Los SUV viven un momento importante en el mercado del automóvil, una batalla entre marcas que buscan posicionarse respecto al resto, y donde los pequeños detalles pueden acabar siendo determinantes. Por ejemplo, el Hyundai Tucson o el Kia Sportage son de lo más exitoso del mercado, superventas que han dominado en los últimos años gracias a la tecnología, el diseño, la eficiencia, y precios competitivos. Pero las alternativas son cada vez más y mejores, y en Autonoción lo hemos comprobado en primera persona, después de haber probado el nuevo OMODA 7 SHS, un peligro para toda la competencia porque lo tiene todo, y por muy poco dinero.
Omoda entra con fuerza en el segmento SUV
El OMODA 7 SHS es la confirmación de que la marca no es un rival simplemente agresivo por los precios, lo es por el producto que ofrece y por un equipamiento que lo posiciona entre los más completos. Hablamos de un SUV de 4,66 metros, similar a los modelos que se han llevado el protagonismo en los últimos años.
El vehículo no busca llamar la atención por su diseño rompedor y agresivo, todo lo contrario, es un diseño limpio, de proporciones correctas, y mostrando una sensación de consolidación más propia de marcas de toda la vida, y eso le hace ganar mucho, hay que mirarlo varias veces para confirmar que es un Omoda.
En el frontal hemos visto la nueva parrilla paramétrica sin marco y una firma lumínica afilada que transmite calidad. Si miramos los perfiles, dibuja una silueta tipo fastback muy bien acabada, de nuevo llama la atención la simpleza y lo bien que luce. En la parte de atrás, parece más un modelo europeo, clave para no encasillar al vehículo.
Pero donde hemos quedado gratamente sorprendidos es una vez que hemos accedido al habitáculo, porque nada ha quedado al azar y sin trabajar. Esa tendencia de limpieza también se percibe de un primer vistazo, ofrece una doble pantalla digital, unos materiales agradables y una apuesta tecnológica más que suficiente para el segmento donde nos movemos, por encima de la media. La fluidez del sistema multimedia es clave, apenas provoca distracciones cuando lo hemos conducido, y se apoya en un procesador potente y fluido. Todo está digitalizado, los botones físicos se echan en falta para algunas funciones básicas, pero sigue aportando sensación de un trabajo bien hecho.
Omoda 7 SHS y su tecnología híbrida
La tecnología híbrida enchufable es lo que convierte al Omoda 7 SHS en un rival serio para la competencia, porque combina un motor de gasolina 1.5 turbo y un motor eléctrico muy potente, logrando una potencia conjunta de 279 CV y 365 Nm de par, y aunque el vehículo está confeccionado principalmente para el confort, transmite sensaciones parecidas a las de un deportivo.
La autonomía eléctrica homologa 92 kilómetros, lo hemos probado y vemos que cumple con lo que se indica, por lo que para el uso diario es perfecto y supone ahorrar en gasolina. Y el comportamiento es más parecido al de un eléctrico que al de un híbrido, donde el silencio, la suavidad y la respuesta ágil e inmediata son una seña de identidad del vehículo.
Incorpora un sistema SHS que gestiona con eficiencia los diferentes modos de funcionamiento del Omoda, (eléctrico puro, serie y paralelo). Durante la prueba hemos podido comprobar como se iba optimizando el consumo y el rendimiento sin que nos hayamos tenido que preocupar de ello, y este planteamiento llama la atención porque suele estar destinado a vehículos de mayor rango.
Y la carga de batería es tan ágil como dicen, hemos pasado del 30 al 80% en apenas 20 minutos. Además, con la propia batería puedes alimentar otros dispositivos gracias a la función V2L.
La sensación al volante, como decimos, es de estabilidad y confort con una pisada sólida. Aún estando lejos, en algún momento podrás tener sensaciones deportivas, pero ni se ha buscado eso ni es su propósito. En autopista responde bien, cumple sin llamar mucho la atención, pero en ciudad se siente una suavidad constante.
Un precio desafiante
Claro, con todo lo que hemos comentado, cuando llegamos al precio es cuando uno se da cuenta que la competencia tiene un verdadero problema. Porque el OMODA 7 SHS Premium tiene un precio de salida de los 32.990 euros durante el mes de marzo. El precio normal se mueve entre los 36.000 y los 39.000 euros, que sigue siendo muy competitivo.
Pero como decimos, tras probarlo, no se trata solo de un vehículo barato para hacer frente a la competencia, porque las prestaciones, la tecnología, el diseño, y el rendimiento, nos han hecho sentir que estamos conduciendo un vehículo de mucha más calidad, como si de una marca consolidada en el mercado europeo se tratara. Para muchos, estas marcas siguen sin ofrecer la confianza de firmas tradicionales, pero desde Autonoción hemos comprobado que puede competir con estas marcas de tú a tú en todo.





