- La FIA reconoce que el nuevo reglamento tiene un problema de seguridad serio, y ha bastado un impacto de 50G a 262 km/h para que se apresure a mover ficha.
- El dato que asusta no es el accidente en sí, sino que entre Bearman y Colapinto había 92 km/h de diferencia en el mismo punto de pista por culpa de la gestión eléctrica.
- Sainz llevaba semanas mordéndose la lengua con el reglamento y hoy ha estallado pidiendo cambios antes de que el próximo accidente ocurra en un circuito sin escapatorias como Jeddah o Las Vegas.
- Lo que decida la FIA en este parón de 33 días puede cambiar las reglas del juego para el resto de la temporada, y lo que han publicado en su comunicado deja la puerta más abierta de lo que parece.
Ha tenido que haber un susto para reaccionar. Oliver Bearman salió cojeando de su Haas tras chocar en la vuelta 22. Es lo que tiene sufrir un impacto de 50G yendo a 262 km/h, tal y como revela la telemetría. El piloto ha confirmado que está bien pero su golpe contra las barreras de la curva 13, una rapidísima, lo ha cambiado todo. Lo más peligroso ha sido el enorme diferencial de velocidad respecto a Franco Colapinto, el coche que trataba de adelantar el británico. Hasta 92 kilómetros de diferencia por la gestión que estaba realizando uno y el ataque y descarga de energía que estaba haciendo el otro. Cosas del nuevo reglamento.
La Federación Internacional tenía previsto mantener algunas reuniones durante el parón de 33 días que atraviesa desde hoy domingo la Fórmula 1. Hasta el Gran Premio de Miami, hay tiempo para reflexionar y actuar. ¿Cómo? Realizando ajustes en el reglamento para ser menos dependientes de la parte eléctrica. Tal vez el precio a pagar sea ir más lento. La FIA ha emitido un comunicado tras la carrera donde recuerda estas reuniones y se abre a cambios. Añaden que la seguridad seguirá siendo «un elemento central de la misión de la FIA«. Estas líneas lo pueden cambiar todo.
Así reza el comunicado de la Federación Internacional: «Se han programado varias reuniones en abril para evaluar el funcionamiento de las nuevas regulaciones y determinar si se requieren ajustes. Cualquier posible modificación, particularmente aquellas relacionadas con la gestión de la energía, requiere una simulación cuidadosa y un análisis detallado. La FIA continuará trabajando en estrecha y constructiva colaboración con todas las partes interesadas para garantizar el mejor resultado posible para el deporte, y la seguridad siempre seguirá siendo un elemento central de la misión de la FIA. En esta etapa, cualquier especulación sobre la naturaleza de posibles cambios sería prematura. Se comunicarán más actualizaciones a su debido tiempo«.
Sainz, el mejor ejemplo
Carlos Sainz fue muy crítico tras la carrera. El madrileño fue muy cauto antes de arrancar la temporada y no se mojó sobre el reglamento. Antes de Australia, dijo que prefería esperar y que levantaría la mano si no le gustaba lo que veía porque «no tiene sentido lanzar piedras sobre tu propio tejado». Por aquello, le llovieron críticas. Con el paso del tiempo, el español, que es una voz autorizada del paddock, ha ido alzando el tono hasta hoy, cuando ha lanzado un mensaje contundente y ha exigido cambios en el reglamento.
“A la Fórmula 1 le viene bien este parón, el accidente que hemos visto hoy lo llevamos avisando los pilotos a la FIA y FOM que era cuestión de tiempo. Tenemos velocidades de 40, 50km/h usando el boost y este accidente era cuestión de tiempo, han sido 50G… imagínate si ocurre en Jeddah o Las Vegas sin escapatorias y a velocidades más altas. Espero que la Fórmula 1 recapacite porque está claro que esta reglamentación tiene lagunas y problemas que hay que solucionar antes de ir a Miami”, ha confesado a DAZN. “No conozco estos motores. Si hay que rebajar la potencia para depender menos de la energía y del boost, me da igual que vayamos más lentos…”. “Los adelantamientos que vemos no son adelantamientos, parece una autopista”, concluyó.
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