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Prueba Mercedes-Benz Clase B 200 d 136 CV 7G-DCT: Un monovolumen práctico y con mucha clase

El Mercedes-Benz Clase B ha recibido su último lavado de cara en el 2015, un movolumen de dimensiones compactas y acabado premium que lo convierte en un auténtico Mercedes. Con esta ultima actualización ha recibido la denominación “Sports Tourer”, recibiendo una línea más fresca y similar a la del resto de modelos de la gama. En resumen, es un modelo cómodo, confortable y espacioso que nos ofrece una amplio abanico de posibilidades al volante. Pero también hay que decir que el Clase B ya ha quedado algo atrás respecto al resto de modelos de la compañía de Stuttgart, desde el nuevo Mercedes-Benz…
Diseño/Estética - 8
Calidad de acabado - 8.5
Equipamiento de serie - 7
Equipamiento opcional - 8
Habitabilidad - 9
Maletero - 8
Motor/Refinamiento - 8.5
Prestaciones - 6.5
Consumos - 7
Transmisión - 7.5
Dirección - 6.5
Frenos y neumáticos - 8
Comportamiento - 8
Calidad de rodadura - 9
Relación valor-precio - 7

7.8

Notable

El Mercedes-Benz Clase B es un movolumen compacto que destaca esencialmente por su comodidad y practicidad. Tanto al volante como en las plazas traseras el espacio es notable, con unos asientos cómodos y ergonómicos. En carretera su calidad de rodadura es indudable, pero en ciudad también se desenvuelve como pez en el agua. Gracias al Paquete Sport AMG obtenemos una apariencia premium y más deportiva, que incluso podrá recibir más de una mirada por la calle. Sin embargo necesita de una renovación, y hay elementos y acabados que no terminan de justificar su precio.

El Mercedes-Benz Clase B ha recibido su último lavado de cara en el 2015, un movolumen de dimensiones compactas y acabado premium que lo convierte en un auténtico Mercedes. Con esta ultima actualización ha recibido la denominación “Sports Tourer”, recibiendo una línea más fresca y similar a la del resto de modelos de la gama. En resumen, es un modelo cómodo, confortable y espacioso que nos ofrece una amplio abanico de posibilidades al volante.

Pero también hay que decir que el Clase B ya ha quedado algo atrás respecto al resto de modelos de la compañía de Stuttgart, desde el nuevo Mercedes-Benz Clase E, el nuevo Mercedes-Benz CLS del que ya hemos podido ver algunos detalles o incluso del Clase A, que recibirá un interior totalmente renovado con una gran pantalla como la que podemos ver en el Clase E.

En Mercedes-Benz se han puesto las pilas y parece que la cuarta generación del Clase A va a ser extraordinaria, por ello esperamos que ocurra lo mismo también con la Clase B, de la que de momento no hemos recibido muchas pistas. Pero parece ser que el 2018 será un año de muchos cambios dentro de Mercedes-Benz, en el que se espera numerosas novedades dentro de la marca bávara

Mercedes-Benz promete para el 2020 hasta 40 nuevos modelos modelos o renovados, lo que modernizará toda la familia alemana en todos los segmentos, desde SUV hasta berlinas o incluso todoterrenos con la nueva generación del Clase G.

Por parte del Clase B, algunos rumores hablan ya de que será más amplio, enfocado una vez más a las familias que optan por un monovolumen frente a la ya asentada moda SUV. Además habrá que sumarle que en esta próxima generación tendremos a nuestra disposición la opción de siete plazas, y como no podía ser de otra manera compartirá mecánicas con otros modelos como el Clase A.

Hace unos meses también conocimos el final de la producción del Mercedes-Benz Clase B eléctrico, para ceder el lugar a un nuevo vehículo eléctrico que se venderá bajo una nueva marca y que disfrutará de una relación valor-producto más interesante. Esta nueva marca es EQ, y ya fue presentada en el Salón del Automóvil de Frankfurt 2017, siendo la empresa que se encargará de la comercialización de los eléctricos puros.

