El Mitsubishi ASX siempre ha sido un coche peculiar dentro del segmento B-SUV. Durante años jugó la carta de la fiabilidad y la sencillez frente a rivales más tecnológicos o vistosos, pero el paso del tiempo acabó dejándolo fuera de juego.
Esta generación cambia radicalmente el planteamiento, tanto que ya no esconde su origen: el ASX actual nace sobre la base del Renault Captur. Y lejos de ser una mala noticia, es probablemente la mejor decisión que ha tomado Mitsubishi en Europa en la última década.
Este rediseño llega, además, en un momento especialmente favorable. El ASX cumple con todas las premisas necesarias para triunfar hoy: pertenece al segmento B-SUV, el que más crece en el mercado español; se ofrece con mecánica híbrida autorrecargable y etiqueta ECO; y presenta una relación precio-equipamiento razonable si tenemos en cuenta cómo está actualmente el mercado del automóvil. El único “pero” que algunos siguen señalando no es técnico ni dinámico, sino conceptual: que este Mitsubishi ASX es, en esencia, un Renault Captur remarcado y fabricado en Valladolid.
Conviene decirlo claramente: esto solo es un problema para quien no entiende cómo funciona hoy la industria del automóvil. Estamos ante un rebranding de manual, sí, pero también ante un ejercicio de pragmatismo bien ejecutado. Mitsubishi estuvo a punto de abandonar Europa hace apenas cinco años porque sus productos propios, pensados para Japón y el sudeste asiático, no encajaban en un mercado tan exigente como el europeo. Sin embargo, la marca conservaba algo muy valioso: una red comercial sólida y una reputación muy bien asentada en fiabilidad. Renault, por su parte, tenía justo lo contrario: producto competitivo, plataformas modernas y capacidad industrial suficiente.
El resultado es un win-win de manual. Mitsubishi obtiene coches competitivos sin asumir los costes de desarrollo desde cero y mantiene viva su red de concesionarios europeos. Renault incrementa volumen de producción, da más trabajo a sus fábricas y gana presencia indirecta en mercados donde Mitsubishi está mejor implantada. Y el cliente final sale beneficiado: compra un producto contrastado, bien afinado y respaldado por cinco años de garantía, frente a los tres que ofrece Renault en el Captur equivalente.
Hablamos, además, de un coche fabricado en España, con una base técnica contrastada y una gama mecánica moderna. En esta versión 180 HEV, con sistema híbrido autorrecargable, el ASX apunta directamente al corazón del mercado. Lo hemos probado en acabado Kaiteki+, el más alto de la gama, para comprobar si este ASX tiene argumentos propios más allá del logo del frontal.
Diseño exterior: familiar, pero con más carácter del esperado
No hace falta ocultarlo: el Mitsubishi ASX es, visualmente, un Renault Captur reinterpretado. Las proporciones son idénticas, las superficies acristaladas también y muchos detalles del perfil lateral delatan claramente su origen. Sin embargo, Mitsubishi ha sabido imprimir cierta personalidad propia, especialmente en el frontal.
El diseño Dynamic Shield funciona mejor aquí que en otros modelos de la marca. La parrilla es más vertical, el emblema tiene más presencia y el conjunto transmite una sensación de robustez superior a la del Captur, que resulta algo más urbano en su planteamiento. Personalmente, el ASX me parece más sólido visualmente, menos juguete y algo más maduro.
Los faros Full LED son de serie en toda la gama y ofrecen una buena firma lumínica, mientras que las llantas de 18 pulgadas del acabado Kaiteki+ le sientan especialmente bien, aportando empaque sin penalizar en exceso el confort. Los pasos de rueda en plástico negro y las protecciones inferiores refuerzan ese aire crossover que muchos compradores siguen buscando.
En la zaga, los pilotos LED horizontales ensanchan visualmente el coche y la inscripción “Mitsubishi” en el centro del portón ayuda a diferenciarlo claramente de su primo francés. No es un diseño rompedor, pero sí equilibrado, coherente y fácil de digerir.
