Uno de los culebrones de la pasada temporada en el paddock de Fórmula 1 fue el ascenso de Franco Colapinto hacia la titularidad en el equipo Alpine. Durante meses, el anuncio se fue cocinando a fuego lento hasta que Flavio Briatore decidió bajar del monoplaza a Jack Doohan antes del Gran Premio de Imola, fecha de debut del piloto argentino. “Aún disfruto echando a gente, si lo hago es porque no están haciendo su trabajo. A veces quieres coger un palo y darles en la cabeza”, expresa el magnate italiano, asesor de Alpine, al comienzo del segundo capítulo de la serie de Netflix ‘Drive to Survive’.
El episodio titulado ‘Cuestión de negocios’ relata la lucha de Alpine y Sauber al fondo de la parrilla, con la caída de Doohan de por medio. “He venido para sacar al equipo del fondo de la parrilla, el objetivo es acabar en el top seis”, se presenta Briatore, que acapara los focos del capítulo con su gran carisma. “No soy un dictador”, añade, para matizar su fuerte carácter. La temporada 2025 arrancó con Doohan como titular del equipo francés junto a Gasly pero apenas duró seis carreras, siendo Miami su último Gran Premio. La presión mediática sobre el australiano fue brutal y no pasó sus mejores días, muy apretado por la prensa, reconoce el piloto: “Ha habido mucha mierda en la prensa en los últimos meses”. Hasta hubo amenazas de muerte, tal y como expone el australiano en la serie.
“Todo el mundo me pedía que fichara a Colapinto. Franco, Franco… pero el coche por ahora lo tiene Doohan”, recuerda Briatore. “Tiene que ser rápido y no chocar”, anticipa antes de la prueba en Miami, donde el australiano perdió el asiento. En la salida, sufrió un toque con un Racing Bulls, pinchó y tuvo que retirarse de la carrera a las primeras de cambio. Fue la segunda vez que abandonaba en una primera vuelta y, junto, a su fuerte accidente en Japón, su periplo en Alpine terminó. El australiano, por cierto, fue anunciado hace unas semanas como piloto reserva del equipo Haas. “Con seis carreras es suficiente, si te dan la oportunidad tienes que aprovecharla”, apuntilla el empresario italiano.
«Briatore es despiadado»
Will Buxton, periodista de Fórmula 1, define a Briatore en ese mismo capítulo: “Briatore es uno de los jefes de equipo más despiadados de la parrilla. A los jefes de equipo se les llama el club de pirañas, si el piloto tiene un par de carreras malas su puesto pende de un hilo. Doohan tendrá que impresionar a Flavio si quiere mantener su puesto”. El propio Doohan también define en el episodio a su exjefe: «No se anda con chiquitas, no pierde el tiempo, te enteras muy rápido de lo que está pasando. Es muy difícil de digerir, no he podido disfrutar de pilotar en Fórmula 1, es una mierda bien grande”. El australiano terminó desquiciado y cierra su presencia en la serie con una escena con su padre Mick, leyenda de las motos, llena de tristeza.
Nada que ver con la alegría de Colapinto, el gran beneficiado. “He venido aquí porque quiero pilotar, me da igual quien salga pero quiero un asiento”, adelanta al comienzo del capítulo. Su esperado debut llegó en el Gran Premio de Imola, donde chocó en clasificación. “Ha sido una cagada mía, lo siento”, le explica a Briatore, tremendamente enfadado en el hospitality de Alpine. Más tarde, llegó la bronca al argentino: “Aquí el problema eres tú, tienes que mejorar el rendimiento”. Y así fue. Conforme avanzó la temporada, el pilarense se fue adaptando al monoplaza y hasta terminó en varias ocasiones por delante de su compañero Pierre Gasly. El tirón de orejas de Briatore funcionó.