La nueva generación del Clase B que se presentará en el 2018 si contará con una versión híbrida enchufable con unos 50 km de autonomía en modo eléctrico que debería plantar cara a los actuales BMW Serie 2 PHEV.

Diseño Exterior

Si por algo se caracteriza el exterior del Mercedes Clase B es por seguir fielmente la línea estética del resto de compactos de la gama, esencialmente del Mercedes-Benz Clase A, aunque este tras su última actualización se ha vuelto más compacto abandonando el formato movolumen. El Clase B 2015 añade cambios exteriores que van desde su paragolpes, la parrilla frontal o la iluminación diurna gracias a los nuevos faros LED que completan esa mirada más moderna e innovadora.

Además, como ya he mencionado anteriormente, esta unidad equipa el Paquete Sport AMG -1.597,20 euros- que añade desde llantas de aleación AMG de 18 pulgadas y 5 radios dobles, cristales calorífugos tintados oscuros en la ventanilla y luneta traseras. Además incluye la Línea AMG Line que combina diferentes elementos para dotar al conjunto de un aspecto más deportivo y dinámico, desde el kit estético AMG y el tren de rodaje de confort de altura rebajada hasta el volante deportivo multifunción. Una larga lista de elementos que crean un monovolumen premium con multitud de detalles y elementos decorativos muy cuidados, y que generan un apariencia de calidad.

Su pintura exterior gris montaña metalizado (707,85 euros) contrasta perfectamente con el interior que combina un símil de cuero ártico negro con microfibra dinámica. 

Llevando a cabo una mirada más analítica sobre el exterior podemos observar su frontal de lineas marcadas y un toque deportivo, con bordes definidos y una mirada prominente acentuada por la iluminación diurna LED del módulo principal LED High Performance de serie. Toda la fuerza del diseño frontal converge en el logotipo de Mercedes-Benz situado en la parrilla frontal, y escoltado por cuatro líneas horizontales que terminan de asentar su frontal.

También encontramos detalles pintados en negro como un sutil splitter frontal que acompaña las tres grandes entradas de aire situadas en el paragolpes, una central que se encuentra en la parte inferior de la matrícula y otras dos a ambos lados, aunque en ambos casos hablamos realmente de entradas ciegas y meramente decorativas. Aquí encontraríamos también los sensores de aparcamiento, pero esta unidad en concreto no los equipaba.

En la vista lateral encontramos dos líneas o nervios claramente marcados que definen su estética, uno que parte del paso de rueda delantero hacia la puerta trasera y un segundo más radical que asciende desde la parte inferior del lateral hacia la zaga en curva. También hay que mencionar las taloneras más pronunciadas para rematar el toque dinámico del conjunto.

El nuevo Clase B mide 4,3 metros de largo, 1,78 metros de ancho y 1,55 metros de alto. La batalla es de 2.699 mm, con vías de 1.552 mm delante y 1.549 mm detrás, y el coeficiente aerodinámico se detiene en 0,28. Unas cotas muy similares o casi idénticas a las del Mercedes-Benz Clase A

El diseño lateral se encuentra rematado en nuestro caso con unas llantas de aleación AMG de 45,7 cm (18 pulgadas) y cinco radios dobles color gris titanio calzadas con unos neumáticos Dunlop en dimensiones 225/40 R18 Y. También cabe mencionar el Paquete de Retrovisores que incluye esta unidad que cuesta 411,40 euros y son replegares y extensibles de forma eléctrica y añaden una función antideslumbrante automática y progresiva par mejorar la seguridad de percepción.

El techo corredizo panorámico que también equipa nuestro modelo de pruebas cuesta 1.591,15 euros ofreciendo una amplia superficie de cristal que transforma todo el interior con una gran luminosidad. Consta de un techo panorámico fijo de cristal detrás y un techo corredizo de cristal con accionamiento eléctrico delante para una ventilación individual del habitáculo.

