Resulta curioso ver cómo nos quieren vender las cosas del bando a favor del petróleo y cómo los que están en el bando a favor de la electricidad pretenden desmontar cada uno de los puntos con argumentos que a veces son absurdos. También resulta curioso ver la pelea a la inversa con mentiras y más mentiras de un bando y del otro.
Hoy voy a intentar explicar desde mi punto de vista y mis conocimientos, toda la problemática y las incertidumbres que hay girando alrededor del coche eléctrico y sus consumos. También voy a intentar compararlo con el consumo de un coche comparable de gasolina y el consumo de un coche comparable diésel para ver cuáles son exactamente las cifras.
Hace unos días vi como desde un medio bastante tradicional efectuaban una comparativa de consumos en la que el vehículo eléctrico triplicaba el gasto por cada 100 km al de un coche diésel o gasolina, algo que a todas luces es falso. A pesar de esta falsedad, desde el bando a favor de los eléctricos atacaron con otras falsedades… (No voy a entrar en detalles porque me parece absurdo).
En primer lugar, yo, como especialista en este tipo de industria, no puedo posicionarme ni de un lado ni del otro (no quiero), pero también tengo que decir que personalmente creo que el coche eléctrico no está lo suficiente maduro como para imponerlo por Decreto Ley.
Por el momento, la prohibición del coche de combustión no es más que la punta de uno de los icebergs que se encuentran flotando en un mar de dudas gigantesco por el que navega el barco en el que se encuentra la actual sociedad, la política, la justicia y la economía.
Para no irme por los Cerros de Úbeda, vamos por partes:
¿Cuánto consume un coche eléctrico respecto a un diésel o un gasolina equiparable?
Para contestar a esto podría irme a un Tesla pero mejor voy a irme al Nissan LEAF, un coche más «asequible» (no me voy al Zoe porque va a ser más simple encontrar competidores diésel y gasolina en el segmento al que pertenece el LEAF y además, el segmento C es más popular).
Según nuestras pruebas y resultados y basándonos en las que han obtenido otros expertos que lo han probado, en un trayecto cotidiano y con una conducción muy contenida, la media del Nissan LEAF ronda los 16.5 kWh a los 100 km. Si nos vamos a velocidades más elevadas y subimos las mismas a los 120 km/h, hablaremos de un consumo que puede situarse alrededor de los 20 kWh a los 100 km.
Hay que subrayar que hay gente con vehículos eléctricos que consiguen bajar estos consumos y en un trayecto de día a día puede llegar a conseguir consumos inferiores a los 15 kWh a los 100 km, pero insisto, esto depende de la velocidad, las deceleraciones y la anticipación.
Teniendo esto en cuenta, yo voy a coger el consumo que medio que me hizo en un trayecto bastante completo el Nissan LEAF y lo voy a comparar con el mismo trayecto recorrido por un diésel y un gasolina equiparables. Para esto me he decantado por el BMW 116 d con cambio automático de 8 velocidades en el caso del diésel y un Volkswagen Golf 1.0 TSI 115 CV con cambio DSG de 7 velocidades.
| NISSAN LEAF | 1.995 kg de peso bruto | 16.5 kW a los 100 km |
| BMW 116d ZF8 | 1.930 kg de peso bruto | 5.5 litros a los 100 km |
| VW Golf 1.0 TSI DSG 7 | 1.740 kg de peso bruto | 6.1 litros a los 100 km |
Si en vez de este trayecto, realizamos uno en el que circulamos a medias de 120 km/h, la tabla de consumos queda así.
| NISSAN LEAF | 1.995 kg de peso bruto | 18.7 kWh a los 100 km |
| BMW 116d ZF8 | 1.930 kg de peso bruto | 5.2 litros a los 100 km |
| VW Golf 1.0 TSI DSG 7 | 1.740 kg de peso bruto | 5.7 litros a los 100 km |
Uno de los puntos que más atacan los detractores del motor de combustión tradicional es que el coche eléctrico se conduce diferente y todo ha de hacerse con mayor sensibilidad. Este es el error número uno que cometen en sus argumentos. Si se busca la igualdad, ambos, deben de conducirse de la misma forma y por eso hemos hecho esta prueba, haciendo las mismas aceleraciones, las mismas deceleraciones y en general, conduciendo de la misma forma, una forma normal que premie la economía, pero en la que no se vaya «molestando» al esto de usuarios de la vía.
