Volkswagen sorprendió hace años con un anuncio, o más bien una intención, que sonaba más a ciencia ficción que a realidad, la de lanzar un coche capaz de recorrer 100 kilómetros con solo un litro de combustible. Ha pasado más de una década desde entonces, pero ese concepto tan futurista vuelve a coger forma, y sigue sonando a eso, a ciencia ficción. Lo cierto es que en su día lograron presentar el vehículo, pero ahora, tiene más sentido que por entonces y vuelve a coger fuerza.
Volkswagen XL1 y la lógica del consumo
Cuando Volkswagen presentó el XL1 lo hizo con un mensaje que llamó la atención de todos, la de un coche capaz de consumir un litro de combustible cada 100 kilómetros. De hecho, lo logró, homologó 0,9 litros cada 100 kilómetros. Estos resultados fueron el fruto de una combinación extrema de ingeniería, aerodinámica y reducción de peso. Se trataba de un híbrido enchufable diésel-eléctrico, una configuración que ni siquiera es habitual a día de hoy, y se confeccionaba con un motor TDI de dos cilindros y 48 CV junto a un pequeño propulsor eléctrico de 27 CV, con 75 CV de potencia total.
Pero no era el motor lo más llamativo, era como estaba construido, fibra de carbono reforzada (CFRP), un material reservado a los deportivos de alta gama, que reducía el peso notablemente, hasta los 795 kilogramos. El diseño era extremo, muy aerodinámico, y registraba un coeficiente CV de solo 0,189, una cifra que no se ha superado a día de hoy.
Todo ello permitía recorrer 50 kilómetros en modo eléctrico, y podía recorrer un total de 500 kilómetros con solo 10 litros de combustible. Pero por aquel entonces, todavía con la combustión térmica dominando, no solo no conquistó al público, se consideró un vehículo sin futuro. Entendiendo la movilidad de hoy en día, se ve como simplemente, era un modelo adelantado a su tiempo.
Volkswagen y el error de adelantarse a su tiempo
Como decimos, la propuesta fue demasiado radical, cuando la electrificación aún no se entendía como ahora, y con un precio que superaba los 100.000 euros, a ver quien se iba a permitir comprar un vehículo sin sentido por aquel entonces, fuera cual fuera su consumo. Solo se fabricaron 250 unidades, lo que, al menos, le permitió convertirse en un modelo de colección más que en un coche práctico. El diseño rompedor, futurista, tampoco convencía, con las puertas de apertura tipo ala de gaviota, sin retrovisores sustituidos por cámaras, o su diseño enfocado en exclusiva a la eficiencia.
Fue un fracaso comercial pese a que todos los expertos coincidían en su éxito como vehículo innovador. Y tanto que lo era, porque a día de hoy, ese planteamiento que tantas dudas generó, tiene ahora mucho sentido. La electrificación ha crecido, obligado por una normativa que va sumando restricciones a la combustión tradicional, y donde la eficiencia ha ganado más fuerza que nunca dada las limitaciones a las que todavía se enfrenta la electrización.
Volkswagen XL1 renace
La idea de combinar un motor térmico muy eficiente con un motor eléctrico es ahora lo que más se busca, lo que demuestra que la idea del Volkswagen XL1 era muy buena, por eso vuelve a estar en el centro del debate. Porque cubre trayectos diarios sin gastar gasolina, sin emisiones, siendo algo primordial en la actualidad. Del mismo modo, pude recorrer hasta 50 kilómetros, teniendo que despreocuparse de las cargas eléctricas, y con un consumo tan bajo, llenar el depósito es mucho más económico en cuanto a kilómetros recorridos.
Y lo que muchos se plantean es, que si lograron esas cifras hace más de diez años, con la evolución tecnológica actual, esas cifras no solo podrían volver a igualarse, podrían superarse, por ejemplo, con más autonomía eléctrica, ya que ahora las baterías tienen mucha más capacidad, en lo térmico, poca evolución ha habido por motivos obvios.
El coche apenas es imposible verlo dadas las pocas unidades, pero en ciudades de Reino Unido y en Turín si se pueden ver circulando, lo que demuestra de la eficiencia después de más de una década.
Volkswagen XL1 no fue un fracaso, fue un producto lanzado antes de tiempo, para visionarios. El encargado del proyecto supo ver antes que nadie lo que demandaría el mundo, tan pronto, que no nadie podía esperar que, diez años después, un modelo en el que casi nadie creyó, fueron pionera un modelo que ahora manda en el mercado. Eso sí, nadie ha sido capaz de ofrecer un rendimiento tan bueno, quizá porque nadie más se lo ha planteado, quizá porque, dada la eficiencia, sería un vehículo dirigido a un sector muy reducido de la población, pero lo cierto es que, si ahora sale al mercado un vehículo con ese consumo, pero logran reducir el precio, a bien seguro que se convierte en un líder en ventas.





