Han transcurrido casi tres semanas desde el Gran Premio de Australia. Más de un mes desde los test oficiales de pretemporadas de Baréin. Y casi dos meses desde aquel ‘shakedown’ celebrado en Barcelona a puerta cerrada a finales de enero. Todo lo que ha hecho Honda desde entonces, lo poco que ha avanzado, no ha valido para nada. Entre comillas. El fabricante nipón, según prensa japonesa cercana a la fábrica de Sakura, ha vuelto a la casilla de salida. Tal es el disgusto colectivo que la livery especial para este fin de semana en Suzuka no verá la luz. El AMR26 de Fernando Alonso y Lance Stroll iba a lucir en la carrera de casa de Honda una decoración especial pero no está el horno para bollos. No hay nada que celebrar: ningún Aston Martin ha sido capaz de completar una carrera en lo que llevamos de temporada, de hecho. Ni en Australia ni en China.
Honda quiere dar la talla en su casa y alejarse del ridículo. Dicen que en China mejoraron y que siguen trabajando en soluciones para las vibraciones del monoplaza. Shintaro Orihara, ingeniero jefe, está siendo uno de los portavoces de la marca nipona: «Hemos centrado nuestros esfuerzos esta semana para seguir mejorando la fiabilidad, pero el rendimiento no está donde queremos, especialmente en cuanto a gestión energética. Debemos encontrar más soluciones para determinar la causa de las vibraciones que afectan a los conductores». Por lo pronto, en la última prueba, entre batería y vibraciones, ningún coche llegó a la línea de meta. Ahora, fuentes cercanas a Honda afirman que el motorista japonés está ‘rehaciendo’ su unidad de potencia.
Reconstrucción desde cero
Tal es el estado y el desastre que rodea a ese motor, más bien digno de otra categoría, que habrían decidido volver a la casilla de salida. «El motor Honda está siendo revisado a un nivel casi equivalente a reconstruirlo desde cero», publica Shiga Sports. Arreglar las vibraciones que afectan a chasis y pilotos parece misión imposible y no logran dar con la tecla de la fiabilidad. Luego llegará la del rendimiento pero es imposible poner plazos. «Meses de desarrollo se han reiniciado, lo cual tiene implicaciones graves», añade el citado medio en un video en su canal de Youtube publicado como previa al Gran Premio de Japón.
De hecho, el ridículo en casa puede ser sonrojante y recordar a aquella radio de Alonso protestando por la unidad de potencia durante la época de McLaren-Honda. «En Honda tienen pánico de lo que pueda ocurrir en el GP de casa. Esperan mejorar, pero tienen mucho miedo de la imagen que pueda quedar si lo introducido no funciona», añade el medio japonés, que recuerda la salida de varios miembros claves de Honda hacia Red Bull Powertrains. La historia cuadra con las palabras de Adrian Newey durante el Gran Premio de Australia, donde instó a Honda a poner el foco en la unidad de potencia de 2027 para evitar otro ridículo como el de este año. No es que el fabricante se vaya a olvidar completamente del motor de este año, donde restan 20 carreras todavía, pues hay una imagen y unos patrocinadores que cuidar. Hay que terminar carreras.





