Con el escándalo del dieselgate en Estados Unidos la firma Volkswagen ha perdido mucho en imagen y reputación, algo que lógicamente afecta a las ventas directas de los particulares. Para evitar que haya un desplome todavía mayor, la filial para ese país ha iniciado una campaña de captación y conservación de clientes.
A los descuentos habituales de los concesionarios que suelen oscilar entre los 2.000 y 4.000 dólares según el modelo y el distribuidor, Volkswagen descontará directamente otros 2.000 dólares a los clientes que ya poseen en la actualidad un vehículo de la marca y deseen adquirir uno nuevo de gasolina, tratando con ello de solventar este problema de mala imagen vía «incentivo».
Las ofertas de Volkswagen que se venían haciendo en meses anteriores siguen vigentes durante octubre, descontando entre 2.000 y 2.750 dólares en un Passat, 2.250 dólares en el caso del Jetta y hasta 4.000 dólares para los Touareg, Eos y CC coupé de cuatro puertas.
Según las primeras apreciaciones estos incentivos están logrando paliar en cierto modo la caída en las ventas durante los primeros días de octubre aunque son conscientes que recuperar la buena imagen les costará todavía unos cuantos meses.
Lo que sí parece claro es que bajando las tarifas el espíritu medioambiental de los norteamericanos desaparece, y muestra de ello es un concesionario de Nueva York que logró vender en sólo durante el pasado fin de semana once unidades tras darse a conocer los incentivos, además de contar con una superior afluencia de publico con muchos interesados.