Interior: correcto, bien rematado
El salto respecto al antiguo ASX es enorme. Aquí ya no hay sensación de coche desfasado ni de tecnología de otra época. El interior está bien resuelto, transmite una calidad percibida correcta para el segmento y, aunque no sorprende, tampoco decepciona.
Mitsubishi ha sabido diferenciar pequeños detalles respecto al Captur, especialmente en tapicerías y algunos ajustes, y el resultado es satisfactorio. Hay una mezcla lógica de plásticos duros y blandos, bien distribuidos y con ajustes sólidos. No es un interior premium, pero tampoco pretende serlo.
La ergonomía es buena. Todo queda relativamente a mano, la posición de conducción es cómoda y elevada, y la visibilidad es correcta en casi todas las direcciones. El volante multifunción tiene buen tacto, aunque sigue sin convencer del todo la solución heredada de Renault para los mandos del sistema multimedia, ubicados en una palanca tras el volante.
Tecnología e infoentretenimiento: bien hecho y ¡gracias, Google!
En el acabado Kaiteki+, el ASX ofrece una de las configuraciones tecnológicas más completas del segmento. La pantalla central vertical de 10,4 pulgadas es clara, tiene buena resolución y una respuesta adecuada. No es la más rápida del mercado, pero tampoco desespera.
Lo más interesante es la integración de Google Automotive, exclusiva del híbrido tope de gama. Permite usar Google Maps nativo, Google Assistant, descargar aplicaciones desde Google Play y recibir actualizaciones OTA. Apple CarPlay y Android Auto funcionan de forma inalámbrica, lo cual siempre se agradece.
El cuadro de instrumentos digital, de hasta 10 pulgadas, cumple bien en información y personalización, aunque visualmente no destaca frente a algunos rivales más modernos. Aun así, resulta claro y fácil de interpretar. Muy positivo que se mantengan botones físicos para funciones clave como el climatizador.
Espacio y habitabilidad: correcto, pero sin alardes
En las plazas delanteras, el ASX ofrece buen espacio y asientos cómodos. En este acabado, además, son calefactables y el del conductor cuenta con reglajes eléctricos y apoyo lumbar. No destacan por sujeción deportiva, pero cumplen perfectamente para un uso familiar.
En la segunda fila, el espacio es correcto para dos adultos. La banqueta deslizante es un punto claramente a favor, ya que permite priorizar espacio para piernas o maletero según la necesidad. Tres adultos irán justos por anchura, algo habitual en el segmento.
El maletero es uno de los puntos más discutibles del ASX híbrido. Con la banqueta retrasada, los 305 litros se quedan algo escasos frente a algunos rivales. Adelantándola se alcanzan cifras más razonables, pero sigue sin ser una referencia.
Sistema híbrido 180 HEV: eficiente, suave y muy urbano
El sistema híbrido autorrecargable del Mitsubishi ASX 180 HEV combina un motor gasolina atmosférico de mayor cilindrada que antes con dos motores eléctricos y una pequeña batería. No es un híbrido enchufable ni pretende serlo; su enfoque es claramente urbano y de eficiencia real.
En ciudad, el ASX se mueve con mucha suavidad, arranca casi siempre en eléctrico y la transición entre motores está bien gestionada. El modo B de retención reduce el uso del freno, aunque no permite una conducción de pedal único.
En carretera, el sistema cumple, aunque no es especialmente brillante cuando se le exige potencia. La caja de cambios multimodo prioriza suavidad frente a rapidez y recuerda por momentos al funcionamiento de un CVT. No es molesta, pero sí perceptible.