En la parte trasera es quizás donde pierda mayor personalidad el Mercedes-Benz Clase B, de nuevo encontramos líneas cóncavas y convexas junto con el parachoques en color carrocería y que integra una moldura de color negro con los tubos de escape “camuflados”. Las ópticas traseras se estiran hacia ambos lados y añaden una vista más estilizada gracias a los LED para luz de posición y freno. Un gran portón preside la parte trasera que facilita notablemente el acceso de todo tipo de objetos al interior. Eso sí echamos de menos el asistente de aparcamiento y cámara de marcha atrás para facilitar las maniobras al aparcar.

Diseño interior

Si de algo va sobrado el interior del Clase B es de calidad, y es que nada más entrar a su habitáculo queda bien claro que estamos en un Mercedes-Benz. También hay que decir que no todo es tan bonito, dado que la presencia de los plásticos duros se hace palpable en algunas partes del habitáculo. Lo mismo ocurre con el tacto de los materiales, agradable en gran parte de las zonas, pero bastante pobre en otras tantas.

El salpicadero de plásticos duros (con revestimiento acolchado) incorpora cinco salidas de aire redondas cuyos anillos exteriores presentan un acabado galvanizado de alta calidad visual. La dirección del flujo de aire se regula con una rueda que junto con el mecanismo se asemeja a la turbina de un avión. Sin embargo, lo más visible de la consola quizá sea la pantalla de visualización de 8 pulgadas independiente del resto de elementos. La pantalla está rodeada por un marco lacado en el controvertido Piano Black, tal y como sucede con el resto de equipos de la marca Becker.

En la consola central encontramos una botonera demasiado saturada para manejar el sistema de infoentretenimiento y Navegador Garmin® MAP PILOT, que debería desaparecer al completo en la siguiente generación. No es necesaria la presencia de tanto botón físico, como ha quedado demostrado en el resto de modelos de la gama que se han modernizado.

Para configurar y manejar la pantalla de 8 pulgadas contamos con una pequeña ruleta que va acompaña de dos botones, su uso es bastante intuitivo y rápido, facilitándonos el trabajo pero haciendo que tengamos que desviar demasiado la mirada de la carretera. El hecho de que la pantalla no esté integrada en el mismo salpicadero crea un impacto visual demasiado grande en el habitáculo, lo cual rompe con la línea horizontal del mismo.

Si el resto de modelos de Mercedes-Benz ya han acabado con esta práctica gracias a dos grandes displays integrados y en color TFT de alta definición, sería bueno que el nuevo Clase B también lo añadiera. Y tal y como acabamos de ver con el nuevo Clase A, es muy probable que esto acabe sucediendo en este monovolumen compacto que en ciertos aspectos pide a gritos una actualización urgente. Por otro lado y bajo la triple salida de ventilación y los mandos del sistema multimedia se sitúan el climatizador (algo rudimentarios en su tacto-) y varios huecos portaobjetos.

El cuadro de instrumentos se compone de dos grandes esferas, velocímetros y cuentarrevoluciones, con una pequeña pantalla de ordenador a bordo en la parte central. Este nos ofrece algunos datos del vehículo como el consumo de combustible, velocidad o emisora que estamos escuchando de la radio, pero sin embargo, presenta un aspecto y diseño que resulta demasiado anticuado en contraste con el resto de mandos y elementos del vehículo. Es útil pero no le vendría mal un rediseño que lo haga más moderno.

En cuanto al volante de 3 radios incorpora un total de 12 botones y un bisel galvanizado. Este está revestido en cuero perforado y con las costuras en contraste, lo que le da un toque deportivo a juego con los asientos delanteros y nos ofrece un tacto agradable a las manos. El tapizado del volante combina con los asientos delanteros de símil de cuero ARTICO con la microfibra DINAMICA, haciendo que el conjunto sea estilizado, deportivo y con ese toque premium que tanto nos gusta.

En cuanto a su capacidad disponemos de un total de cinco plazas, y mientras que las plazas traseras son espaciosas y muy cómodas no debemos abusar del asiento central de estas que queda más reducido junto con la molestia del túnel de transmisión para situar los pies. Por ello es un coche perfecto para que cuatro personas viajen cómodamente, y una quinta en momentos muy puntuales para trayectos cortos, tal y como suele suceder en modelos de este segmento.

