Hay cifras que, puestas una al lado de la otra, cuentan una historia que no necesita adornos. El Omoda 5 SHS-H tiene 224 CV, lleva etiqueta ECO y parte de 23.990 euros financiando. Ningún otro SUV compacto híbrido a la venta en España puede decir lo mismo. Ni el Toyota C-HR, ni el Renault Arkana, ni nada que se le parezca.
Esa combinación es la que convierte al Omoda 5 en un coche que merece una prueba seria. Y eso es exactamente lo que hemos hecho.
Lo que nos encontramos al volante
Conviene aclarar algo desde el principio: el Omoda 5 SHS-H no es el híbrido más eficiente del segmento. Durante nuestra prueba, en un uso combinado de ciudad, carretera y autopista, el consumo medio se situó entre 5,5 y 6,0 litros a los 100 km. Es una cifra coherente con los 5,3 litros que homologa por WLTP, pero queda por encima del C-HR (4,7 L) y del Arkana (4,7-4,8 L). Eso hay que decirlo con claridad.
Ahora bien, en tráfico urbano el coche cambia de registro. El sistema eléctrico asume gran parte del trabajo y, sin necesidad de forzar nada, es posible rodar por debajo de los 5 litros con relativa facilidad. Sorprende teniendo en cuenta que la batería es de solo 1,83 kWh, pero la clave está en los 85 kW de potencia de descarga instantánea que permiten al motor eléctrico intervenir con contundencia en aceleraciones y arrancadas. El coche se siente eléctrico en muchos momentos del día a día, y eso cuenta.
En autopista a ritmos legales, el consumo sube pero se mantiene dentro de lo razonable. El motor 1.5 turbo de 143 CV, diseñado exclusivamente para este sistema híbrido, trabaja con una eficiencia térmica del 44,5% y se nota en cómo gestiona cada fase de funcionamiento.
Donde sí gana: potencia y prestaciones
Los 224 CV combinados y 295 Nm de par no son un dato de ficha sin más. En carretera se traducen en una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y, sobre todo, en unas recuperaciones que hacen que adelantar en vías secundarias sea algo cómodo y sin estrés.
La transmisión DHT de relación directa evita esos vaivenes de revoluciones tan típicos de otros híbridos con CVT. La entrega es progresiva, suave, y hay potencia de sobra para cualquier situación cotidiana. Incorporarse a una autovía, salir de una rotonda con tráfico denso, resolver un adelantamiento rápido: todo fluye sin que el conductor tenga que pensar demasiado.
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Probar El BoxPara ponerlo en perspectiva: el C-HR Hybrid 140 hace el 0-100 en 9,9 segundos. El Arkana E-Tech, en 10,8. El Omoda es entre dos y tres segundos más rápido que ambos. Y cuesta entre 4.000 y 7.000 euros menos.
La comparativa, con números sobre la mesa
| Omoda 5 SHS-H | Toyota C-HR 140H | Renault Arkana E-Tech | |
|---|---|---|---|
| Potencia | 224 CV | 140 CV | 145 CV |
| 0-100 km/h | 7,9 s | 9,9 s | 10,8 s |
| Precio acceso* | 23.990 € | 28.650 € | 28.249 € |
| PVP oficial | 29.400 € (Pure) | 30.750 € | ~33.010 € |
| Consumo WLTP | 5,3 L/100 km | 4,7 L/100 km | 4,7–4,8 L/100 km |
| Etiqueta DGT | ECO | ECO | ECO |
| Maletero | 372 L | 388 L | 480 L |
| Garantía | 7 años / 150.000 km | 3 años** | 3 años*** |
*Precio con descuentos y/o financiación vigentes en abril de 2026. **Toyota ofrece extensión hasta 15 años con programa específico. ***Renault ofrece extensiones opcionales. Omoda incluye garantía de batería de 8 años / 160.000 km.