A nivel de especificaciones técnicas, el Mitsubishi ASX 180 HEV hereda prácticamente al milímetro la base del Renault Captur híbrido, lo que se traduce en unas dimensiones muy equilibradas para el segmento B-SUV. Mide 4.239 mm de largo, 1.797 mm de ancho y 1.575 mm de alto, con una carrocería de cinco puertas y capacidad para cinco plazas. El peso en vacío se sitúa en 1.370 kg, una cifra razonable teniendo en cuenta el sistema híbrido, mientras que el depósito de combustible es de 48 litros. El maletero ofrece 348 litros hasta la línea de las ventanillas, condicionados por la batería, aunque sigue siendo aprovechable para un uso familiar. En el apartado mecánico, el sistema híbrido combina un motor de gasolina de cuatro cilindros en línea con otro eléctrico, logrando una potencia conjunta de 160 CV y un par máximo de 255 Nm, todo ello asociado a una caja de cambios automática. El motor eléctrico aporta 90 CV, con un par de 148 Nm, ayudando especialmente en arrancadas y circulación urbana. Gracias a este conjunto, el ASX 180 HEV acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 180 km/h, todo ello con etiqueta ECO, uno de sus grandes argumentos frente a versiones puramente térmicas.
Comportamiento dinámico: equilibrio por encima de todo
El ASX no pretende ser deportivo, y eso se nota. Su enfoque es claramente confortable y seguro. La suspensión filtra bien las irregularidades, el coche es estable en autopista y transmite confianza en el día a día.
En carreteras reviradas se defiende dignamente, aunque la dirección ofrece poco feedback y el peso del sistema híbrido se deja notar. Aun así, está bien afinado y resulta más agradable de lo esperado. La insonorización es buena y el aislamiento aerodinámico está bien trabajado.
Consumos: donde el híbrido marca la diferencia
En uso urbano y periurbano, el ASX 180 HEV consigue cifras muy contenidas, con medias reales en torno a 4,5–5 l/100 km. En carretera y autopista el consumo sube, acercándose a los 6,5 litros, algo lógico por su planteamiento.
No es el híbrido más eficiente del mercado, pero sí uno de los más equilibrados entre facilidad de uso, suavidad y consumo real sin necesidad de enchufes.
Equipamiento y precio: bien posicionado
El Mitsubishi ASX no es el más barato del segmento, pero tampoco juega fuera de mercado. A cambio ofrece cinco años de garantía, un equipamiento cerrado muy completo y una tecnología contrastada.
El acabado Kaiteki+ incluye prácticamente todo lo que se puede esperar hoy en día: asistentes de conducción completos, cámara 360º, sistema de sonido Harman Kardon, techo panorámico, asientos calefactables y conectividad total.
El Mitsubishi ASX 180 HEV es un coche honesto, bien afinado y pensado para el uso real. No intenta sorprender ni reinventar nada, pero cumple en casi todos los apartados importantes. Su parentesco con el Renault Captur no es un problema, sino una ventaja bien aprovechada.
No es el más espacioso, ni el más dinámico, ni el más tecnológico, pero ofrece un conjunto equilibrado, fiable y fácil de convivir. Para quien busque un SUV híbrido urbano, cómodo y sin complicaciones, el ASX es una opción muy sensata y perfectamente alineada con el mercado actual.
El Mitsubishi ASX 180 HEV es un coche honesto, bien afinado y claramente pensado para el uso real. No intenta sorprender ni reinventar el segmento, pero cumple con nota en los aspectos que de verdad importan en el día a día. Su parentesco con el Renault Captur no es un problema, sino una ventaja bien aprovechada, y Mitsubishi ha sabido capitalizarlo con una propuesta coherente y bien posicionada.
Personalmente, sigo prefiriendo el comportamiento dinámico y la estética de un Mitsubishi Colt -Renault Clio-. Es un coche más ligero, más ágil y visualmente me resulta más atractivo. Sin embargo, tras convivir con el ASX, entiendo perfectamente por qué muchos usuarios dan el salto al formato SUV. La mayor altura de la posición de conducción, que mejora claramente la visibilidad y la sensación de control, o soluciones tan bien pensadas como la banqueta trasera con ajuste longitudinal, que permite modular el espacio entre pasajeros y maletero, justifican por sí solas ese cambio de concepto, aunque se penalice ligeramente en consumo y tacto dinámico.
