La pesadilla de Aston Martin continúa. El Gran Premio de China será, tristemente para Fernando Alonso, un calco del estreno de temporada en Australia. Es decir: ni podios ni puntos, más bien, limitar el kilometraje y tratar de terminar la carrera. El asturiano ya avisó hace unos días de la realidad que se encontrarían en Shanghái y hoy, en la rueda de prensa oficial de la FIA, ha ampliado detalles. «La situación desde Melbourne no es muy diferente, será otro finde complicado limitando las vueltas en algunas sesiones. Un buen finde sería dar vueltas. Si el resto dando miles de vueltas no están optimizados imagina nosotros. Necesitamos dar vueltas y encontrar la ventana del coche», ha matizado como objetivos del fin de semana.
Junto a Pierre Gasly y Esteban Ocon, Alonso ha comparecido en China y ha fijado plazos de recuperación para Aston Martin: «Difícil adivinar, no lo sé realmente. Todavía tenemos demasiados problemas, desconocidos, son problemas que aparecen de la nada, día tras día y eso quiere decir que es difícil adivinar. Estamos empujando, trabajando, tenemos grandísimos profesionales con mucho talento en el equipo. Yo espero que en un par de carreras podamos tener un fin de semana normal, al menos en cuanto a completar sesiones y dar vueltas, y ser competitivos nos llevará más tiempo, una vez consigamos arreglar los problemas de fiabilidad, estaremos detrás en cuanto a potencia y demás, así que hay otros pasos, espero que el primero lo podamos dar pronto».
Fue preguntado por su relación con Honda y sus famosos mensajes por radios quejándose del motor en su primera etapa juntos: «Alguna de las cosas que la gente pensaba de mi hace diez años… igual han cambiado de opinión y piensan que tenía razón. Hace diez años decíamos lo mismo de Honda y me llamaban loco. Este es otro comienzo bacheado, pero espero que no dure mucho».
Intentar acabar una carrera
El equipo de Silverstone sigue muy por detrás del resto de la parrilla y acumula muchos menos kilómetros que cualquier otro, recuerda el español: «Cuando somos capaces de dar vueltas, sin ningún problema, son vueltas muy importantes y Esteban y Pierre no estaban optimizados para Australia, como era el caso de todo el mundo, y estaban diez veces por delante, si ellos dieron 1.000 vueltas desde Barcelona y nosotros 100, estaremos nueve o diez veces detrás de ellos. Si ellos no están optimizando, imagínate nosotros, estamos en la casilla de salida, necesitamos esas vueltas, poder entrenar y encontrar la ventana del coche en el lado del chasis y eso será muy importante para el fin de semana. Estaremos contentos si salimos de China con unos Libres más o menos normales, una clasificación más o menos normal y acumulado vueltas el domingo, e intentar hacer una carrera entera, si se nos permite».
Alonso puso en valor lo logrado en su carrera, ahora que pilota un monoplaza tan poco competitivo: «Terminar 3º, 5º o 17º no me importa mucho. Soy afortunado de haber vivido distintas eras y tener más de 100 podios. Cualquier posición que no sea primero supone dolor. Estoy aquí para ayudar al equipo en todo lo que sea». Tampoco ocultó su tristeza y rechazo, una vez más, hacia el nuevo reglamento: «Todos los años hago cuatro o cinco carreras de 24h en coches de alquiler, para que veáis lo que me gusta competir. Antes luchábamos por nuestra vida en algunas curvas, tenías que ser valiente. Ese reto ha desaparecido. Pero es otro reto, prefiero el otro, pero soy afortunado».





