El sueño del tercer mundial de Fernando Alonso, el sueño de Aston Martin de lograr su primera corona en la F1, todo lo que se estaba viviendo hasta ahora en la escudería británica era esperanza, optimismo, mucho dinero puesto sobre la mesa, mucha inversión, el fichaje del gran Adrian Newey, el gurú de la F1, la alianza con Honda, venían de ganarlo todo con Red Bull. Y de repente, todo se convierte en una auténtica pesadilla. Lance Stroll estalló, contó lo que nadie quería oír, lo que nadie podía imaginar, el AMR26 es ahora, posiblemente el peor coche de la parrilla, y lo más preocupante, parece muy difícil que pueda mejorar todo loque hace falta.
Adrian Newey y Honda
La alianza de Adrian Newey con Honda se suponía que era una garantía para el Mundial. El primero lo ha ganado todo allá donde ha ido, el segundo, venía de ganar con Red Bull y decidió volver a la F1 porque este proyecto casaba con la dirección que había tomado la compañía nipona, la de los motores 50-50. Y después de que Lawrence Stroll haya puesto millones y millones, lo haya cambiado todo, fábrica nueva, nueva tecnología, los mejores empleados… todo pensado especialmente para este 2026.
Fue su hijo, Lance Stroll, el que hizo estallar la bomba, fue muy duro, y que diga que lo único positivo por ahora es el diseño, es una declaración cargada de veneno, unas palabras que evidencian el gran problema de los de Silverstone.
Otro año en el infierno
Fernando Alonso cumple 45 años este verano, y uno de los motivos por los que decidió seguir en la F1, por los que aguantó la terrible temporada pasada, es porque este año todo debía ser diferente. Por el momento, y aunque parezca imposible, sí, es diferente, es incluso peor que la temporada pasada, la que se tiró para centrarse en este 2026.
Antoni Lobato, una de las voces más importantes del mundo del periodismo de la F1, desvelaba ayer que, tras las declaraciones de Stroll, logró ponerse en contacto con gente del entorno del ovetense, y lo que dice que le cuentan, es aún peor. “He hablado con alguien en el entorno más de Fernando Alonso y ha dicho “otro año más en el infierno”, muy duro”.
¿Quién es el culpable?
Las palabras se extendieron por todo el paddock como la pólvora, y las opiniones también. Hay quien dice que la culpa es de Honda, que otra vez lo han vuelto a hacer (para mal), como ya le pasó a Fernando Alonso con McLaren en 2015. Se dice que a los japoneses, cuando se le obliga a hacer un motor de determinadas dimensiones, mal, como pasó en ese 2015 y como pasa ahora, pero cuando le dan libertad y se adaptan a su diseño, como en Red Bull, aciertan. La realidad es que el rendimiento es malo.
Pero como dijo Stroll, no es solo motor. En el paddock también cuestionan si Adrian Newey ha ido esta vez demasiado lejos. El tiempo dirá si ha sido un error o no darle todo el poder o, aunque con sufrimiento ha sido un acierto. Pero para echar más leña al fuego, Marca ha confirmado que Cowell se irá a final de temporada por diferencias con ingeniero.
Aún quedan los test de la semana que viene, y justo en tres semanas, los coches ya tendrán que estar listos para Australia. La lógica dice que de aquí a ese día se mejorará, pero el AMR26 tiene que encontrar cuatro segundos. Eso en la F1 es un mundo, es imposible. Pocas veces, en una pretemporada, había sido tan obvio un desastre de tales dimensiones. Había muchas evidencias, nadie las quería ver, y el choque con la realidad ha hecho estallar todo por los aires.





