Sabíamos que en el Salón del Automóvil de Shanghai nos íbamos a encontrar con novedades peculiares, especialmente a la hora de hablar del producto nacional asiático, pero no acabamos de hacernos a la idea de ver un superdeportivo eléctrico apto para carretera y circuito «made in China».
A pesar de ello, es real, y ha sido bautizado como Qiantu K50 Event!. Lo de la exclamación en el nombre no es un error nuestro y realmente no sabemos cual es el objetivo, pero ahí está. El vehículo en cuestión está basado en un prototipo que la marca presentó el pasado año por estas mismas fechas en el Salón de Beijing, el CH Auto Event, un concept cuyos rasgos se asemejaban bastante -especialmente en el interior- a varios deportivos europeos. Su creador, la empresa China Qiantu Qiche, ya ha confirmado que el modelo de este año es el definitivo y que en un breve período de tiempo verá la luz, concretamente el próximo año a un precio de 113,000 dólares.
En términos de diseño, la versión «de carreras» cuenta con un kit aerodinámico completo que incluye grandes tomas de aire, difusores traseros, un frontal de aspecto agresivo y faldones laterales. Para aquellos que no se van a meter con él en un circuito, la variante estándar, por su parte, se presenta con un estilo algo más discreto y un interior con un tablero de instrumentos tapizado en cuero, así como una pantalla LCD arcaica para el sistema de información y entretenimiento situada en la consola central.
El encargado de mover este peculiar deportivo será un motor eléctrico de 400 caballos y 650 Nm de par máximo. La potencia se transmitirá a las ruedas traseras para conseguir una aceleración de 0 a 100 km/h en cinco segundos, mientras que la autonomía de las baterías de iones de litio ronda los 200 km. Sobre el papel puede incluso tener buena pinta (para el mercado al que va enfocado, claro), pero su éxito fuera del mercado asiático resulta bastante dudoso.








