A poco más de una semana para que comience el Mundial de F1, las cosas no pintan nada bien para Aston Martin. La ilusión estaba disparada en la escudería, especialmente porque trabajar con Adrian Newey suele ser sinónimo de éxito, también hacerlo con Honda. El primero no ha logrado hacer su mejor coche de inicio, pero tampoco han tenido los elementos reales para evaluarlo, la velocidad, porque el segundo, Honda, ha hecho un motor decepcionante, hasta la fecha. Se da por hecho que el equipo tardará mucho tiempo en recuperar la desventaja, sin embargo, sigue habiendo motivo para el optimismo, incluso, para que lleguen a Australia.
El motor Honda no es lento
Si hay algo que ha quedado demostrado, a poco que se miren los datos de Aston Martin en los test, es que el motor no es lento. Honda no ha sido capaz de rodar con el mapa de motor a la máxima potencia, y aún así ha logrado quedarse a dos segundos y medio de la cabeza. El objetivo en los test fue la correlación aerodinámica y la gestión de flujos térmicos.
Según los datos, la potencia de la unidad está bajo llave, se estima que rodaron con un margen de seguridad de aproximadamente el 15% por debajo de su máximo rendimiento, era la única forma de evitar averías en los sistemas más sensibles, los sistemas que se encargar de recuperar la energía (ERS). Cuando consigan arreglar estos problemas y liberar dicha potencia, la velocidad punta debería aumentar considerablemente.
Garantía Andy Cowell y HRC
Aston Martin ya no es el equipo que era hace unos años: más allá de Adrian Newey, hay otros grandes nombres dentro de la escudería que deberían elevar el nivel del equipo. Uno de ellos es Andy Cowell, el jefe el pasado año, el padre de los motores Mercedes que dominaron el Mundial desde 2014. Y Honda, aunque el público español tenga el recuerdo de la etapa de Fernando Alonso en McLaren, son un equipo muy fuerte y a bien seguro que estaré pasando ahora por este no será nada agradable, manchan su hoja de servicio, una vez más, y querrán enmendarlo lo antes posible. Entre los dos, posiblemente, formen el binomio más potente del paddock.
Motivos para la esperanza
Lo que hay que tener en cuenta de los problemas que está teniendo Honda, es que dicen haber identificado el problema de fiabilidad que ha lastrado al equipo en pretemporada. Estos problemas no vienen de un mal diseño interno del motor de combustión, está en los componentes periféricos, que podrían ser baterías, cableado… Esto, de cara a reparar el motor, es clave, porque solucionar los problemas periféricos es mucho más sencillo, infinitamente más sencillo, que rediseñar un bloque motor, que reparar las entrañas. Estos son los fallos habituales cuando un equipo llega tarde, pero la competición, aunque haya sido los test, les puede valer, aunque parezca contradictorio, para ganar tiempo.
La tranquilidad de Fernando Alonso
Fernando Alonso no estará nada contento con lo que está pasando, quizá de puertas para adentro haya mostrado frustración, todo lo contrario, al mensaje lanzado de puertas para afuera, calma, tranquilidad y de confianza.
También hay que tener en cuenta que, desde dentro del mundo de la F1, nadie, absolutamente nadie, se ha atrevido a descartar a Aston Martin. Se habla de que los grandes han hecho los deberes, del sorprendente comienzo de Audi, de los problemas de Williams y Carlos Sainz, de que Cadillac tendrá que sufrir mucho… pero nadie se atreve a pronosticar que pasará con los de Silverstone.
Aston Martin tiene un problema de fiabilidad, con el motor, pero desde la escudería, según se les transmite desde Honda, no parece tan complicado de reparar. El problema, es que carecen de test y pruebas, tendrán que ir con lo que tengan a Australia, pero ojo, que lo que tengan podría ser mucho mejor que lo visto hasta ahora.
Desde Japón se van a enviar piezas directamente a Australia para probarlas en los mismos test del próximo viernes. Y si funcionan, la película podría ser diferente. Por otro lado, la gran actualización (Spec-B), está en el banco de pruebas y se va a adelantar respecto a la fecha prevista. Está complicado, no hay que vender humo, pero no hay que descartar ningún escenario.





