El inicio de este 2026 trae consigo cambios importantes para quienes transitan habitualmente por las vías de alta capacidad. El Boletín Oficial del Estado (BOE) ya ha hecho pública la resolución de la Dirección General de Tráfico (DGT) que fija las reglas del juego para el presente año. Entre las novedades, destaca una medida que afecta directamente a la convivencia entre turismos y vehículos pesados: la restricción de los adelantamientos a camiones en escenarios específicos.
Esta decisión no busca otra cosa que calmar el tráfico en jornadas donde la densidad de vehículos pone en riesgo la seguridad y la fluidez. A partir de ahora, la DGT tiene la potestad de blindar ciertos tramos, impidiendo que la maniobra de adelantamiento se realice cuando se den condiciones de saturación o peligrosidad.
La DGT regula los adelantamientos a camiones
La resolución del 14 de enero es clara al respecto. No estamos ante una prohibición total ni permanente, sino ante una herramienta que Tráfico activará de forma selectiva. La norma se centra en los vehículos de más de 7.500 kg de masa máxima autorizada, los gigantes de la carretera que, por su volumen y velocidad, suelen condicionar el ritmo del resto de conductores. Por ejemplo, los camiones.
El punto clave reside en que, durante días y horas de gran afluencia, los camiones deberán mantenerse en su carril sin posibilidad de rebasar a otros vehículos similares. Esto evita el efecto de ‘bloqueo’ que se produce en autovías de dos carriles, donde un adelantamiento entre camiones puede prolongarse durante kilómetros, generando retenciones innecesarias y aumentando el estrés de quienes viajan en turismos.
Cuándo se aplica la restricción según la DGT y el BOE
La clave de este sistema es la señalización variable. La DGT utilizará los paneles luminosos y señalización temporal para avisar en tiempo real de que la prohibición de realizar adelantamientos a camiones está activa. Esto es lo que permite que la carretera se adapte al volumen de coches de cada momento.
Además de las limitaciones en la maniobra, el BOE también contempla restricciones totales a la circulación para estos vehículos pesados en tramos críticos. Sin embargo, se mantienen excepciones para servicios esenciales. Los camiones que transportan mercancías perecederas, el correo postal o los vehículos de auxilio en carretera podrán seguir operando para garantizar que el suministro y la asistencia no se detengan.
La nueva normativa marca fechas clave en el calendario de los transportistas y conductores habituales. La resolución detalla tramos específicos donde estas medidas se aplicarán de forma recurrente. Por ejemplo, la A-49 y la AP-4 tendrán estas limitaciones todos los sábados de la temporada de verano. Lo mismo sucederá en la A-1, donde la prohibición estará activa los domingos de julio y agosto para evitar el colapso en las operaciones de salida y retorno.
Fechas señaladas como el 6 de abril en la A-62 también están marcadas en rojo. Estas vías son arterias principales de conexión que suelen colapsar en operaciones salida o retorno. Al limitar los adelantamientos a camiones, se busca que el carril izquierdo quede libre para el tráfico ligero, permitiendo que la circulación sea constante y se reduzcan los alcances traseros.
La seguridad es el argumento de mayor peso detrás de esta publicación del BOE. Un camión realizando un adelantamiento en una vía saturada obliga a los conductores de turismos a realizar frenadas bruscas. Al eliminar este factor de riesgo en los días de mayor movilidad, la probabilidad de accidentes por distracciones o distancias de seguridad insuficientes disminuye drásticamente.
Del mismo modo, la norma afecta a los tramos donde se habilitan carriles en sentido contrario al habitual. En estas situaciones, donde el espacio se reduce y la atención debe ser máxima, la prohibición de adelantamiento para los vehículos pesados es una medida de protección necesaria tanto para el transportista como para el resto de usuarios.
La importancia de respetar la señalización
Cruzar un tramo restringido sin prestar atención a los paneles puede derivar en sanciones y, lo que es peor, en situaciones de riesgo. La normativa busca una carretera más previsible. Cuando un conductor de turismo sabe que en un tramo concreto no se va a encontrar con un vehículo pesado ocupando el carril izquierdo de forma repentina, la conducción se vuelve más relajada y eficiente.
Por su parte, los transportistas deberán ajustar sus tiempos de entrega teniendo en cuenta que su ritmo en determinados domingos o festivos estará marcado por el vehículo que tengan delante. Es un compromiso compartido entre todas las partes para lograr que, en un año de previsiones de movilidad récord, la carretera no se convierta en un embudo.
Esta actualización del BOE refleja la tendencia de gestionar la carretera con información y con una regulación inteligente. Los adelantamientos a camiones pasan de ser una maniobra cotidiana a una regulada por la necesidad del tráfico en cada momento.
Es con ello que la convivencia entre los diferentes tipos de vehículos exige reglas que evolucionen. Con estas medidas especiales para 2026, la DGT confía en que los desplazamientos de largo recorrido sean más sencillos y, sobre todo, mucho más seguros para todos.




