La ventaja de Ferrari en los primeros metros de carrera se ha visto muy clara en la pista. En estos primeros test de pretemporada, el equipo rojo de Hamilton y Leclerc ha enseñado que su motor sabe mover el coche mejor que nadie cuando hay que arrancar desde parado. La ‘Scuderia’ diseñó una unidad de potencia que gestiona la energía de manera mucho más efectiva en el momento en que se apagan las luces del semáforo.
El motor Ferrari entrega la fuerza antes que sus rivales
O lo que es lo mismo; con las reglas actuales, sin MGU-H y con una entrega de potencia mucho más dependiente del régimen del turbo, los motores tienen un funcionamiento distinto y la entrega de fuerza no es tan sencilla como el año pasado. En este escenario, Ferrari ha encontrado un ajuste que permite a sus coches ganar velocidad de forma constante mientras el resto todavía busca evitar que el motor pierda revoluciones o se bloquee.
La FIA ha dado cinco segundos más de margen desde que el último coche se coloca en su sitio hasta que se enciende el semáforo. Este tiempo de más sirve para que el motor se quede tranquilo y no haya fallos que paren el coche al arrancar. En las últimas pruebas, nadie se quedó clavado en el sitio, así que parece que la idea ha funcionado bien. Pero, aunque ahora todos tienen más calma para salir, el motor de Ferrari ha sido el que mejor ha aprovechado este cambio para ponerse primero.
Tampoco es solo una sensación de los que miran desde fuera. Los números de la pista dejan claro que el equipo oficial y los equipos cliente que compran su motor aceleran mejor que los demás. En esta nueva etapa, sacar un par de metros de ventaja al principio puede decidir cómo te va en toda la primera vuelta. En Italia han leído muy bien las normas para que la salida sea su punto más fuerte, consiguiendo que toda la fuerza del motor pase a las ruedas sin que el coche patine.
En cada ensayo que se ha hecho en Baréin, los coches con motor Ferrari han sido los más espabilados. No se trata de que corran más que el resto, sino de que su empuje llega antes al soltar el pedal. Esto ha puesto en alerta a Red Bull y a Mercedes, que han visto cómo sus pilotos perdían terreno cada vez que se ponían al lado de un coche rojo. Además, esto no solo le pasa al equipo de fábrica. En Maranello han trabajado mucho este invierno para que sus clientes también tengan un sistema que va por delante de lo que han hecho Audi u Honda.
La parrilla de F1 teme el nuevo sistema de Ferrari
Lewis Hamilton fue uno de los que más llamó la atención al probar las salidas con su nuevo coche. En uno de los ensayos, el piloto inglés consiguió adelantar a varios rivales en los primeros metros, mucho antes de llegar a la primera curva. Esto demuestra que el motor Ferrari le permite atacar mucho más desde que se apaga el semáforo. Hamilton ha visto como algo muy bueno la facilidad con la que el coche coge velocidad al principio. Que el piloto se haya acostumbrado tan rápido al sistema indica que el motor funciona de una forma clara y que no da sorpresas negativas al acelerar.
En los otros equipos la opinión es de respeto por lo que han visto. Kimi Antonelli, que corre con Mercedes, reconoció al bajarse del monoplaza que el motor de Ferrari se ve muy fuerte cuando toca arrancar. Para su equipo, las salidas están siendo un proceso más lento y difícil de lo que pensaban. Antonelli ha dicho que todavía tienen mucho trabajo por delante para que su motor dé la potencia de una forma tan directa. La diferencia ahora mismo es real. Esto obliga a Mercedes a buscar soluciones rápido para no quedarse atrás en las primeras carreras del campeonato.
Nico Hulkenberg también ha hablado sobre esto. Explica que conducir estos coches nuevos requiere estar mucho más atento en el momento de salir. Según el piloto de Audi, el motor ya no se siente tan natural como antes. Dice que todo es muy nuevo y que no tienen experiencia en una salida real con todos los coches juntos. Ahora hay muchos más factores que el piloto debe controlar a mano para que el coche no pierda velocidad. Hulkenberg cree que algunos equipos han entendido este sistema mucho antes que los demás, y eso es lo que explica los metros de ventaja que se han visto en Baréin. Antes todo era fluido, pero con las reglas nuevas todavía queda mucho por descubrir.
Las diferencias en el motor eléctrico decidirán las posiciones en la primera vuelta
Al quitar algunas piezas del motor, las salidas son ahora mucho más difíciles de predecir. Oscar Piastri ha explicado que el riesgo de cometer un fallo al arrancar es mucho más alto que antes. Si no se maneja bien la electricidad, el coche puede perder mucha velocidad de repente. Esto deja al piloto sin defensa frente a los que vienen por detrás. Por eso, los ajustes de Ferrari parecen mucho más avanzados, ya que evitan que las ruedas patinen demasiado o que la fuerza llegue de forma brusca y rompa la aceleración.

Piastri cree que hay una distancia real entre los equipos que han dado con la tecla y los que todavía están haciendo pruebas. Esta situación hará que las primeras vueltas de este año no se parezcan en nada a las que conocíamos. Algunos pilotos van a ganar muchos puestos solo por lo bien que funciona su motor al empezar. Otros, aunque tengan un coche rápido, se quedarán atrapados entre el tráfico por no haber salido bien. Ahora mismo, saber usar la energía eléctrica en esos primeros segundos es lo que decide todo.
El piloto de McLaren también ha señalado que la forma en que el motor da la potencia es más difícil de manejar. Esto hace que el piloto tenga mucha más responsabilidad, porque todo depende de cómo use los mandos del volante. Lo que más preocupa a los demás equipos es ver que los coches con motor Ferrari mantienen una dirección recta y ganan metros con mucha facilidad. Saben que, si no consiguen hacer lo mismo, será muy difícil pelear contra ellos en circuitos donde es casi imposible adelantar.
Las dificultades de Red Bull y Aston Martin
En una situación distinta están equipos como Red Bull. Todavía no han dado con la tecla para que su motor empuje con la misma fuerza que el de sus rivales. Durante las pruebas de salida, se ha visto que sus pilotos tienen problemas para que las ruedas agarren bien. Eso les ha hecho perder metros frente a los coches de Ferrari de forma repetida. Aunque el coche es rápido una vez que ya está en marcha, fallar al principio puede ser un problema grave. En circuitos donde es casi imposible adelantar, salir mal te condena a quedarte atrapado toda la carrera.
Por su parte, Aston Martin ha tenido un inicio de año difícil porque no ha podido hacer pruebas suficientes en este punto. Han tenido fallos en el motor Honda que les han impedido completar todos los simulacros de salida que tenían planeados. Esto les deja con muy pocos datos antes de que empiece la primera carrera. Llegar a Australia sin saber bien cómo arranca el coche es un peligro que les puede salir caro el domingo.





