones). A la derecha de la misma nos encontramos con el botón del sistema de sensores de aparcamiento y la apertura eléctrica del portón trasero mientras que a la izquierda tendremos el botón MODE y la desactivación del sistema Start/Stop.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (33)

Botón MODE: Una de las novedades es la selección de perfiles de conducción que se ofrece de serie en combinación con el sistema “DCC” -995€-. En total, están disponibles cinco programas: “Eco”, “Normal”, “Individual”, “Sport” y “Comfort”.

Si viajamos hacia el apoyabrazos nos encontraremos con el freno de mano eléctrico, el botón de la función Auto-Hold y el cierre interior. Destaca el apoyabrazos con compartimento y con regulación en altura y profundidad. Los paneles de las puertas también proporcionan una amplia sensación de calidad. En nuestra unidad de pruebas contábamos con los adornos en símil de fibra de carbono que fluyen hasta los tiradores

Los controles de los elevalunas han sido ubicados ergonómicamente en el reposabrazos, al tiempo que en el lado del conductor se sitúan los controles eléctricos de ajuste de los espejos. Por otra parte, el acceso a las plazas traseras es realmente sencillo y la habitabilidad en las mismas es sobresaliente. El problema de estas berlinas suele ser la plaza central, sin embargo, para nuestra sorpresa en este caso no lo es. Hay espacio suficiente para tres adultos.

El espacio trasero para las piernas es soberbio, ya que, con 157 mm, marca un récord en el segmento y se distancia bastante de su competidor directo. Igualmente, el espacio posterior para la cabeza marca un nuevo referente creciendo 25 mm hasta los 980 mm. Al mismo tiempo, el espacio trasero para los codos ha crecido en 69 mm hasta llegar a los 1.520 milímetros. Esto significa que hay espacio suficiente para que tres adultos se sienten cómodamente, aunque el túnel de transmisión y las salidas de ventilación son bastante intrusivas en la plaza central.

Adicionalmente, Škoda ha vuelto a aumentar la capacidad del maletero para llegar a los 625 litros y marcar un nuevo récord en el segmento de la clase media. Abatiendo los asientos posteriores, la capacidad del maletero llega a los 1.760 litros. Esta operación puede hacerse con facilidad desde el maletero utilizando un botón opcional -85€-.

Ojo porque no estamos renunciando a una rueda de repuesto de emergencia ubicada bajo el suelo del maletero. Otro aspecto interesante que se incorpora a las novedades es la linterna LED magnética que a la vez hace de luz de maletero. Ya sabéis, Simply Clever.

La larga apertura del portón trasero tiene 1.167 mm de longitud por 1.082 mm de anchura, por lo que se pueden cargar con facilidad objetos muy grandes, sobre todo porque la altura de apertura es de 1.868 mm. El umbral de carga tiene una altura de 711 mm como antes. Además, ahora también se pueden cargar objetos más largos sin problemas. Para hacerlo, solo hay que abatir el asiento del pasajero y disfrutar de un espacio de 3,1 m de longitud. El portón trasero del Superb se puede abrir y cerrar eléctricamente.

Motorización

Para llenar el hueco bajo el capó y dar vida a su buque insignia, la marca checa ha optado por una renovada gama mecánica. Motores turboalimentados de inyección directa, basados en la tecnología MQB -cinco TSI de gasolina y tres TDI diésel common rail-. Estos motores compactos y ligeros tienen una potencia de entre 120 y 280 CV, están equipados de serie con tecnología Start/Stop y recuperación de energía de frenada y cumplen la normativa de emisiones EU6.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (55)

Tal y como os hemos comentado anteriormente, para la prueba nos hemos decantado por un motor 1.8 TFSI que solo puede asociarse al cambio manual y el acabado SportLine. Este motor ofrece una potencia total de 180 CV (132 kW) entre las 4.000 y las 6.200 rpm y 320 Nm de par entre las 1.450 y las 3.900 rpm -facilita la conducción en un margen muy amplio de revoluciones- para mover un peso total de 1.465 kilogramos, las cuales resultan más que suficientes para circular de manera enérgica sin que eches en falta algo más de potencia en algunas situaciones como adelantamientos o puertos de montaña.

