Quizá vamos a hablar de uno de los coches más esperados desde que la movilidad eléctrica forma parte de la sociedad, una movilidad que va evolucionando poco a poco, pero sin pausa, con avances constantes que van democratizando esta tecnología a medida que van pasando los años. El modelo que podría dar un paso significativo es un clásico en España y en Europa, que por fin estrena versión 100% eléctrica. Hablamos del Polo de Volkswagen, el ID. Polo, que llevaba varios meses dejándose ver de forma parcial, bajo camuflaje, pero del que ya se han filtrado las fotos que nos permiten saber cómo va a ser uno de los eléctricos más esperados de los últimos años.
Porque el Polo lleva años acompañando a generaciones, un coche ideal para quienes se acababan de sacar el carnet de conducir, para los que querían un gran compacto con tendencias deportivas para conducir cómodamente por ciudad, el segundo coche ideal del hogar. Era un vehículo pensado para todos, y que por fin llega en la versión eléctrica. Quedan pocas semanas para que el vehículo se presente oficialmente, pero estas imágenes nos permiten saber cómo será.
Primeras imágenes del ID. Polo
El ID. Polo es un vehículo muy reconocible por todo el mundo, y el gigante alemán no quiere que pierda ni pizca de esa identidad, así que el guiño al pasado está más que presente en este nuevo modelo, con una línea sobria carrocería de dos volúmenes claramente definida y unas proporciones bien equilibradas. No hay grandes complicaciones ni una motivación por impresionar, es un diseño continuista, con superficies limpias y una estética que busca atraer a mucha gente.
Como detalles llamativos, está la integración de las manetas traseras en un pilar C, algo que la compañía ya ha integrado en otros modelos con el que se pretende reforzar el aspecto de compacto. Las ópticas traseras están diseñadas para que dé la sensación de que se unen al ancho del portón, y esto crea una firma lumínica y reconocible.
Las filtraciones también han permitido observar el enfoque más deportivo, lo que hace indicar que hablamos de los acabados superiores que lanzarán, y este viene con llantas de más tamaño, detalles más agresivos y una postura que es más ancha que apuntan a variantes como el futuro GTI o ciertos paquetes que apuntan a R-Line. Eso sí, no se sabe oficialmente nomenclaturas de los modelos.
Interior del ID. Polo
Volkswagen, como ha hecho con otros modelos, ha reculado en cuanto a la digitalización y ha regresado a los botones táctiles, ya que estos son más intuitivos y el hecho de pulsarlos generan cierta seguridad, no como lo táctil, más intuitivo y no siempre responde. Su regreso supone mayor seguridad, ya que no hay que apartar la mirada del volante. Estos botones físicos vuelven para el climatizador.
El diseño general, en líneas generales, es similar al de los últimos lanzamientos, pero sí hay matices importantes que merece la pena destacar, como la presencia de un cuadro digital con estética más clásica, junto con una pantalla multimedia integrada. Existe una mezcla muy bien diseñada entre lo moderno y los retos, y además, permite una experiencia de conducción muy intuitiva.
Se han añadido espacios para el almacenamiento de manera muy efectiva y una consola central muy funcional. El enfoque general con lo que se ha visto es más que claro, el interior en más ergonómico, accesible y depende menos de pantallas, evidenciando que la digitalización es importante, pero tampoco hay que abusar.
ID. Polo y las características clave
Lo que ya se sabía del ID. Polo evidencia que este va a ser un modelo fundamental para Volkswagen, basado en la plataforma MEB+, será de dimensiones similares a las del Polo de combustión, unos cuatro metros de largo con 2,6 metros de distancia entre los ejes, lo que permite que el interior sea más espacioso, y con un maletero de 435 litros, una cifra muy elevada si se compara con vehículos del mismo segmento.
Habrá versiones de acceso de 116 y 135 CV, y luego otras más potentes, de 211 CV, y la más elevada, que llegará a los 226 CV. Este último también tendrá una puesta a punto única, que va a incluir mejoras en el chasis y un diferencial electrónico. Por otro lado, tendrá baterías de 37 kWh con tecnología LFP y otra de 52 kWh con química NCM, pudiendo alcanzar un máximo de 450 kilómetros de autonomía, una buena cifra para un modelo eléctrico. Las cargas permitirán potencias de entre 90 kW y 130 kW, que permitirán cargas rápidas.
La presentación del ID. Polo está prevista para el mes de abril, aún se desconoce el precio, pero algunas fuentes indican que Volkswagen, como ha hecho durante todo la historia con este modelo, es que sea accesible, y podría tener un precio de salida de 25.000 euros. De ser así, no cabe duda de que el Polo seguirá siendo uno de los coches más vistos de las carreteras de nuestro país y de Europa.





