El mundo de la automoción lleva años en transformación, y lo que queda, porque la electrificación, paso a paso, más lento de lo esperado, pero sin detenerse, sigue avanzando hacia una movilidad más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Las reglas del juego están cambiando, los precios de los automóviles suben, surgen nuevas firmas, principalmente china, dispuestas a poner en jaque a los constructores mundiales, ofreciendo prestaciones similares, incluso por encima de la competencia, a precio populares. Y en medio de estos cambios, de este caos y de esta lucha por posicionarse de cara al futuro, Toyota, una de las formas más implicados con el cambio de tendencia, ha sorprendido con una apuesta tradicional, la del motor de combustión que ha dominado el mercado hasta este periodo.
Y no hablamos de un simple motor de combustión, se trata de una nueva evolución de los V8 para los amantes de los motores de siempre, apurando el tiempo de vida que les queda, que aún es de unos cuantos años. Toyota reafirma de este modo su estrategia multitecnológica, no se puede decir que Toyota no esté implicada en las nuevas tecnologías, es de hecho, de las firmas que más está apostando por la nueva movilidad, pero este movimiento demuestra que esta tecnología no está muerta y envía un mensaje claro, la combustión tiene mucho que decir todavía.
Toyota y el nuevo V8
Toyota tiene clara cuál es la hoja de ruta a seguir, pero no podrá negarse que siempre ha sabido arriesgar en su justa medida, defendiendo una postura diferente frente a otros gigantes del automóvil, la de no centrarse únicamente en una tecnología. La marca japonesa ha invertido mucho en los vehículos eléctricos, pero también en otras soluciones, respondiendo a las demandas de millones de personas en todo el mundo, y eso incluye hibridación, y también combustión interna de gasolina.
Es el caso de su nuevo motor V8, que llega cuando menos se esperaba, cuando fabricantes y gobiernos apuestan por ponerlo todo a la electrificación, incluso cuando la demanda no es la que se esperaba. Toyota no mira atrás, simplemente, apura las tecnologías que todavía siguen vivas.
Este desarrollo no solo es un guiño al motor tradicional que, por cierto, sigue siendo el referido de unos conductores empujados al cambio, también es querer mantenerse competentes en un mercado de mucha demanda, el de estos motores de gran cilindrada. Su marca premium, Lexus, sigue necesitando de estas mecánicas para mantenerse competente en Europa y en Estados Unidos.
Todavía no se conocen todos los detalles técnicos de este nuevo motor V8, pero tendrá tecnología moderna, lo que incluye sobrealimentación mediante turbocompresores, jubilando los motores atmosféricos, dando un paso demandado a la eficiencia sin que haya que renunciar a las altas prestaciones.
Toyota y los grandes deportivos
Porque no se mira a los SUV, que dominan a día de hoy el mercado, ni a las berlinas, que siguen teniendo su rol en el mundo de la automoción, y aunque no se les pierde de vista, los V8 tienen un objetivo más ambicioso, ser la nueva generación, quizá la última, de los deportivos de combustión interna. La marca nipona está trabajando en un superdeportivo que desarrolla de la mano de su división Gazoo Racing, más conocida en el mundo del motor como GR GT, y que apunta a ser un rival competitivo de los grandes deportivos fabricados en Europa, queriendo elevar las prestaciones a cimas donde nunca nadie ha llegado hasta la fecha.
Porque este motor V8, esta evolución de 4.0 litros de doble turbocompresor, será capaz de desarrollar 650 CV y 850 Nm de par aproximadamente, y más allá de la potencia bruta, el sistema va a estar apoyado por un sistema híbrido que está inspirado en la más alta competición como la resistencia y la F1.
No será un vehículo enchufable, se ha querido evitar esto, y funcionará recuperando energía en frenadas, de este modo, se mejora la eficiencia y permite aportar un rendimiento extra en momentos determinados.
El objetivo, más bien el resultado final, será la de un vehículo que mire de tú a tú a los Porsche más potentes, a los Mercedes-AMG, Ferrari o Aston Martin, rivales duros de mucho nombre a los que los nipones quieren poner en jaque. Y todo apunta a que este motor será para el sucesor del Lexus LFA, quizá el deportivo más icónico de su historia.
Combustibles sintéticos
Toyota no se olvida de hacia va el mundo del motor, y por eso este V8, será compatible, casi con toda seguridad, con los motores sintéticos, los e-fuels, y así reducir las emisiones sin que haya que decir adiós a estos motores de combustión.
Toyota apuesta por la electrificación, por las nuevas tendencias, pero no abandona la combustión interna, sobre todo de cara a los deportivos más exclusivos. La renovación de los motores V8 es una declaración de intenciones, esta tecnología sigue viva, sigue tenido un público amplio, y también se pueden reducir las emisiones. Competir al más alto nivel, es ahora el objetivo.