Los números son bastante elocuentes. El Omoda destaca en potencia, precio y garantía. El C-HR y el Arkana ganan en consumo y, en el caso del Arkana, en capacidad de maletero. Cada comprador tendrá sus prioridades, pero la propuesta del Omoda 5 dificulta que alguien la descarte sin haberla valorado.
Interior: bien presentado, con matices
Las dos pantallas de 12,3 pulgadas dominan el puesto de conducción y están bien integradas en un salpicadero de líneas limpias. La posición al volante resulta cómoda, algo elevada como manda el formato SUV, y el asiento del conductor dispone de regulación eléctrica de serie.
La versión Premium añade techo solar practicable, cámara 360°, asientos delanteros ventilados y calefactados, sistema de sonido Sony con ocho altavoces y arranque sin llave. Apple CarPlay y Android Auto funcionan correctamente, y el sistema multimedia nativo cumple su función aunque no destaca frente a lo que ofrecen otros competidores.
En cuanto a materiales, la presentación general es atractiva a la vista. Al tacto, predominan los plásticos duros en buena parte de las superficies, algo habitual en este rango de precios. Los ensamblajes están bien resueltos y no se detectaron ruidos parásitos durante la prueba.
Maletero: el compromiso del diseño
Con 372 litros de capacidad, el maletero queda por debajo de lo que ofrecen rivales directos como el C-HR (388 L) o el Arkana (480 L). Las formas son aprovechables y hay un doble fondo útil, pero para viajes familiares con equipaje será necesario abatir los asientos traseros. Es el precio que paga la línea de techo descendente que le da al Omoda 5 su silueta coupé.
Diseño exterior: más contenido que antes
La actualización de 2026 ha suavizado el frontal. Donde antes había exceso de cromo, ahora hay una calandra en negro mate que encaja mejor con el conjunto. Los faros full LED mantienen un trazo afilado y el resultado general transmite modernidad sin necesidad de recurrir a elementos estridentes.
Las dimensiones son similares a las de un Nissan Qashqai: 4,45 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,59 de alto. Esa altura contenida, junto con la caída del techo hacia la zaga, le da una presencia más dinámica que la de muchos SUV del segmento. Los pilotos traseros unidos por una franja luminosa completan un diseño de trasera limpio y cohesionado.
Comportamiento dinámico: confort como prioridad
El Omoda 5 está tarado claramente hacia el confort. La suspensión absorbe bien las irregularidades del asfalto y en autopista transmite aplomo y silencio de marcha. En trayectos largos, el coche resulta descansado y fácil de conducir.
Cuando el ritmo sube en carreteras reviradas, aparecen los balanceos propios de una suspensión blanda y la dirección no transmite demasiada información sobre lo que ocurre en el eje delantero. No es un coche pensado para la conducción deportiva, pero su comportamiento es noble y predecible en todo momento. La entrega lineal de potencia del sistema híbrido contribuye a que la conducción sea fluida en cualquier contexto.
Garantía: una apuesta fuerte
Omoda ofrece 7 años o 150.000 kilómetros de garantía para el vehículo completo y 8 años o 160.000 kilómetros para la batería del sistema híbrido. Son cifras que igualan o superan a la mayoría de fabricantes generalistas europeos y japoneses, y que refuerzan la confianza en un producto que llega de una marca todavía joven en el mercado español.
Balance final
El Omoda 5 SHS-H plantea una ecuación poco habitual en el segmento: 224 CV con etiqueta ECO por un precio al que sus rivales directos no pueden llegar. Eso, combinado con una garantía extensa y un sistema híbrido que ofrece buenas prestaciones, lo sitúa como una alternativa real para quienes buscan algo distinto a la oferta tradicional.
No gana en consumo. El maletero tampoco es su fuerte. Pero en la balanza global —potencia, tecnología, precio, garantía—, la propuesta es lo suficientemente sólida como para que Toyota y Renault tengan que darle una pensada a cómo justifican la diferencia de precio en sus modelos de acceso. Y esa conversación, que un Omoda sea capaz de provocarla, ya dice bastante del nivel al que ha llegado este coche.