Además, hay un aspecto en el que el ASX —y aquí el mérito es claramente compartido con Renault— me ha convencido especialmente: la integración de Google en el sistema de infoentretenimiento. En este punto, la alianza ha acertado de lleno. El sistema es rápido, intuitivo, completo y realmente útil en el uso diario. Google Maps nativo, el asistente por voz y la posibilidad de descargar aplicaciones convierten al ASX en uno de los modelos mejor resueltos del segmento en este apartado. Sinceramente, el sistema es simplemente espectacular y marca una diferencia clara frente a muchos de sus rivales directos.
El ASX no es el más espacioso, ni el más dinámico, ni el más tecnológico sobre el papel, pero ofrece un conjunto equilibrado, fiable y fácil de convivir, con un sistema híbrido eficiente en ciudad, un nivel de confort elevado y una garantía de cinco años que aporta tranquilidad. Para quien busque un SUV híbrido urbano, cómodo, práctico y sin complicaciones, el Mitsubishi ASX 180 HEV es una opción muy sensata y perfectamente alineada con lo que hoy demanda el mercado.
Precios Mitsubishi ASX
Mitsubishi ASX gasolina
- ASX 120T Motion
Motor 1.2 gasolina turbo, manual 6 velocidades
Desde 24.050 € - ASX 120T Kaiteki
Motor 1.2 gasolina turbo, manual 6 velocidades
Desde 25.650 €
Mitsubishi ASX microhíbrido (MHEV)
- ASX 130T MHEV 7DCT Kaiteki
Motor 1.3 gasolina microhíbrido, cambio automático 7DCT
Desde 31.300 €
Mitsubishi ASX híbrido autorrecargable (HEV)
- ASX 180 HEV Motion
Motor 1.8 híbrido autorrecargable, cambio automático
Desde 29.100 € - ASX 180 HEV Kaiteki
Motor 1.8 híbrido autorrecargable, cambio automático
Desde 31.190 € - ASX 180 HEV Kaiteki+
Motor 1.8 híbrido autorrecargable, cambio automático
Desde 35.390 €
Diseño/Estética
Calidad de acabado
Equipamiento de serie
Equipamiento opcional
Habitabilidad
Maletero
Motor/Refinamiento
Prestaciones
Consumos
Transmisión
Dirección
Frenos y neumáticos
Comportamiento
Calidad de rodadura
Relación valor-precio
7
El Mitsubishi ASX 180 HEV supone un cambio radical respecto a generaciones anteriores y aprovecha con acierto la base del Renault Captur. Su sistema híbrido autorrecargable destaca por suavidad y eficiencia, especialmente en uso urbano, con consumos reales contenidos. La integración de Google Automotive en el acabado Kaiteki+ es uno de sus grandes puntos fuertes y marca diferencias en el segmento. En confort y facilidad de conducción cumple con nota, con una suspensión bien afinada y buen aislamiento. No es un coche deportivo ni pretende serlo, pero transmite seguridad y agrado en el día a día.
Lo bueno
- Sistema híbrido eficiente y fácil de usar, especialmente en ciudad, con consumos reales contenidos y etiqueta ECO sin necesidad de enchufe.
- Integración de Google Automotive muy lograda en el acabado Kaiteki+, uno de los mejores sistemas de infoentretenimiento del segmento por fluidez y funciones.
- Buen equilibrio general entre confort y estabilidad, con una suspensión bien afinada y un comportamiento seguro y predecible.
- Relación precio–equipamiento competitiva, sumada a los cinco años de garantía que aporta un plus de tranquilidad frente a muchos rivales.
Lo mejorable
- Maletero justo en la versión híbrida, penalizado por la batería frente a competidores directos y frente a las versiones no híbridas del propio ASX.
- Caja de cambios híbrida poco comunicativa, prioriza suavidad pero resulta lenta cuando se exige aceleración o se conduce con más ritmo.
- Dirección con poco feedback, correcta para el día a día pero poco informativa en carreteras reviradas.
- Escasa diferenciación respecto al Renault Captur, más allá de estética frontal, garantía y pequeños ajustes, algo que puede restarle personalidad a ojos de algunos compradores.






































































