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Volkswagen SUV Era

Volkswagen se inventa el eléctrico de 1.000 km… sin batería gigante: 300 km en modo EV y +700 km con este extensor

Javier Rodríguez

Por: Javier Rodríguez

Publicado: 03.03.2026 09:00

El mundo de los coches eléctricos vive un momento crucial en la historia del automóvil, y no es para menos. Desde que se instauró esta nueva tendencia automovilística, es quizá ahora cuando las principales firmas saben que el futuro está realmente en juego, porque primero salieron los primeros modelos, era la novedad, y son pocos, aunque cada día más, los que han iniciado la transición. Otros han preferido esperar a que esta tecnología evolucionará y, sobre todo, a que la autonomía de los 100% eléctricos mejorará considerablemente. Los coches de combustible interna siguen siendo los que más gustan, pero el mercado híbrido ya se impone al tradicional, y cuando los 100% eléctricos ofrezcan las prestaciones de los anteriores, esa transición será mucho más acelerada que ahora.

En este sentido, Volkswagen parece que quiere ser una de esas marcas que pulsen el botón rojo, de nuevo, el gigante alemán, trabaja para poder dominar el mercado en el futuro, como ya lo hizo en el pasado, y se ha inventado un coche 100% eléctrico con una autonomía de 1.000 kilómetros. El problema, que quizá no esté renunciando al combustible tradicional, a la combustión interna.

Lo que ha hecho la marca alemana es apostar por el sistema EREV (Extended Range Electric Vehicle), lo que permite realizar 300 kilómetros en modo eléctrico y 700 kilómetros gracias a un motor de combustión que extiende la batería eléctrica. Lo que se logra es un coche propulsado 100% con electricidad, pero sin preocuparse de las cargas cada poco tiempo, además de no disparar el peso, ya que las baterías (que serían dos), ocupan menos que lo sería una única batería de un eléctrico completo.

Volkswagen y su eléctrico de 1.000 km

Este concepto ha sido presentado en el Salón de Shanghái 2025, en el SUV Era, y ha sido desarrollado junto a SAIC, su socio chino. Aunque en realidad, este concepto no es nuevo. La versión de producción (ID Era 9x), supone la llegada  oficial de Volkswagen en el segmento EREV.

La diferencia con un híbrido enchufable es que el motor de combustión no conecta directamente con las ruedas, estas siempre se mueven gracias al motor eléctrico. Los primeros 300 kilómetros solo se usa la batería eléctrica, y cuando esta se agota, tira de la combustión para generar más electricidad y recargar la batería, no para impulsar directamente el vehículo.

Esto permite ganar espacio, ya que la batería eléctrica es más pequeña, por lo tanto, se reduce el peso total, disminuye el coste de producción, al mismo tiempo que mantiene la experiencia eléctrica de conducción.

El objetivo con este coche es que quienes no han dado el paso al coche eléctrico por temas de autonomía, puedan contar con un modelo que les permite realizar mucha distancia y así se van adaptando a estos nuevos vehículos.

Volkswagen y el extensor de autonomía

Volkswagen no es el único fabricante en recuperar esta tecnología, pasa también en China y responde a varios problemas: el primero, que aún hay muchas regiones donde la red de carga no es amplia, cosa que pasa aquí en Europa. La regulación europea también juega un papel clave, con una fecha marcada en el calendario, el 1 de enero de 2035, cuando se reducirán drásticamente las emisiones, aunque no se eliminarán completamente.

También influye lo económico, ya que una batería más pequeña, como la de estos modelos, podría suponer un ahorro de 6.000 euros en el precio de producción, por tanto, los márgenes de beneficio podrían ser mucho mayores.

EREV y la transición al eléctrico

Muchos han descartado esta estrategia para la transición al coche 100% eléctrico. Mercedes, por ejemplo, abandonó hace tiempo proyectos similares alegando que el coste u la complejidad no compensaban a largo plazo

No todos en la industria ven esta estrategia con el mismo entusiasmo. Algunas marcas, como Mercedes-Benz, han abandonado proyectos similares tras considerar que el coste y la complejidad no compensaban los beneficios a largo plazo. Supone una mayor complejidad técnica, mientras que el mantenimiento es similar al motor de combustión. Con el extensor activo, podría aumentar el consumo, y supone un riesgo para una transición real al 100& eléctrico.

Volkswagen ha dado un paso importante para solucionar uno de los principales problemas del coche eléctrico, el que quizá sea, el mayor freno de muchas personas que no acaban de decidirse por el 100% eléctrico, la autonomía, pero lo hace con una tecnología que no elimina la combustión tradicional. Para unos, puede ser una manera de experimentar una sensación similar a la de los eléctricos puros, mientras que, para otros, esta tecnología supone una forma diferente de conducir un coche híbrido. Volkswagen recuera un proyecto que muchos dejaron atrás hace tiempo, los cambios en la regulación de la Unión Europea y la falta de una tecnología que no termina de convencer a los consumidores, son las bases de una estrategia con las que el gigante alemán, quiere posicionarse en la cima de los eléctricos.

Javier Rodríguez

Javier Rodríguez

Periodista de motor con 10 años de experiencia en Atresmedia, centrado en Fórmula 1 y en la actualidad del mundo de la automoción. Ha colaborado en Car and Driver y le tira más un buen dato (o un reglamento bien leído) que un titular fácil.

Contacto: info@autonocion.com