Con esta mecánica el Superb destaca por su suavidad y la ausencia de toda vibración posible. Recupera de forma excelente a bajas vueltas y el tacto del cambio manual (a pesar de que siempre he sido partidario de las transmisiones automáticas) tiene un tacto realmente agradable. Es preciso y cuenta con un buen guiado que te permiten cambiar rápidamente de marcha si la situación lo requiere.

Lo cierto es que este cuatro cilindros en línea con 1.798 cc y un diámetro de carrera de 82,5 x 84,2 mm es una delicia en términos de suavidad, consumo y rendimiento. Las prestaciones son buenas y sus consumos contenidos. Para que os hagáis una idea, durante la prueba hemos registrado consumo que han rondado entre los 5,8 litros en autopistas y autovías y en torno a los 7,6 litros en la urbe, deteniéndose el consumo medio en los 6,2 litros a los 100 kilómetros. No está nada mal para una berlina de su tamaño y no se aleja en exceso del consumo homologado por el fabricante.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (56)

Como os decía, en este caso, la motorización iba asociada a una transmisión manual de seis velocidades y a un selector de modos de conducción que contaba con una configuración de 5 modos, los cuales varían de manera notable los ajustes del vehículo. Sin lugar a dudas, estamos ante la motorización más recomendable para aquellas personas a las que 150 CV se les puedan quedar algo cortos pero no quieren que se les disparen los consumos en exceso. Este modelo está pensado para olvidarse del diésel sin renunciar a un coste de utilización muy elevado. Su suavidad, sus consumos y sus equilibradas prestaciones hacen de este motor, una excelente elección. Además, su par es más que suficiente, pues que no te engañe el Superb, pese a su tamaño, es un coche ligero…

Motor1.8 TSI Manual 6 vel.
Cilindrada1.798 cm3
Potencia132 KW (180 CV) @ 4.000 - 6.200 rpm
Par320 Nm @ 1.450 - 3.900 rpm
Peso1.465 kilos
Dimensiones Lar/An/Al mm4.861 / 1.864 / 1.453 mm
Volumen Maletero625 (1.760) litros
Aceleración 0 a 100 km/h8,0 segundos
Recuperación 80 a 120 km/hN.D.
Velocidad máxima232 km/h
Consumo homologado7,5 / 5,0 / 5,9 l/100 km (urb. /extraurb. / comb.)
Emisiones CO2 por km135 g/km de CO2
Precio de partida32.220 euros (SportLine)

Comportamiento

Lo primero que te llamará la atención nada más subirte al Škoda Superb es su amplio espacio interior y su comodidad, atributos que se complementan con un excelente aislamiento y una calidad de rodadura digna de un segmento superior. La mecánica de gasolina es silenciosa y empuja con brío al modelo checo para que viajar a bordo de esta berlina sea un auténtico lujo a precio razonable. Es cierto que sus medidas pueden ser un inconveniente en ciudad, pero es más manejable de lo que parece y buena prueba de ello es el servicio público que ofrece en empresas como Cabify. Es más, si tenéis la oportunidad de subiros en uno, es algo que os podrá confirmar cualquier conductor de estas empresas, y pasan muchas horas a bordo del Superb… Adicionalmente, cuenta con diversas asistencias como la cámara de marcha atrás o los sensores de aparcamiento delanteros y traseros para que maniobrar resulte sencillo.

Pero está claro que su hábitat natural son las autopistas y autovías, donde se mueve como pez en el agua aunando habitabilidad, confort y estabilidad. En líneas generales, la dinámica resulta apta para los más exigentes, sin embargo, con la suspensión de serie y dada su larga batalla, en carreteras rotas y con poca carga la suspensión trasera filtra poco y hace que la trasera rebote en exceso. Sin lugar a dudas, este es un problema que se acaba con el DCC, el cual cambia totalmente el comportamiento del coche según el modo de conducción seleccionado –ojo, no confundas con el mero mapeo de serie-.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (1)

Si nos adentramos en tramos revirados, el Superb es más ligero de lo que parece y se mueve realmente bien por carreteras de montaña, mostrándose aplomado y permitiéndonos un paso ligero por curva transmitiéndonos seguridad, aunque hay que ser conscientes de que no es un terreno en el que sobresalga. Además, el tacto del embrague y del cambio manual de seis velocidades permite cierto dinamismo cuando necesitamos jugar con él, a lo que he de añadir que sus consumos son ajustados incluso cuando exigimos algo más de él, lo que repercute en un gran conjunto tanto para el día a día como para el fin de semana o las vacaciones.

