Ya se venía informando de que la DGT estaba preparando el terreno para poder proteger el patrimonio que suponen los coches históricos, y por fin ha dado un paso importante para dicha protección. Se ha activado el modo histórico, con lo que los coches clásicos y de colección ganan mucho protagonismo a partir de este momento, dentro de un marco normativo tan estricto como es que esté viviendo el mundo del automóvil. Esto supone una serie de ventajas respecto al resto, ya sea con las restricciones de circulación, o con las obligaciones de cara a tener que pasar la ITV. También obtienen ventajas fiscales. Pero también tienen limitaciones, ya que no podrán usarse estos vehículos de forma habitual como el resto. Pero es, sin duda, una gran noticia para los amantes de los coches, para quienes siguen teniendo clásicos o coleccionan
El modo histórico de la DGT
El modo histórico de la DGT agrupa un conjunto de normas específicas que el organismo aplica a vehículos que, oficialmente, están catalogados como históricos. La etiqueta H no clasifica por nivel de emisiones, como lo hacen la B, C, ECO o 0, si no por el valor que ese vehículo ofrece al patrimonio, y se otorga por la antigüedad y el estado de conservación, es decir, no vale con que el coche sea antiguo, debe cumplir con una serie de criterios para poder ostentar esa clasificación.
Y no solo hablamos de vehículos, también las motociclistas puedan ostentar dicha distinción, deben ser de más de 30 años, que hayan dejado de fabricarse y que conserven la configuración original, es decir, que no hayan sufrido modificaciones relevantes. El objetivo es poder permitir que estos vehículos puedan circular bajo una normativa clara y regulada, incluso por lugares donde otros vehículos no pueden hacerlo.
En la mayoría de los casos, estos vehículos están muy bien cuidados por sus propietarios, recorren pocos kilómetros, y se consideran parte del legado cultural de la automoción.
Etiqueta H en zonas restringidas
La etiqueta o pegatina H es una llave que abre las puertas a las zonas reservadas para los vehículos más actuales del parque inmobiliario. Si un coche histórico cumple los requisitos y logra hacerse con ella, este vehículo puede acogerse a condiciones especiales en la circulación. En muchas ciudades se permite que estos coches puedan entrar en zonas restringidas, y más aún si hablamos de eventos culturales, concentraciones o desplazamientos puntuales.
Otro beneficio es la ITV, ya que, con esta etiqueta, la inspección se espacia en el tiempo. A partir de los 10 años, los vehículos están obligados a pasar la ITV cada año, pero con este distintivo, aumenta el tiempo y se deben usar tecnologías adaptadas a estos modelos. Todos los problemas actuales de los vehículos, especialmente con la contaminación y los gases, no se aplica para estos modelos.
También podrán ahorrarse un dinero, ya que algunos ayuntamientos incluyen reducciones o exenciones del Impuesto de Circulación, ya que estos vehículos no se consideran iguales que el resto dentro del tráfico urbano.
Requisitos para el modo histórico
Cómo hemos comentado, no basta con tener un coche antiguo, hace falta cumplir con una serie de obligaciones para poder obtener la etiqueta H. En primer lugar, hay que solicitar una catalogación de la comunidad autónoma por donde circule habitualmente este vehículo, que suele ser la misma en la que vive el propietario, aunque no tiene por qué ser así. Ahí un taller autorizado se encargará de la evaluación. Una vez pasado este primer trámite, habrá que pasar la ITV, específica para este tipo de vehículos. Y en caso de ser favorable, el coche se inscribe en el Registro de Vehículos Históricos de la DGT. Ya solo faltaría solicitar la pegatina o etiqueta H en Tráfico o en establecimientos autorizados.