Sin duda el mayor beneficio que encontramos en el interior del Clase B es su altura, y a pesar de equipar el techo panorámico nos ofrece un espacio enorme para la cabeza y adultos de todas las estaturas. Y es que disponemos de 1,55 metros de alto que se notan tanto al volante como en las plazas traseras.

Y ya para acabar este apartado solo nos queda hablar del maletero, que suma una capacidad de 488 litros que aumentan hasta 1.547 litros si abatimos la primera fila de asientos. En todos los acabados, los respaldos de los asientos cuentan con una división 60:40 y se pueden plegar hacia delante de forma individual. Cuenta con unas formas muy regulares y un doble fondo en el que se ubica el kit de reparación. Disponemos de una anchura mínima de 104 centímetros, una profundidad mínima de 61 centímetros y una altura del borde de carga de 70 centímetros.

Motorización

En cuanto a las mecánicas del Mercedes-Benz clase B se han visto ligeramente modificadas con la última actualización del modelo. Por ejemplo el B 220 con 184 CV resultaba ciertamente atractivo pero ya no se vende más en nuestro país. Tampoco seguirán estando disponibles los B250 con 211 CVque quedaban situados como tope de gama. En cuanto a los diésel, la gama mantiene los bloques conocidos pero desaparece la denominación CDI que ha sido sustituida por una simple “d”. Con estos cambios la gama queda formada por los B180d, B200d y B220d.

En cuanto a mecánicas gasolina disponemos de dos diferentes: el B 180 con 122 CV y B 200 de 156 CV potencia. En nuestro caso optamos para realizar la prueba por el Clase B 200 d con 136 CV de potencia entre las 3.200 y 4.000 rpm y 300 Nm de par entre 1.400 y 3.000 vueltas, acoplado a un cambio automático 7G-DCT de doble embrague de 7 velocidades. En principio los consumos son bastante ajustados, con un mixto de entre 4,2 y 4,5 l/100 km según el fabricante alemán, eso sí, en caso de equipar el cambio manual.

Con un peso de 1.505 kilos no resulta un monovolumen demasiado pesado, además su potencia es aprovechable en un rango amplio de revoluciones, se entrega de forma lineal  y el cambio DCT hace que en ningún momento la aguja caiga más de la cuenta, por lo que tendremos siempre suficiente empuje para adelantar o incorporarnos a un tramo más rápido sin ningún problema. En ciudad se muestra un coche ágil y muy manejable, con el que moverse entre calles estrechas y angostas resulta divertido y ameno.

Sus prestaciones no destacan especialmente por encima del resto, pero tampoco necesitaremos más en un vehículo de este tipo dado el uso que va a llevar a cabo. Con una aceleración de 0-100 km/h en 8,9 segundos y una velocidad máxima de 210 kilómetros por hora, es más que suficiente para llevar a cabo una conducción en el día a día, donde pocas veces recurrimos a pisar a fondo el acelerador. Al finalizar la prueba y dándole un uso mixto entre ciudad y carretera obtuve un consumo de 6,5 litros, lo cual no está mal, aunque debemos tener en cuenta que en ciudad aumentará ligeramente y en carretera podría situarse en torno a los 5,0 litros si conducimos de forma eficiente. El depósito es de 50 litros de capacidad.

Para aquellos que conduzcan por primera vez con la transmisión automática 7G-DCT de doble embrague se les hará algo extraño la posición de la palanca de cambios en el volante, pero una vez nos acostumbremos a ella resultará especialmente cómoda. Y como en mi caso la echaremos de menos cuando subamos a otro vehículo y al llevar la mano al volante solo encontremos el limpiaparabrisas o los intermitentes.

