Equipamiento y Seguridad
El Seat Ibiza 1.4 TSI 140 CV ACT sólo está disponible con el acabado FR, contando con un amplio equipamiento, en el que destacan:
Comportamiento
Hablando del comportamiento del coche, lo primero que debemos explicar es cómo funciona el sistema de desconexión de cilindros. El mecanismo es el mismo que el del Polo BlueGT, lógicamente porque es el mismo motor.
El sistema de gestión activa de cilindros ACT, que desactiva dos de los cuatro cilindros en condiciones de carga baja y media. Esta tecnología de inyección que, hasta la fecha, sólo se aplicaba a los grandes motores de ocho y doce cilindros, demuestra ahora su valía en un formato compacto y consigue reducir el consumo en aproximadamente 0,4 l/100 km. A una velocidad constante de 50 km/h en tercera o cuarta marcha, el consumo se reduce hasta 1,0 l/100 km. Incluso conduciendo a 70 km/h en quinta marcha reduce el consumo en 0,7 l/100 km.
El Sistema de Gestión Activa de Cilindros ACT se activa entre 1.500 y 4.000 revoluciones, así como con pares entre 25 y aproximadamente 100 Nm, un amplio diagrama que, en el ciclo de conducción estándar, abarca casi todas las posibilidades.
Unos actuadores electromagnéticos reciben una señal y las agujas se engranan en las ranuras para modificar la posición de las camisas ajustables sobre los árboles de levas. El extremo de cada una de las levas se ha mecanizado con dos perfiles adyacentes. Uno de ellos empuja las válvulas cuando el motor funciona con los cuatro cilindros activos, mientras que el otro rueda sobre los empujadores, para evitar que las válvulas se abran durante el giro de los árboles de levas.
Las válvulas de admisión y de escape de los cilindros 2 y 3 se dejan cerradas y se corta el suministro de combustible en los mismos. Los cilindros activos 1 y 4 aumentan su eficiencia en cargas superiores. Cuando el conductor acelera fuertemente, ambos cilindros se activan de nuevo de forma imperceptible. Esto permite una mayor eficiencia y que el motor siga marchando de forma suave.
Todos los procesos de conmutación mecánica se ejecutan dentro de medio giro del árbol de levas; dependiendo del número de revoluciones, los procesos duran entre 13 y 36 milisegundos. Otras intervenciones colaterales en el encendido y la válvula de mariposa suavizan las transiciones. Un interesante detalle es que, gracias al sensor del pedal del acelerador y al software de monitorización inteligente, el sistema también detecta perfiles de conducción irregulares. Por ejemplo, cuando se circula por una rotonda o, de forma más deportiva, por carreteras de montaña. En estos casos no se produce la desconexión.
Y precisamente son este tipo de carreteras las que más he buscado para conducir, ya que os aseguro que es un coche muy divertido en zonas de curvas. En este aspecto, prefiero el cambio manual de 6 velocidades con respecto al DSG, ya que nos da un mayor control del coche y en conducción deportiva es algo fundamental. Ojo, con esto no quiero decir que el DSG no sea plenamente satisfactorio, es sólo que el cambio manual nos aporta un plus de control sobre el coche.
