Los motores de tres cilindros y un litro son un foco de comentarios y de opiniones diversas. Mientras algunos los defienden por sus bajos consumos, sus contenidos impuestos y sus, -a veces- suficientes prestaciones, otros muchos los detestan y critican por no verles sentido a ese ahorro en número de cilindros y capacidad de los mismos.
Ahora, la gama Skoda Octavia 2017 da la bienvenida al 1.0 TSI, el mismo que ya se ha pasado sembrando el caos por el A3 tras su restyling.
La mecánica está plagada de avanzadas soluciones técnicas. Se trata de un bloque de tres cilindros turbo que sustituye al 1.2 litros (81 kW) de cuatro cilindros. Con 999 cm3, el nuevo 1.0 TSI produce 85 kW (115 CV) y proporciona 200 Nm de par entre las 2.000 y las 3.500 rpm.
Se trata de la primera mecánica tricilíndrica de la historia que incorpora sofisticadas medidas de reducción acústica y vibraciones dentro del Grupo Volkswagen.
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En combinación con el cambio DSG de 7 velocidades, el nuevo 1.0 TSI acelera el Skoda Octavia de 0 a 100 km / h en 10,0 s y alcanza una velocidad máxima de 202 km / h. En combinación la caja manual de 6 velocidades el sprint se puede conseguir en 9.9 segundos. Para el Combi la aceleración se ve mermada en 0.2 segundos para el DSG y 0.1 segundos para el manual.
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Según Skoda, el consumo de combustible de este TSI es un 8 por ciento más bajo que el de la mecánica a la que sustituye. Skoda homologa sólo 4,5 litros de gasolina a los 100 km (lo que equivale a unas emisiones de 105 g de CO2 / km).
A petición, Skoda ofrece un paquete aerodinámico con modificaciones específicas, que además de aumentar la eficiencia, le dan un nuevo estilo al exterior. Sus componentes incluyen un chasis deportivo que acerca aún más el modelo a la carretera y reduce la resistencia del mismo.
Las trampillas de aire activas mejoran la aerodinámica y un portón trasero con spoiler mejora aún más el flujo de aire. Los neumáticos de baja resistencia a la rodadura son parte del resto de mejoras.
El nuevo 1.0 TSI presume de una construcción compacta con cárter de aluminio. Curiosamente el motor sólo pesa 78 Kg, algo que debemos de agradecer a sus pistones de aluminio a sus bielas forjadas y ampliamente equilibradas –para reducir vibraciones lo máximo posible-.
Entre el resto de mejoras para el Model Year 2017 destaca el DCC disponible en las siguientes mecánicas:
Motores TSI
1.4 TSI / 110 kW (150 CV) – manual de 6 velocidades y DSG de 7 velocidades
1.8 TSI / 132 kW (180 CV) – manual de 6 velocidades y DSG de 7 velocidades; 4 × 4 con 6 velocidades DSG
2.0 TSI / 162 kW (220 CV) – RS, manual de 6 velocidades y DSG de 6 velocidades
> 2.0 TSI / 169 kW (230 PS) – RS 230, manual de 6 velocidades y DSG de 6 velocidades
Motores TDI
> 2.0 TDI / 110 kW (150 CV) – manual de 6 velocidades y DSG de 6 velocidades; 4 × 4 con 6 velocidades manual
> 2.0 TDI / 135 kW (184 PS) – 6 velocidades manual y DSG de 6 velocidades, 4 × 4 con 6 velocidades DSG
El DCC o Control de chasis adaptativo dinámico se ofrece en Octavias con motores que cuentan con una potencia de salida a partir de 110 kW (150 CV).
Este sistema proporciona una experiencia de conducción mejorada y permite adaptar la dirección y la suspensión entre los modos Normal y Sport. El DCC también está disponible en los Skoda Octavia RS y los Skoda Octavia RS 230.
Una válvula electrónica controla el flujo de aceite dentro de los amortiguadores y esta adapta el mismo a la condición de la carretera, al estilo de conducción y al modo seleccionado.
El resultado es una conducción con mayor precisión, un mejor comportamiento de la dirección y unas mejores características de frenado y balanceo de la carrocería. El DCC también contribuye a la seguridad activa al proporcionar una mayor estabilidad, una mejor adherencia de los neumáticos y unas distancias de frenado más cortas.

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