Su transmisión automática 7G-DCT de doble embrague y 7 velocidades nos facilita notablemente el trabajo al volante, con un funcionamiento suave y rápido que varía ligeramente en función del modo de conducción que seleccionemos: ECO, Confort, Sport e Individual, de ellos os hablaré más adelante en el apartado de comportamiento. Además esta unidad equipaba levas en el volante, y aunque debo reconocer que no soy muy fan de su eso (salvo ocasiones especiales) son un plus que a muchos les gustará tener en su coche, pese a no tener demasiado sentido en un vehículo de estas características.

Motor200 d - 4 cilindros en línea
Cilindrada2.143 cm³
Potencia136 CV / 100 kW @ 3.200 - 4.000 rpm
Par300 Nm @ 1.400 - 3.000 rpm
Peso1.505 kg
Dimensiones Lar/An/Al mm4.393 / 1.786 / 1.557 mm
Volumen Maletero488 litros
Aceleración 0 a 100 km/h8,9 segundos
Recuperación 80 a 120 km/hN.D.
Velocidad máxima210 km/h
Consumo homologado4,7 / 3,5 / 4,0 l/100 km (urb. / extraurb. / comb.)
Emisiones CO2 por km104 g/km de CO₂
Precio de partida30.475 euros

Comportamiento

Nada más ponernos al volante del Mercedes-Benz Clase B destaca la buena posición y visión que recibimos de la carretera, así como unos asientos bastante cómodos, que sin llegar a ser grandes butacones ofrecen un buen agarre y sujeción para nuestra espalda. Es un monovolumen muy fácil de conducir, especialmente en ciudad donde las calles se estrechan y los constantes atascos nos obligan a cambiar constantemente de carril o realizar giros más pronunciados. La dirección sin llegar a ser perfecta cumple con su función, es cómoda e intuitiva.

Su calidad de rodadura es notablemente alta, y en carretera disfrutaremos especialmente de la conducción y su elevado confort, siempre claro, que sea en autopista o autovía. No es un coche diseñado para la conducción deportiva, y con motivo de su altura de 1.557 mm nos veremos algo limitados en el paso por curva como consecuencia de la actuación de las inercias. Debemos tener claro que estamos ante un monovolumen compacto y por ello, lo primero a bordo siempre será el confort, tanto del conductor como de los pasajeros que disfrutarán sin duda del viaje.

Su suspensión es tipo McPherson delantera y paralelogramo deformable detrás, sumando una puesta a punto más deportiva como consecuencia de equipar el Paquete Sport AMG. En ocasiones puede resultar algo firme y seca, especialmente a la hora de encontrarnos con un badén o pequeños baches en la carretera. Pero nada más allá de lo normal, proporcionando una comodidad de buen nivel en términos generales.

Los frenos están correctamente ajustados y resisten bien la fatiga, no son ni muy bruscos ni demasiado lentos, ofreciendo una respuesta bastante buena cuando necesitamos realizar una frenada más efectiva en un menor espacio. Hay que destacar también el  DYNAMIC SELECT, que nos permite configurar diferentes parámetros del coche como la dirección, el cambio o la respuesta del motor gracias a cuatro modos diferentes: ECO, Confort, Sport e Individual.

Generalmente el modo ECO es el mejor para utilizar en ciudad, dado que nos beneficia en los consumos, pero si necesitamos una respuesta algo más eficaz deberemos cambiar al modo Confort. Por otro lado con el modo Sport las marchas se alargan y la respuesta del motor se vuelve más rápida, además de contar con las levas en el volante para jugar con el cambio en alguna carretera más revirada. Con el modo Individual podremos personalizar a nuestro gusto los diferentes parámetros del coche.

Pero, sin duda, donde gana enteros el Clase B es en carretera, y aunque no realicé con él ningún viaje de larga distancia si pude probarlo en autopista en trayectos de unos 20/30 kilómetros y la experiencia es más que positiva al volante. Especialmente para los pasajeros que viajan con todas las comodidades y gran espacio, especialmente en altura, lo que nos da una sensación de mayor amplitud. Tanto al volante como en los asientos traseros el confort es lo primero, y es que si por algo destaca toda la gama Mercedes-Benz es por la comodidad.