He de subrayar una cosa. Para empezar, la velocidad media ha sido medida vía GPS y no con el velocímetro de cada vehículo. La prueba ha sido realizada en una autovía sin tráfico en la tres ocasiones, en un día soleado a 16 grados centígrados. Los repostajes y las medias de consumos se han medido mediante surtidores y consumo en puntos de recarga.
Teniendo estas cifras en cuenta y, con los actuales precios del combustible, la electricidad doméstica y el precio del kWh en los puntos de carga vamos a hacer una tabla comparativa.
| 100 km Consumo A | 100 km Consumo B | Media / 100 km | Precio luz casa / Gasolina low cost | Precio Luz punto de recarga / Gasolinera de bandera | |
| LEAF | 16.5 kW | 18.7 kW | 17.6 kW | 0.1398 | 0.53 kW |
| SERIE 1 | 5.5 litros | 5.2 litros | 5.35 litros | 1.119 | 1.189 |
| GOLF | 6.1 litros | 5.7 litros | 5.9 litros | 1.139 | 1.245 |
Si cogemos estas cifras el consumo de cada vehículo y su coste por cada 100 km, nos quedaría de la siguiente manera:
| Recargando en casa o en «gasolinera low cost« | Recargando en punto de recarga o en «gasolinera de bandera» | |
| Eléctrico | 2.4 euros a los 100 km | 9.328 euros a los 100 km |
| Diésel | 5.98 euros a los 100 km | 6.36 euros a los 100 km |
| Gasolina | 6.72 euros el litro | 7.345 euros a los 100 km |
Como puedes ver, la misma moneda tiene como siempre, dos caras. Si recargamos el coche eléctrico en casa, el coste por 100 km de movilidad, nos sale tirado de precio. Hay que remarcar que para ser justos habría que prorratear el coste de instalación de un punto de carga, pero no he querido meterlo en esta comparativa porque me quiero ceñir estrictamente al coste de movilidad, no al coste total que, para ser sinceros, si le sumáramos este factor, tampoco aumentaría mucho la cosa…
Como punto en contra al coche eléctrico, habría que dejar claro que la inmensa mayoría del parque móvil en nuestro país, duerme en la calle, careciendo de la posibilidad de optar a un punto de carga doméstico y teniendo que ir a morir a un punto de carga de una red, algo que reduce el ahorro notablemente y lo eleva por encima del coche de combustión.
¿Cómo he calculado el coste de la luz en casa?
He obviado el término fijo, aunque yo en mi casa tengo un término fijo de 4.6 kW, no he considerado que esto deba de sumarse porque sería suficiente para una carga doméstica en una conexión de Tipo 2 y, como por narices tengo que tener luz para casa, no lo he añadido.
Teniendo esto claro, he cogido la factura de la luz y a lo que me cobran por kWh le he sumado el impuesto sobre la luz del 5.1126% y el IVA del 21%. En total, el kWh doméstico a mi me sale a 0.1398 euros.
¿Cómo he calculado el coste del kWh en un punto de carga?
Para ser justos, he cogido el de una gasolinera Repsol (Punto de recarga IBIL), pero como su combustible también es caro, he optado por tomar como referencia el precio de sus combustibles también (como gasolinera de bandera). El precio del kWh de IBIL sale a 0,44 euros + IVA, lo que vienen siendo 0.53 euros el kWh.
Es un disparate porque es de los puntos de recarga más caros, sin embargo, si lo comparamos con el combustible que también es más caro (el de Repsol) pues nos vale para la comparativa.
En cualquier caso, el precio medio de las redes de recarga podríamos situarlo alrededor de los 0.35 kWh + IVA, casi el triple de lo pagaríamos por lo mismo en nuestra casa.
Como conclusión podemos obtener varias respuestas. Sí, el coche eléctrico puede consumir menos que el coche de combustión y, sin duda alguna, con las cargas en casa, las cargas gratuitas y los puntos bonificados de carga, la movilidad nos sale a menos de la mitad por cada 100 km. A pesar de esto, mientras no existan redes masivas de recarga y todos los que no tengan acceso a un punto de carga doméstico tengan que «morir» en un punto de recarga como los de IBIL o cualquier operadora, la movilidad no merecerá tanto la pena en términos económicos.
Teniendo todo esto en cuenta, ¿te has planteado los coches GNC o GLP?


