Equipamiento y precio
El nivel de acabado Exclusive es el más completo de la gama y presenta soluciones que consiguen enmascarar el habitual aspecto de los coches de coste contenido. Por ejemplo lleva de serie las llantas de aleación, el paquete cromado exterior y los faros antiniebla, mejorando la primera impresión visual.
Otros elementos que también forma parte de la dotación estándar son el control de velocidad con limitador (con mandos anclados en la caña de la dirección), volante forrado en piel, ordenador de viaje, aire acondicionado, cierre con mando, sensor de parking traseros, espejos eléctricos, cuatro elevalunas eléctricos y sistema de audio con bluetooth, puerto USB y entrada aux (suena bastante bien dicho sea de paso).
Lo que se echa de menos frente a sus rivales son los faros de xenón (el Toledo puede llevar incluso LEDs), sensor de lluvia, encendido automático de luces, sistema de navegación integrado, espejo interior fotosensible y el plegado de los espejos automático. Los modelos de Skoda, SEAT y Fiat pueden tener muchos de estos elementos, quedando el C-Elysée a medio camino entre estos y el Dacia Logan (que sí puede tener navegador con pantalla táctil).
El precio recomendado del Citroën C-Elysée 1.6 BlueHDI 100 CV Exclusive es de 17.200 € aunque con la promoción actual se reduce hasta los 15.600 €. Si además financias con la marca y tienes un coche para el Plan PIVE rápidamente rondarás los 12.000 €, un coste en este caso bastante razonable.
De todos modos no creas que el C-Elysée es un coche barato. Si lo quieres pagar al contado y no tienes Plan PIVE, se mueve en cifras de compactos mucho más avanzados y atractivos, de mejor calidad como los Hyundai i30 y Kia Cee’d.
Mecánica
Si bien muchas de las soluciones empleadas en el C-Elysée se perciben como económicas o baratas, en el caso del motor no ocurre lo mismo usando el mismo bloque puedes encontrar en otros muchos vehículos de PSA. El 1.6 BlueHDI de 100 CV resuelve muy bien las necesidades de cualquier familia convencional.
Teniendo en cuenta el bajo peso de esta berlina y los 100 CV, podrás imaginar que las prestaciones son bastante buenas, con una capacidad de aceleración estupenda y unos adelantamientos que se pueden realizar de forma segura en pocos segundos. El desarrollo del cambio algo te obligará a echar mano de la palanca en algunas situaciones pero, ya en cuarta, sale con decisión.
En general el C-Elysée transmite la misma sensación qué coches de hace unos años y esto ocurre incluso en una unidad con apenas 7.000 km. Imagino que con los años envejecerá bien al no contar con los típicos gadgets que en ocasiones son los que “fastidian” la imagen de fiabilidad de las marcas.
Los consumos obtenidos durante la prueba han sido bastante buenos, con una cifra media inferior a los 6,0 L/100 en todo momento. En ciudad si se conduce de forma brusca apurando las velocidades se pueden alcanzar los 7,0 L/100 pero aun así no es mal dato para un coche sin Stop&Start. En carretera es fácil rondar los cinco litros o incluso menos mientras que en autovía de 5,5 L/100 no suele subir.



