Pasar la ITV no suele ser un trámite complicado para los conductores que acuden a esta cita con sus vehículos, pero siempre genera cierto miedo e inseguridad por el hecho de no poder pasarla. Este miedo, si cabe, ha crecido en los últimos años, sobre todo porque las inspecciones son mucho más profundas, y las nuevas tecnologías ayudan a que no queden resquicios sin comprobar. Una de esas pruebas que tanto miedo han provocado en los últimos años tiene que ver con los gases que emiten los vehículos.
Sin embargo, pequeños gestos en el día a día en el mantenimiento del coche, puede solucionar cualquier inconveniente que pudiera impedir que esta prueba sea la causante de una valoración desfavorable en la ITV.
La prueba de gases en la ITV
La prueba de gases se ha convertido en una de las pruebas más extritas de la ITV. La normativa sobre las emisiones contaminantes es cada vez más restrictiva, y la prueba consiste en conocer si los vehículos superan los límites establecidos y así impedir un riesgo para el medio ambiente. Si hablamos de coches de gasolina, el análisis se centra principalmente en la composición de los gases que se expulsan a través del tubo de escape. En el caso de los motores diésel, lo que se mide es la cantidad de hollín que se desprende.
Para que la prueba sea exitosa, el tubo de escape debe estar en perfectas condiciones, ya que cualquier fuga puede variar los resultados, por lo que la prueba sería considera inválida inmediatamente. La mejor manera de comprobarlo es, antes de acudir a la ITV, taponar la salida. Si todo esté correcto, el coche se calará, de lo contrario, es una señal de alguna fuga y la prueba no será favorable.
Cómo limpiar el coche para pasar la ITV
Para limpiar el motor y no tener ningún problema a la hora de llevar el vehículo a examen, lo primero que debemos hacer es calentar el propio motor, ya que, de no hacerlo, aumentan las emisiones. Lo ideal es recorrer, al menos, 20 kilómetros antes de hacer la inspección, y hacerlo por autopista con el coche por encima de las 3.000 revoluciones, ya que lograremos un flujo mayor de gases y se elimina la carbonilla acumulada.
También existen aditivos que van a reducir de manera considerable los humos del vehículo y mejorará significativamente las emisiones. Hay que tener en cuenta que esos aditivos no son milagrosos, reduce los gases, pero no soluciona averías. Si hay pequeños desajustes con los gases, podrá ser suficiente, pero si hay un problema mayor, estos productos no servirán de nada. Si después de usar los aditivos y de hacer las pruebas mencionadas, sigue habiendo una gran cantidad de humo saliendo del tubo de escape, es recomendable acudir al taller antes de pasar la ITV, ya que, si la avería es importante, podemos perder el periodo de gracias que ofrece la ITV en caso de que la revisión sea desfavorable.
Límites de emisiones en la ITV
Para superar la prueba de gases de la ITV, como es obvio, hay ciertos valores que no hay que superar. Si hablamos de los vehículos de gasolina, en caso de coches matriculados antes del 1 de octubre de 1986, el límite máximo es del 5& de CO. Para fechas posteriores, los límites se reducen considerablemente, entre el 0,3 y el 0,2%. Los catalizadores son un elemento clave que ha eliminado considerablemente los gases de los vehículos desde que son obligatorios. En los diésel, al medirse el hollín, es esencial la limpieza del motor siguiendo las recomendaciones mencionadas.
Por lo tanto, superar una de las pruebas más complicadas de la ITV no resulta una tarea tan complicada si se llevan a cabo algunas pautas en el mantenimiento y conociendo qué se debe hacer justo antes de acudir a la inspección.