La dirección, por su parte, en ciudad resulta realmente cómoda, algo que se agradece a la hora de maniobrar con una berlina de estas dimensiones, pero a la hora de enlazar curvas es cuando muestra alguna carencia. Es más firme, informativa y precisa que en la gran mayoría de sus rivales gracias al buen trabajo del grupo alemán al que pertenece la marca y las diferentes configuraciones del DCC, pero como os comentaba en el párrafo anterior, tampoco podemos pedirle a una gran berlina el comportamiento dinámico de un compacto. En cualquier caso, la contundencia del Superb en todas las situaciones es notable.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (15)

Mención aparte merecen los asientos delanteros, algo que también se ha conseguido en el nuevo Octavia, los cuales muestran un agarre bastante aceptable tanto en la banqueta como en el respaldo, pero insisto, en todo momento prima la comodidad y no la deportividad incluso en este acabado SportLine. Desde luego, por calidad de rodadura, refinamiento, acabados y precio, es una opción interesante para aquellos que buscan una gran berlina con el nivel de calidad de un Volkswagen sin invertir cantidades de dinero astronómicas.

Precio y equipamiento

El nuevo Škoda Superb está disponible en tres acabados: Active, Ambition y Style. Además, los clientes más exigentes tienen a su disposición la versión superior denominada Laurin & Klement. Adicionalmente podemos encontrar otras dos versiones, la GreenLine, caracterizada por sus consumos extrabajos; y la SportLine como es este caso, más enfocada a aquellos clientes desenfadados que se niegan a renunciar a la deportividad aunque solo sea de manera visual.

El nuevo Škoda Superb SportLine está disponible en toda la gama de motores del modelo, excepto en los gasolina y diésel de acceso a la gama.

La unidad probada, un Škoda Superb 1.8 TSI 132 KW (180 CV) Manual 6 vel. SportLine con todos los opcionales que os he ido comentando a lo largo de la prueba, alcanza un precio recomendado de 44.690 euros, pero que no cunda el pánico, el descuento de la marca es de 5.740 euros, por lo que el precio final es de 38.950 euros. Todo ello sin perjuicio de otros posibles descuentos comerciales en la concesión o por financiación.

Skoda Superb 1.8 TSI SportLine (16)

Sí, hablamos de un precio bastante elevado, pero a cambio tendremos una berlina líder en espacio con materiales de alta calidad bien rematados y un completo equipamiento en el que no faltan suspensión deportiva rebajada en 15 mm, llantas de aleación de 18 o 19 pulgadas, faros bi-xenón, climatizador automático, sistema de iluminación interior LED, tapizado mixto cuero-Alcántara, selector de modos de conducción, pantalla táctil de ocho pulgadas, bluetooth, puerto USB, sensores de aparcamiento y cámara, sensor de lluvia, encendido automático de luces, espejo interior fotosensible, pedales de aluminio, los elementos en carbono, cuatro elevalunas eléctricos, Smart Link, sistema de entrada sin llave, arranque por botón, portón automático, asiento del conductor eléctrico o paquete cromado.

Estamos ante una de las berlinas que están llevando a Škoda al lugar que se merece dentro del gran grupo alemán. Su valor residual apunta a ser algo más elevado que en otros modelos del fabricante. Confort de marcha y sistemas de asistencia muy interesantes. Una calidad general, equipamiento y precio fuera de serie. Consumos muy contendidos dado el tamaño del modelo y la mecánica. Habitabilidad, comodidad y volumen de maletero líderes en el segmento. El precio de los opcionales es bastante equilibrado. Respuestas del motor más que aceptables en un rango amplio de revoluciones.

Las calidades de algunos plásticos y algunos acabados cromados son algo discutibles, pero no están a la vista. Las respuestas del motor van de la mano de su masa, por lo que no hay que esperar nada explosivo, para eso está la mecánica gasolina de 280 CV. Quizá una de las principales pegas del modelo sea el propio logo de la marca, si este producto lo venden con otro de los logos del grupo, sin lugar a dudas, sería un éxito. En otras palabras, el “Ancla” del gran grupo germano pesa demasiado para que Škoda alce del todo el vuelo como le corresponde, pero si dotasen de la misma tecnología a este modelo que al nuevo Passat, sin duda alguna este se llevaría todas las ventas.

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