La baliza V-16, lejos de ser una simple solución de emergencia para la seguridad vial, se ha convertido en un aparato que va de polémica en polémica. Se ha puesto en duda la implantación de la medida, y no son pocos los que consideran su salida al mercado responde a una medida de recaudación, que beneficia a las empresas encargadas de su venta, y al Gobierno por la recaudación millonaria del IVA.
Y todo ello porque muchas personas denunciaban que su efectividad estaba en entredicho, un discurso que la DGT rechazaba pero que, a medida que su uso es obligatorio y se extiende, se ha evidenciado que, efectivamente, en muchas situaciones supone más un peligro que una ayuda. Pero lo que nadie podía esperar es el nuevo escenario, y el que han crecido el número de robos en los vehículos. Con la nueva normativa, los ladrones saben que dentro de la mayoría de los vehículos cuentan con un dispositivo que tendrá una salida fácil en el mercado de segunda mano. Y hay pocas soluciones para evitar que esta tendencia siga creciendo.
Robo de las balizas V-16
Alrededor de 15 millones de balizas V-16 ya se encuentran dentro de los millones de vehículos del país, y muchos de ellos, están todo el día en la calle, sin la protección que brinda poder aparcar tu vehículo en un garaje propio o de una comunidad de vecinos. Las calles de toda España están llenas de coches aparcados, y este nuevo elemento, se ha convertido en un blanco muy fácil para los ladrones. Loa ladrones sabe que, según la media, la mitad de los coches del país cuentan con el nuevo dispositivo.
Por este motivo, la policía ha lanzado una advertencia sobre la proliferación de estos robos en las ciudades españolas, con el objetivo de robar las balizas V-16. Para quienes sufren estos robos, ya no solo es la pérdida del dispositivo, es tener que enfrentarse a un pago extra para reparar la ventanilla.
Lo peor de todo, que la policía sabe que es complicado frenar esta oleada de robos, sobre todo, porque, para los ladrones, es fácil de revender y, es complicado que los ciudadanos se lleven consigo la baliza cada vez que abandonan el coche.
La baliza V-16 y un negocio ilegal
A poco que se navegue por las páginas webs de compraventa, se pueden identificar cientos de modelos homologados a la venta, por un precio excesivamente bajo. Un hecho llamativo, dada la novedad del producto, que suele tener un coste que va de los 30 a los 40 euros, y que, son embargo, se pueden encontrar en estos portales por precios que van de los 5 a los 20 euros.
Pero los perjudicados de estos robos no son solo particulares: empresas dedicadas a la venta de estas balizas, o empresas de transporte, han sufrido robos relacionados con las balizas V-16 en los últimos meses.
Cómo evitar los robos
La Policía y la DGT son conscientes de que hay pocas soluciones para evitar esta oleada de robos. Los ladrones más experimentados cuentan con dispositivos capaces de detectar señales digitales dentro de los vehículos, aunque estos estén escondidos. Y los menos experimentados, optan por, simplemente, romper los cristales y comprobar si hay algún dispositivo en la guantera o en los laterales de las puertas, por lo que, llevarse la baliza encima, podría solucionar parte del problema en algunos casos, no en todos. Aun así, lo ideal es no dejar la baliza a la vista, y, en los casos que no suponga un problema, llevársela una vez que se deja el coche estacionado en el exterior.
Las balizas V-16, ya sea por un motivo o por otro, están siempre en el centro de la polémica, si no es por su funcionamiento, es por el efecto llamada que provoca en los ladrones.





