Fabricantes como Stellantis atraviesan una auténtica Ilíada a la hora de desarrollar un motor nuevo. No es un proceso sencillo, pero cuando todas las piezas encajan, el resultado puede ser el motor Hurricane 4 Turbo de 2.0 litros, con tecnología derivada de la que se utiliza en Fórmula 1.
Resolver ese rompecabezas obliga a cumplir con una larga lista de exigencias: ajustarse a unas normativas anticontaminantes cada vez más estrictas, ofrecer más potencia, mejorar la eficiencia, garantizar la fiabilidad a largo plazo, contener los costes de los materiales y, además, rendir al nivel o incluso por encima de sus rivales. Una de las claves para lograrlo ha sido una solución que se emplea en el mundo de la competición: el sistema de encendido por chorro turbulento (TJI).
Este motor de gasolina de cuatro cilindros y 2.0 litros promete sobre el papel cifras propias de mecánicas de mayor tamaño. Firma una potencia máxima de hasta 324 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 450 Nm aproximadamente entre 3.000 y 4.500 rpm. Además, Stellantis anuncia una reducción del consumo de combustible en un 10% y un aumento de potencia de hasta un 20% con respecto al actual bloque 2.0 DOHC I-4 que montan varios modelos del grupo.
Encendido por chorro turbulento: así funciona
La gran novedad técnica del Hurricane 4 Turbo está en su sistema de combustión. Stellantis utiliza una tecnología de encendido por chorro turbulento, conocida como TJI, procedente de la competición. Su funcionamiento es el siguiente: cada cilindro cuenta con dos bujías, una dedicada a una precámara situada sobre la cámara de combustión y otra para la cámara principal. En esa precámara se enciende una pequeña cantidad de mezcla aire-combustible y, al hacerlo, se generan chorros de combustión que pasan a gran velocidad a la cámara principal.
De este modo, la explosión se produce de forma más rápida, uniforme y eficiente, lo que permite obtener más rendimiento, reducir el consumo y rebajar las emisiones. Para mejorar el rendimiento, el motor se combina con un turbo de geometría variable, capaz de soplar a una presión de hasta 2,4 bares. Este produce un aumento de potencia a bajas revoluciones. Aun así, el par máximo se sitúa en la parte intermedia del cuentarrevoluciones: entre 3.000 y 4.500 vueltas.
Objetivo: también más eficiencia y refinamiento para el día a día
Más allá de la potencia, Stellantis también ha puesto el foco en que este motor sea más eficiente, suave y refinado en su funcionamiento. Para conseguirlo, el Hurricane 4 Turbo combina varias soluciones técnicas, como la inyección directa de alta presión junto con la inyección en el puerto, una bomba de agua eléctrica y una bomba de aceite de caudal variable.
A eso se suman distintas medidas dirigidas a reducir las fricciones internas y las vibraciones. Entre las más destacadas están el recubrimiento PTWA de los cilindros, una tecnología utilizada también en el sector aeroespacial para mejorar la resistencia al desgaste, y una estructura reforzada que ayuda a disminuir el ruido y a hacer que el motor funcione con mayor suavidad. En comparación con el motor anterior, las paredes de los cilindros son más gruesas y cuenta con cojinetes principales y de biela más grandes en el cigüeñal.
¿Dudas sobre qué coche comprar? Pregúntale a El BoxMemoria, historial y fotos. Tu asesor de coches con IA, gratis.Su llegada a Europa: en el aire
El Jeep Grand Cherokee 2026 será el encargado de estrenar el nuevo Hurricane 4 Turbo, que pasa a convertirse en la mecánica de acceso a gama. El motor se ensamblará en Michigan y ha sido concebido con el foco puesto en el mercado estadounidense, por ahora, se ensamblará en modelos que se vendan en el país de las barras y estrellas.
La duda está en saber si más adelante Stellantis decidirá extenderlo a otros modelos del grupo, incluidos futuros Alfa Romeo, Jeep o incluso los modelos Maserati de acceso a gama, como el Grecale. Según Stellantis, su diseño flexible le permite adaptarse tanto a sistemas de propulsión convencionales sin electrificación como a híbridos e híbridos enchufables, más atractivos para el mercado europeo. Esto solo significa una cosa: no es ninguna locura pensar que, en un futuro, podría estar disponible en Europa.













