Fernando Alonso exagera. Por ende, también lo hacen su compañero Lance Stroll y su jefe Adrian Newey cuando critican las infames vibraciones que desata el motor Honda del Aston Martin. No son para tanto. David Coulthard, expiloto de Red Bull y popular comentarista, pone en duda los dolores en los nervios de las muñecas, manos y el entumecimiento de los pies de los que tanto se llevan quejando los pilotos cuando se suben al AMR26.
«Mantengamos la perspectiva, y hablo sin saber lo que él siente en el coche», señala el expiloto escocés en el podcast Up to Speed. «Pero vi el vídeo y he experimentado deformaciones en los neumáticos, que se desprendan los contrapesos de las ruedas y que se produzcan vibraciones en el volante», expresa Coulthard. «La dirección produce físicamente esa vibración. Nunca paraba en boxes en un Gran Premio porque lo que importa son los puntos. Si hubiera una parada en boxes disponible, la habría hecho», añade el comentarista.
«¿Has visto a esos obreros de la construcción que trabajan con martillos neumáticos todo el día, todos los días? No los vemos diciendo: “No, hoy no voy a venir, hoy no voy a trabajar porque el trabajo de martillear me está dejando las manos doloridas», señala Coulthard, que compara el esfuerzo de los obreros con el de los pilotos de Fórmula 1. Alonso llegó a decir que no aguanta subido al monoplaza más de 25 vueltas mientras que Stroll no pasa de las 15. De hecho, ningún Aston Martin ha sido capaz de terminar la carrera de Australia ni la de China, las dos que llevamos de Mundial.
«Entonces, ¿es un poco una cuestión de conveniencia para seguir centrando la atención en Honda? Sospecho que la vibración es más un problema para la fiabilidad que para el piloto; esta es mi opinión. Un piloto aprendería a cantar el himno nacional al revés mientras hace malabares con motosierras si eso le diera una décima de segundo». Coulthard cree que Aston Martin exagera para meter presión a Honda, que no ha cumplido con la unidad de potencia que ha entregado al equipo de Silverstone. La recuperación de ese propulsor, por cierto, va para largo. Imposible dar plazos para observar una mejora.
¿Remontarán?
«Se recuperarán, pero con penalizaciones enormes, ya que tendrán que superar el límite presupuestario para desarrollar ese motor y convertirlo en algo operativo y capaz de darle una oportunidad al equipo. Bueno, la última vez que tuvimos este tipo de dificultad fue cuando Honda proporcionó un motor a McLaren, y esa relación no terminó bien. Y lo que fue una desgracia para la relación entre Honda y McLaren se convirtió en este período exitoso con Red Bull», recapitula el expiloto de Fórmula 1.
«Creo que la forma de actuar como piloto en estas situaciones es concentrarse en su trabajo. No diseñas el motor, no diseñas el coche. Tienes que confiar en la gente que te rodea. Pero lo que creo, y todos podemos aceptar, es que esta es la última oportunidad para Fernando Alonso», añade el escocés sobre la carrera del asturiano, que deambula por su último año de contrato firmado con Aston Martin.





