Tal y como ya os comentamos el mes pasado, basado en el concepto W12, el Grupo Volkswagen desembarcó con su motorización de más alta gama en el International Vienna Motor Symposium.
Como parte de las mejoras y las novedades, dos métodos de combustión que hasta la fecha han sido usados en paralelo – nos referimos a la inyección directa FSI de Audi y a la inyección TMPI multipunto de Bentley – se han combinado y mezclado junto a otros sistemas y componentes para crear un TSI de nueva generación.
El ámbito de desarrollo se ha centrado en varios puntos. Para empezar, este sistema incluye recubrimiento de los cilindros con APS, un circuito de aceite con una bomba conmutable, un sistema de refrigeración con control de temperatura integrado, doble inyección de combustible con inyección directa de alta presión, colector de baja presión, turbo de doble carga, desactivación de cilindros individual, gestión de motor dual así como sistema de arranque y parada entre otros.
Los elementos tecnológicos utilizados hacen que el nuevo W12 TSI se convierta en el motor de doce cilindros más económico y eficiente del segmento de automóviles de lujo.
Las emisiones de CO2 inferiores a 250 g/km en el Nuevo Ciclo Europeo de Conducción (NEDC), una potencia de 447 kW / 608 CV (6.000 rpm) y un par máximo de 900 Nm (1,500-4,500 rpm)son algunas de las cifras que demuestran de manera impresionante cómo la eficiencia y el rendimiento se combinan a la perfección en este motor.
Pero, ¿dónde se montará?
De acuerdo a Europe Autonews, esta impresionante mecánica ocupará el vano motor del Bentley Bentayga –el primer SUV de la marca-, la próxima generación del A8 –que Audi dice que será revolucionaria-, el Bentley Continental Flying Spur y el Audi Q7 entre otros ya que además, de hacerse realidad, se montaría en el Phaeton de nueva generación.
