La consola central se extiende entre los dos asientos delanteros e incorporar varios elementos como el freno de mano eléctrico o los botones de ayuda al estacionamiento. También podremos encontrar dos posavasos y un reposabrazos con ajuste y un gran hueco portaobjetos.
El acceso a las plazas traseras es sencillo gracias a las grandes puertas del modelo. Las plazas traseras son generosas y cuentan con muchos detalles interesantes como la posibilidad de contar con cinturones inflables, asientos exteriores calefactables y enchufe de 230v. La altura de las plazas traseras es bastante justa debido a la caída del techo algo que no podemos excusar y menos en un Mondeo. La trasera incorpora novedades muy interesantes como la de los cinturones inflables.
Una vez abrimos el portón trasero del Mondeo contaremos con un maletero de 525 litros en nuestro caso con kit de reparación de pinchazos.
Motor
Para la prueba hemos optado por un revisado motor 2.0 TDCi Bi-turbo con tecnología de doble turbocompresor ajustados para optimizar la presión a diferentes velocidades del motor y trabajar en el máximo rango de revolciones.
Sí, me ha defraudado. No estamos ante nada explosivo y aunque su consumo no es malo, lo cierto es que le falta algo de tirón. El TDCi 2.0 presenta un bloque motor revisado de aluminio, nuevos diseños de culata e inyección y el sistema de Ford de post tratamiento por trampa de partículas NOx en el escape para unas emisiones aún más limpias.
La eficiencia mejora gracias al sistema de gestión térmica activa que mejora los tiempos de calentamiento al ofrecer refrigeración a componentes específicos según demanda para llegar a la eficiencia máxima más rápidamente; y una bomba de aceite variable que reduce las pérdidas parasíticas al incrementar la presión de aceite según demanda del motor.
Este turbodiésel tretracilíndrico desarrolla 210 cv (154 kW) a 3.500 rpm y 450 Nm de par disponibles desde las 2.000 rpm. Asociado a la caja de cambios automática PhoweShift el Mondeo Vignale acelera sus 1.619 kg –en vacío- de 0 a 100 km/h en 8.1 segundos y es capaz de alcanzar los 225 km/h. Como veis, las cifras no son nada espectaculares para tratarse de un modelo de tan elevado par y tan generosa potencia. He de confesar que pese a no tener una sensación explosiva, sí que tiene una progresividad muy elástica, algo bastante común en las mecánicas con más de un turbo.
Lo cierto es que no es un motor que destaque por sus reacciones ni por su espontaneidad. A pesar de haberlo probado en todas las condiciones y con el modo secuencial activado no es una berlina que parezca contar con la potencia que realmente tiene, aunque esto es algo que ya nos ha pasado en otras ocasiones y que es fruto de los elevados pesos del producto.
Así es, los consumos han rondado los 5.8/6.2 litros en autopistas y autovías mientras que los consumos en el ámbito urbano se ha demarcado hasta los 7.4 litros a los 100 km. No es un motor que ande mal en el apartado de los consumo y respecto a su sonoridad, tampoco podemos decir que destaque ya que si bien es cierto que el sonido y las vibraciones no se perciben en el interior debido al espectacular sistema de cancelación de ruidos, también lo es que no se trata del motor sino de la destacable insonorización del habitáculo. Cuando abrimos el capó nos damos cuenta de las vibraciones y la sonoridad del diésel.
Sin duda alguna Ford y pese a lo comentado es una mecánica muy recomendable. Su refinamiento es notable y pese a no aportar las sensaciones que debería, mueve con muchas soltura al pesado vehículo por lo que resulta recomendable para aquellos que opten por la carrocería SW y deseen transportar elevadas cargas.
Comportamiento
El Mondeo es el primer modelo Ford que se monta sobre la nueva plataforma global de segmento CD para Europa y que estrena la nueva configuración de suspensión integral que facilita un rendimiento más dinámico.
El nuevo diseño de suspensión cumple con los requisitos que hacen posible un mayor confort y, al mismo tiempo, conserva una rigidez lateral que permite una mejor conducción y giro. También hace posible que la rueda se mueva hacia atrás al encontrarse con baches. Esto logra una absorción de impacto mejorada y, a su vez, una conducción más suave y unos niveles de ruido reducidos.
Lo cierto es que se ha logrado reducir el ruido de la carretera en unos 3 decibelios en la parte trasera y 2 decibelios en la delantera gracias a la suspensión integral trasera y materiales aislantes adicionales en la parte inferior del coche, revestimientos en el paso de la rueda y en las puertas traseras y delanteras para suprimir el ruido de los neumáticos. El número de agujeros en la estructura del chasis también se ha reducido para minimizar la transmisión de ruidos.
El ruido del viento se reduce a través de la mejora del pilar de la ventana y de la forma del retrovisor, así como del aislamiento de puertas y ventanas y de la absorción del ruido interior. Se ha incrementado el grosor del cristal de las ventanas traseras en 0.4 milímetros, reduciendo el ruido del tráfico en circulación para los ocupantes de los asientos traseros. Se han añadido más aislantes entre el capó y los laterales delanteros, y el aislante de la zona del motor ahora es de espuma en vez de fibra de vidrio, reduciendo el peso en 1.5 kg y reduciendo entre 1.5 y 2 decibelios el ruido que pasa del motor al habitáculo.
Respecto al manejo, cabe destacar la presencia de la Dirección Asistida Electrónica que permite que el peso de giro se adapte y se ajuste a la configuración “confort”, “normal” y “deportiva” de chasis del Control Continuo de Amortiguación de Ford. La dirección asistida eléctrica (EPAS) también se ajusta automáticamente a tu velocidad y a las condiciones de la situación.
La dinámica del modelo no es mala en absoluto y la posibilidad de configuración del tren de rodaje ajusta su comportamiento a los gustos de los diferentes conductores que podrán ser más exigentes en el modo más deportivo e irán mucho más confortables en los modos más blandos.




