Cuesta comprender cómo mantiene la paciencia. Cualquier otro la habría perdido en la primera sesión de entrenamientos libres del año. Fernando Alonso lleva un pleno de abandonos en la temporada de Fórmula 1: ni en Australia ni hoy en China, donde ha durado 33 vueltas. Pese al comienzo de pesadilla de Aston Martin (Lance Stroll tampoco ha terminado ninguna carrera), el asturiano mantiene la serenidad y no alza la voz. Es más, lejos de culpar a Honda por las deficiencias de su unidad de potencia, pide calma y paciencia con el fabricante japonés. Alonso sufrió en carrera de lo lindo con las vibraciones y se vio obligado a abandonar mientras peleaba con los Cadillac al fondo de la tabla.
“No creo que hubiera podido terminar la carrera en ningún caso. El nivel de las vibraciones era bastante elevado hoy, excesivas. Desde la vuelta 20 a la 35 estaba sufriendo bastante para sentir mis manos y mis pies íbamos una vuelta por detrás, últimos, así que no tenía mucho sentido seguir rodando. Físicamente, no podía seguir mucho más tiempo, empecé a perder sensibilidad en las manos y en los pies. Fue peor que ningún otro día del fin de semana aunque, sinceramente, algunas de las medidas que tomamos fueron artificiales. Al bajar las revoluciones del motor todo vibra menos, pero en la carrera tienes que ir a altas revoluciones si quieres tratar de adelantar o recargar, así que con el tiempo se vuelve más difícil y exigente”, expresó el español a AS tras la carrera en China. Aguantar el dolor desde la última posición tenía poco sentido.
Una solución para Japón
No hubo tiempo para cambios entre la primera y la segunda prueba del Mundial. Sin embargo, Honda tiene más tiempo (dos semanas) hasta su Gran Premio de casa, el de Japón, para mejorar la fiabilidad y dar un necesario paso adelante. “Entre Australia y China teníamos cinco días así que el motor era exactamente el mismo. Ahora tenemos dos semanas, tendremos más tiempo en el banco de potencia y debemos dar a Honda más tiempo para entender la causa de las vibraciones. Probablemente resolvimos el aislamiento de las baterías, aunque Lance tuvo un problema, pero en general debemos dar a Honda más tiempo”, confesó el ovetense. Al menos de puertas hacia fuera, Alonso muestra unión total en el matrimonio con Honda. En las malas, solo queda estar unidos mientras el fabricante nipón aseguró hace días que pretendía aportar una solución de emergencia de cara a la carrera de Suzuka.
«Los planes míos los tengo muy claros hasta Japón, prepararme bien… pregunta al equipo por sus planes. Ojalá en Honda hagan sus deberes y veamos progresos en Japón», añadió en DAZN. El piloto de Aston Martin fue muy crítico con la ausencia de cuatro coches en la salida: Lando Norris, Oscar Piastri, Gabriel Bortoleto y Alex Albon. En total, hasta siete monoplazas abandonaron la carrera: “Cuatro coches no tomaron la salida, ese es probablemente el peor espectáculo que se puede dar. Las salidas son divertidas, también lo fue en Australia. Cuando todos tenemos el mismo nivel de batería en la primera vuelta, llena, el coche sale bien. Pero luego entramos en el campeonato del mundo de baterías y ahí no somos tan buenos como los demás».





