Sin rumbo y sin nadie al mando. La pretemporada de Aston Martin es difícil de explicar. Sus boxes tapados en la mañana del viernes, con su coche en el garaje durante el último día de test siendo el equipo que menos ha rodado, definen con precisión su horrible comienzo de año. Les hace falta rodaje como el comer pero, por diversos motivos, no pueden salir a pista.
Ayer jueves, otro desastre, con la avería que sufrió el monoplaza de Fernando Alonso que dejó al AMR26 tirado y sin rodar durante medio día. La escudería que menos kilometraje acumula y la única que no ha sido capaz de completar un simulacro de carrera se reunió ayer con Honda, largo y tendido, para configurar y pactar las explicaciones del problema mecánico que sufrió Alonso.
En una reunión larga Aston Martin-Honda, donde estuvo presente Pedro De la Rosa, según apunta Antonio Lobato desde Baréin, el motorista japonés decidió asumir responsabilidades y dar la cara a través de un comunicado de prensa que esconde y manda más mensajes de lo que parece.
«Nuestra última vuelta con Fernando Alonso ayer mostró un problema relacionado con la batería que impactó nuestro plan de pruebas con el Aston Martin Aramco F1 Team. Desde entonces, hemos estado realizando simulaciones en el banco de pruebas en HRC Sakura. Debido a esto y a una escasez de piezas de unidad de potencia, hemos adaptado el plan de vueltas de hoy para que sea muy limitado y consista solo en stints cortos».
En el texto, Honda explica que un problema en las baterías truncó la jornada de Alonso, que dejó una imagen estremecedora contemplando su bólido detenido. Su coche no aguanta 28 vueltas seguidas en pista, como se demostró ayer. Mientras Honda asume culpas, el fiable medio británico The Race desliza que el problema fue relativo a la caja de cambios del AMR26.
Caja de cambios y unidad de potencia, los males
Una de las conclusiones de estos test es que los dos mayores quebraderos de cabeza para el equipo de Silverstone son la nueva unidad de potencia y la nueva caja de cambios, un reto mayúscula esta última pues es la primera vez que la diseñan. Gran parte del personal detrás de ella jamás ha enfrentado una empresa así. Por tanto, es natural que surjan complicaciones en su año de estreno.
Otra cosa es que el equipo sea más reticente a reconocer sus fallos, ya que el motor no depende tanto de ellos y sí del fabricante nipón. El miércoles, por ejemplo, este medio ha podido averiguar que la caja de cambios sí estuvo involucrada en la avería sufrida, cuando la versión que circulaba por ahí apuntaba a un tema de fuga de fluidos.
Arreglar la caja de cambios es una prioridad para la escudería de Silverstone por todos los problemas que les está dando. Suele ser habitual que el equipo comparta declaraciones de Mike Krack o De la Rosa al final de cada jornada pero el jueves decidieron no hacerlo. Tampoco habrá hoy viernes rueda de prensa como tal del embajador de Aston Martin aunque la escudería informa de que compartirá declaraciones del español. Sí ha comparecido en el canal oficial de la Fórmula 1 en un viernes donde el AMR26 no ha pisado el asfalto en las primeras tres horas de jornada como mínimo (momento en el que se publica esta pieza).
De la Rosa, en F1TV, ha tratado de aportar calma: «Es un nuevo reglamento, todo es nuevo, tenemos un nuevo socio con Honda, una nueva caja de cambios, una nueva suspensión trasera. De hecho, ya entendemos muy bien muchos aspectos y conocemos a la perfección los puntos y las áreas del coche en las que debemos centrarnos. No está donde queríamos estar, hubiéramos preferido hacer mucho más, mucha más cantidad de vueltas, pero la cantidad de vueltas que hemos hecho nos está mostrando una dirección para el futuro».





