El GP de China volvió a ser una muestra de realidad de los problemas de Aston Martin y de Honda. Pese a que los japoneses venían diciendo que habría alguna mejora en China, las muchas promesas de mejoras desde la fábrica nipona, y desde la propia fábrica de Silverstone, nos hacían presagiar lo que podría suceder en el último fin de semana, que todo sería igual. Pues ni siquiera fue igual, Fernando Alonso se quejó de que los problemas de vibración durante la carrera fueron los mismos, incluso más fuertes, lo que le llevó a dolores en las manos y pies que le hicieron abandonar, cuando ya iba con vuelta perdida y poco se esperaba. El AMR26 está muy lejos del resto, y por mucho que ahora lleguen a Japón, donde sí que deberían mejorar algo, no parece que pueda ser suficiente para reducir una brecha tan grande, como mucho, para superar a Cadillac, y ya se verá si pueden.
Aston Martin y Japón
Quedan dos semanas para que la F1 se desplace a Japón, casa de Honda, y si es cierto que han logrado encontrar algunas soluciones a los problemas de las vibraciones, estando en casa, y sin problemas para desplazar las nuevas piezas, deberían ser capaces de implementarlas. Pero nadie espera milagros, no los habrá. Esto serán parches, podrán mejorar, pero la brecha con los de arriba, incluso con la clase media, es abismal. Krack afirmaba después de carrera que en China, algo se había mejorado en las vibraciones, pero que seguía siendo un problema grave.
«Hemos mejorado las vibraciones sobre el sistema, pero siguen siendo un problema para el confort del piloto». Las vibraciones impiden desbloquear toda la potencia para evitar que el motor se rompa. «Las vibraciones afectan fundamentalmente a la fiabilidad. Tenemos que levantar en varias áreas, pero no hablamos de segundos de pérdida. En algunos ajustes somos más conservadores, pero no se nos van muchas prestaciones».
En cierta manera, Fernando Alonso ha vuelto a contradecir a Krack, si bien, las vibraciones podrían haberse reducido durante el fin de semana, en la carrera fueron un peligro, como comenta el ovetense, lo que le obligó a abandonar, y todo tiene una explicación.
“No creo que hubiera podido terminar la carrera en ningún caso. El nivel de las vibraciones era bastante elevado hoy. Desde la vuelta 20 a la 35 estaba sufriendo bastante para sentir mis manos y mis pies e íbamos una vuelta por detrás, últimos, así que no tenía mucho sentido seguir rodando. Fue peor que ningún otro día del fin de semana, aunque sinceramente, algunas de las medidas que tomamos fueron artificiales. Al bajar las revoluciones del motor todo vibra menos, pero en la carrera tienes que ir a altas revoluciones si quieres tratar de adelantar o recargar, así que con el tiempo se vuelve más difícil y exigente”.
Fernando Alonso empuja, pero se corta con Honda
Fernando Alonso está resignado, no quiere decir una palabra más alta que otra, pero insta a Honda a hacer los deberes y eleva, ligeramente, el tono. Entiende que, pese a lo que se decía desde Japón, en cinco días no había mucho que hacer, pero desde Australia hasta el GP de Japón son tres semanas, y no existen los problemas logísticos con las nuevas piezas al correr Honda en casa.
“Entre Australia y China teníamos cinco días así que el motor era exactamente el mismo. Ahora tenemos dos semanas, tendremos más tiempo en el banco de potencia y debemos dar a Honda más tiempo para entender la causa de las vibraciones. Probablemente resolvimos el aislamiento de las baterías, aunque Lance tuvo un problema, pero en general debemos dar a Honda más tiempo”.
Sobre los planes del equipo, fue contundente: “pregúntales a ellos, yo sé cuáles son los míos: prepararme bien de cara a Japón. Ojalá en Honda hagan sus deberes y veamos progresos en Japón«.
Honda asume la culpa
Shintaro Orihara, jefe de ingenieros de Honda, lanzó un comunicado tras la carrera asumiendo la culpa. «No podemos conformarnos con el doble abandono en el Gran Premio de China de hoy. Sin embargo, si nos centramos en las zonas más favorables, hemos recorrido más kilómetros que en Melbourne, lo cual es alentador». La situación es tan límite que rodar más, se ve como un pequeño triunfo, pero no, es otro ridículo más.
Las mejoras para Japón serán parches, pero el problema del motor va mucho más allá, y es probable que el equipo acabe por solicitar el sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities – Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Mejora). Pero aquí surgen dos dudas, la primera es que las dos siguientes carreras, por el momento están suspendidas, y la FIA tendría que hablar con los equipos para consensuar si permiten acceder al ADUO en la fecha prevista aun habiéndose celebrado dos carreras menos de las que exige la actual reglamentación.
Y la segunda duda es que, si realmente está en peligro la seguridad de los pilotos, evidente tras el abandono de Alonso, la FIA podría permitir cambios en el motor Honda antes de la fecha que marca el reglamento. Sea cual sea la decisión final, es de esperar que, si realmente llega una mejora en la unidad de potencia para el AMR26 puede ser, como pronto, el próximo verano. Toca modificar las entrañas del motor, seguro que ya se trabaja en ello, pero las soluciones llegarán tarde, y luego hay que ver si son o no efectivas. Muy mal pinta todo el 2026 para Aston Martin.