Equipamiento y precio

Los precios del Clase B van desde los 29.225 euros del B180 hasta los 36.625 euros del B 220 d 177 CV 7G-DCT, y nuestra unidad de pruebas B 200 d parte de los 30.475 euros. En cuanto al equipamiento de serie podemos hablar de una generosa oferta que en todos los modelos contempla el control y limitador de velocidad, aire acondicionado, cuatro elevalunas eléctricos, cierre con mando, espejos eléctricos, ordenador de viaje, sistema de sonido con pantalla tipo tablet, puerto USB, bluetooth, detector de fatiga, sistema pre-colisión, ABS, EBD, TCS, ESP, TPMS, múltiples airbags y faros Full LED (también para los posteriores).

En el caso de nuestra unidad equipaba como extras el Paquete Sport AMG con un precio de 1.597,2o euros que añade la Línea AMG Line, el DYNAMIC SELECT, simil de puerto ARTICO negro con microfibra DINAMICA, llantas de aleación de 18 pulgadas y cristales calorífugos tintados oscuros en las ventanillas y la luneta trasera. Además en cuanto a conectividad equipa el Paquete de integración para smartphone con Apple CarPlay y Android Auto con un coste extra de 369,05 euros, y en cuanto a navegación añade el Navegador Garmin® MAP PILOT -617, 10 euros- que proporciona datos cartográficos exactos, e integra todas las ventajas del sistema de navegación Garmin en la radio Audio 20 CD.

El techo corredizo panorámico por 1.591,15 euros es una buena forma de dar al interior un extra de iluminación y sensación de amplitud que se agradecen, y en los días templados incluso abrirlo a cielo abierto. Consta de un techo panorámico fijo de cristal detrás y un techo corredizo de cristal con accionamiento eléctrico delante para una ventilación individual del habitáculo.

Otro opcional en este Clase B 200d es el cambio automático de doble embrague de 7 velocidades 7G-DGT que añade las levas en el volante, y el DYNAMIC SELECT con hasta cuatro programas diferentes de conducción por un precio de 2.432,10 euros. En mi opinión un opcional imprescindible si queremos la máxima comodidad al volante. Otro de los paquetes que encontramos en este modelo es el Paquete de retrovisores, que por 411,40 euros añade la función eléctrica de replegar y extender los retrovisores así como la función anti deslumbrante automática y progresiva del retrovisor exterior del conductor y central.

MotorPVP
B180 122 CV29.225
B180 122 CV 7G-DCT31.455
B200 156 CV31.425
B200 156 CV 7G-DCT33.380
B200c 156 CV CNG32.975
B200c 156 CV CNG 7G-DCT35.308
B180d 109 CV28.250
B180d 109 CV 7G-DCT30.608
B200d 136 CV30.800
B200d 136 CV 7G-DCT33.158
B200d 136 CV 4Matic 7G-DCT36.650
B220d 177 CV 7G-DCT36.625

El Mercedes-Benz Clase B ofrece una calidad de rodadura muy alta en carretera, proporcionando un gran confort tanto para el conductor como para los pasajeros de las plazas traseras. En su interior nos encontramos con un habitáculo muy Mercedes-Benz, y la sensación de calidad es buena. Además gracias al Paquete Sport AMG obtenemos esa apariencia más dinámica y deportiva que le sienta de lujo a este monovolumen compacto. Su mecánica aunque no es de las más prestaciones cumple con su objetivo. Es un modelo práctico, fácil y divertido de conducir.

Una de las principales pegas que tiene el Clase B es que ya le pesan los años, y aunque en su última actualización hayan refrescado su apariencia ya es necesaria la llegada de una nueva generación. En el interior la presencia de algunos plásticos duros que no justifican su precio, o los mandos del sistema multimedia saturado de botones. El diseño “incrustado” de la pantalla del navegador de 8 pulgadas rompe con toda la horizontalidad del salpicadero, lo que produce un fuerte impacto visual cuando entramos a su interior.

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2 comentarios

  1. Otro ignorante. Ni el chasis y tampoco este motor es de Renault.

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