La nueva generación del coupé de BMW se ha actualizado, unos trazos más suaves que nos cautivan con una silueta más alargada y ancha y con unas líneas más deportivas que nos recuerdan a la renovada Serie 5.
La tecnología puesta en este nuevo modelo es muy abundante como la iluminación de LED o un cambio automático de 8 velocidades y por primera vez dirección a las cuatro ruedas que comparte con sus hermanos de gama Serie 5 y Serie 7.
Nos ofrece tres posibilidades de conducción , Normal , Sport y Sport + , que posibilita , una mayor respuesta de motor , hacer que el tren trasero más o menos dócil, suspensión , cambio y ayudas electrónicas se unen para que el conductor tenga mayor sensación de deportividad.
La rigidez torsional del chasis ha aumentado un 53% con respecto al anterior modelo, y el empleo de aluminio en puertas, capó y suspensiones para conseguir mayor ligereza en el conjunto.
Los motores que nos presentan son: el 640i de 6 cilindros en línea de 3 litros y turbo que rinde 320 CV y 45,9 mkg, provocando una aceleración de 0-100 en tan solo 5,4 segundos, una velocidad máxima de 250 (autolimitada) y un consumo bastante bajo para el tipo de coche y su elevado peso de tan solo 7,7/l 100 Km.
La otra variante es el 650i dotado de un v8 de 4.4 litros y 408 CV con 61,2 mkg de par , el 0-100 baja de los 5 segundos colocando en 4,9 mientras que el consumo aumenta de manera abrumadora comparándolo con el 640 i , con 10,4/l/100 Km.
Todo unido al lujo y calidad que nos tiene acostumbrado la marca de Baviera. El precio aun esta por definir, pero estará algo por encima del modelo al que sustituye.