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Un teatrillo entre Newey, los Stroll y Cardile porque Honda les ha fallado

Jorge Peiró

Por: Jorge Peiró

Publicado el 19.02.2026 09:38

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Un teatrillo con un mensaje claro. Lawrence Stroll, Lance Stroll, Adrian Newey y Enrico Cardile se reunieron ayer por la tarde, tras otra decepcionante jornada de test, en la terraza del hospitality de Aston Martin en Baréin con un propósito claro porque Honda les ha fallado. ‘Reunión de pastores, oveja muerta’, reza el refranero español. En este caso, la oveja es el AMR26 que pilota Fernando Alonso, que está en la lona y rozando el KO. Pero la temporada es larga. Los cuatro pastores se juntaron a la vista de todo el mundo, con rostros serios y de funeral, y no fue por casualidad. Newey y Stroll hasta gesticularon ostensiblemente en ese paripé, con alguna mirada a cámara y con el ingeniero británico realizando un gesto similar a una cobra, tal vez haciendo referencia al subviraje y sobreviraje del coche. El canadiense, quejándose, deslizaba comentarios al aerodinamicista.

La charla que captó en exclusiva la cámara de DAZN nada tiene que ver con la otra conversación viral de ayer, más breve y mantenida durante la mañana, entre Fernando Alonso y Newey. Aquella sí se mantuvo en secreto y la cámara de Canal Plus Francia se coló por una rendija del hospitality para mostrar la seriedad y descontento de los dos pilares del proyecto. Entonces, ¿por qué hablar sentados a la vista de todo el paddock y no esconderse? Hay quien teoriza, con ilusión e ingenuidad, con que el teatrillo verde tiene que ver con esconder rendimiento y con qué el coche corre. Nada más lejos de la realidad. Las expectativas en la fábrica estaban en el aire y se guardaba cautela pero Baréin ha sido un golpe de realidad y ha sorprendido, para mal, al equipo. «No esperábamos tan malos resultados», confirma una voz de la escudería.

La realidad de Aston Martin es dura y, aunque sea difícil predecir y ordenar la parrilla de cara a Australia, se les debe colocar más bien abajo. Tal vez delante de Cadillac, el recién llegado, pues lo visto en los test de Baréin está siendo una representación bastante cercana a la cruel realidad de la escudería de Silverstone. El rendimiento y prestaciones reales del AMR26 son una incógnita y el monoplaza podría no tener infinitos problemas como parece, aunque Pedro De la Rosa hablara de “muchos pequeños problemas”. Hay algunas taras que sí están confirmadas como el sobrepeso, la caja de cambios y el motor Honda. Estos dos son los grandes debes del coche aunque en el equipo saben que hay muchísimo rendimiento por desbloquear. Hay quien está durmiendo tres horas para levantar la situación de Aston Martin.

¿Las cajas de la esperanza?

«Solucionar uno de ellos nos va a dar bastante rendimiento rápido, pero hay que solucionar varias cosas todavía», expresa una fuente de la escudería a este medio. El problema es la extrema dificultad que requiere solventar uno de estos males. La unidad de potencia es evidente que no ha nacido bien: ayer se demostró que sufre cuando se abre un poco el grifo y la barrera de las 12.000 revoluciones sigue estando ahí. La única noticia positiva parece ser haber bajado de la barrera de los cuatro segundos a dos y medio, tal y como demostró en la jornada de miércoles Stroll. Llueve menos pero sigue el chaparrón. Honda ha fallado a Aston Martin y ambos lo saben, pero todavía hay tiempo para enmendarlo. La versión actual aportada del motor no ha sido la prometida por la firma japonesa y problemas de todo tipo emergen cada vez que el AMR26 sale a pista. Como un bebe sietemesino, delicado.

Ya solo queda agarrarse a esas cajas de Honda que han llegado al paddock a primera hora del día como si fuera el maná y esperanza para remontar el vuelo cuando solo quedan un par de semanas para el Gran Premio de Australia. Parece que el paripé de los cuatro jinetes ha surtido algo de efecto. Todo ello sumado al extremo desafío que supone diseñar por primera vez una caja de cambios propia: más todavía cuando hay gran número de trabajadores que nunca se han enfrentado a una empresa así. En Silverstone apuntan y reconocen que está siendo una de las claves del lento y decepcionante comienzo de temporada.

Habrá que esperar para esbozar alguna sonrisa este año. Imposible saber cuándo pero, como mínimo, dejar pasar siete carreras hasta el famoso ADUO que les impulse porque irán por detrás. Ahí reside, por ahora, la esperanza en la escudería en 2026. Parece que en la carrera de Alonso siempre hay que esperar a que suceda algo alentador mientras él se pelea con el bólido como puede. Así toda la vida. Los plazos de Honda con su unidad de potencia, por cierto, parecen sólidos pero no tanto la eficiencia y calidad del motor de la firma japonesa, cuya estructura también aporta otras carencias. Un ejemplo es la ausencia de una figura de ingeniero de pista como tal. Son pequeños detalles que, junto al choque cultural, no están optimizando la relación entre motorista y escudería ni mucho menos. Mike Krack explicó que era como empezar a conocer a alguien. Por ahora, el noviazgo es más que mejorable.

Jorge Peiró

Jorge Peiró

Valenciano, nacido en 1998, estudió Periodismo en la Universitat de València y completó el Máster en Periodismo en Televisión de la Universidad Francisco de Vitoria. Comenzó su trayectoria en la sección de Deportes de Las Provincias (Valencia), pasó por la agencia EFE y posteriormente dio el salto a televisión con TRECE. Formó parte del equipo de Redes Sociales de El Chiringuito de Jugones, donde empezó a crear contenidos sobre Fórmula 1, y en Relevo cubrió in situ toda la actualidad del campeonato. En Motornoción se encarga de la cobertura diaria de la F1.
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