En un mercado dominado por los SUV híbridos, poco a poco se está empezando a recuperar una tendencia que amenaza a estos modelos, los todoterrenos más robustos y fuertes. Al fin y al cabo, los SUV no dejan de ser adaptaciones de estos vehículos a la vida urbana, los hay más equipados que otros, todocaminos, pero el todoterreno clásico está reclamando su espacio. La gran sorpresa no es que se apueste por este tipo de vehículo, es quién apuesta por él, nada más y nada menos que Audi, ya que nunca antes lo había hecho, y apunta directamente al Land Rover Defender y el Mercedes-Benz G-Class.
Gernot Döllner, CEO de Audi, ha afirmado que el proyecto está sobre la mesa y está en la agenda de lo más inmediato de la marca, y aunque no ha confirmado oficialmente los detalles que hay detrás del proyector, está más que claro que Audi quiere introducirse en este segmento.
Audi da el salto al todoterreno
Audi es una de las marcas más importante de los últimos cien años, y se ha ganado una gran reputación gracias a las berlinas de lujo, gracias a deportivos de calidad y a SUV familiares de gran rendimiento y confort con la ya reconocida gama Q. Pero ahí se habían quedado, faltaba por dar un paso que no parecía que nunca fueran a dar, pero la sorpresa ha sido mayúscula al conocerse que, finalmente, dan el salto al todoterreno más auténtico.
Audi sabe que los todoterrenos han ido perdiendo popularidad en los últimos años, pero sabe que donde siguen funcionando es en el segmento de lujo, y ahí es donde pretende entrar de lleno, ya que es uno de los más rentables y exclusivos del mundo del motor. Consideran que el momento ofrece una alternativa interesante para introducirse en este mercado.
La estrategia de Audi
El nuevo todoterreno no sería un modelo más, sino un verdadero buque insignia. Es una idea que encaja con la nueva estrategia de Audi, que contempla simplificar su gama de catálogo principal y, al mismo tiempo, añadir varias incorporaciones a esta, más exclusivos y que sirvan de escaparate tecnológico. Además, puede servir como modelo experimental para la marca, es decir, no solo podría atraer a nuevos clientes (que seguro que llegarán), también servirá para experimentar con nueva tecnología que posteriormente se podría ir introduciendo en el resto de la gama de vehículos.
Por otro lado, la tendencia hacia la electrificación hace prever que este modelo estará en sintonía con la nueva normativa y la transición global de la propia industria. También podría compartir bases técnicas de Volkswagen Group y algunos de sus proyectos que tienen en marcha, como con los de la marca Scout, especializada en vehículos de gran tamaño y peso centrados en el mercado estadounidense. De hecho, este movimiento de Audi tiene mucho que ver con Estados Unidos y cómo quiere posicionarse la marca en ese país. Un ejemplo de esta estrategia es el futuro Audi Q9, el SUV más grande y con más lujo que ha fabricado la marca.
Audi frente a Defender y Clase G
Audi tiene la facilidad de ser una marca mundialmente conocida y eso le puede allanar el camino, pero pelear con el Defender y el Clase G no va a ser nada fácil dada la historia de estos modelos y la clientela fiel que han tenido de siempre. Poco vamos a decir del Land Rover Defender que no se sepa, combina tracción y capacidad todoterreno con un enfoque muy moderno, mientras que Mercedes-Benz G-Class es un símbolo de robustez y lujo muy difícil de igualar.
Audi confía en las capacidades que ha demostrado para construir vehículos grandes y juega con la exclusividad que puede suponer su nuevo modelo para quienes desean, pro encima de todo, contar con un vehículo exclusivo, y el nuevo todoterreno de Audi, al menos en los primeros meses de vida, lo sería. Pero saben que no solo les valdrá con un modelo para competir, deben ofrecer algo que les diferencie, algo que aúne lo mejor de cada uno de sus rivales, fácil de decirle, difícil de ejecutar.
Hay que tener en cuenta que este proyecto lleva años encima de la mesa, en 2023 Audi ya abrió las puertas a la opción de adentrarse en el segmento del todoterreno, pero no ha sido una decisión sencilla para la marca, han hecho falta tres años de reuniones, de estrategias, de meditación, para finalmente decirse a lanzarse a este segmento.
Audi entra de lleno en el mundo de los todoterrenos de lujo, un mundo inexplorado para ellos, donde hay grandes dominadores como lo son Land Rover Defender y Mercedes-Benz G-Class. Cuenta con el poder de una marca consolidada y que ha demostrado saber adaptarse a todo tipo de mercados, pero va a necesitar algo más para poder competir de tú a tú con sus rivales.





