La nueva normativa de esta F1 2026 ha superado las expectativas de los pilotos de parrilla en cuanto a aceleración y capacidad de empuje. Al combinar un chasis más ligero con una entrega de potencia eléctrica sin precedentes, la sensación de velocidad en las rectas se ha transformado por completo. Los pilotos coinciden en que la rapidez con la que el monoplaza escala hasta superar los 300 kilómetros por hora marca un hito en la historia de la competición.
Los monoplazas de F1 2026 han sorprendido a los pilotos por su fuerza de aceleración
Y es que, para este año, la F1 ha triplicado con sus motores la entrega de energía del sistema híbrido, un factor que se traduce en una respuesta instantánea al pisar el acelerador. Esta evolución ha permitido que los coches de 2026 registren tiempos de aceleración asombrosos, reduciendo drásticamente el intervalo necesario para alcanzar su velocidad máxima.
Como han comentado a su llegada a Bahréin, donde se concentran durante dos semanas para los test oficiales de F1 antes del debut en Australia, los pilotos han notado que el despliegue eléctrico se siente mucho más violento en comparación con las unidades de potencia pasadas. A pesar de que la administración de la carga eléctrica a lo largo de toda la vuelta es un factor clave que los equipos deben ajustar (y que puede marcar los rendimientos finales), la respuesta instantánea del coche al inicio de la aceleración ha sorprendido a todos.
Uno de los primeros en comentarlo ha sido Andrea Kimi Antonelli. El de Mercedes ha expresado su satisfacción con el incremento de velocidad en las rectas. El joven italiano destaca que, a pesar de que el flujo de potencia debe gestionarse para que dure más allá del primer tercio de la recta, la sensación de conducción es muy gratificante.
La entrega inmediata de par motor sitúa a estos monoplazas en un nivel de rendimiento que recuerda a la capacidad de empuje de categorías 100% eléctricas, como la Fórmula E, pero con una velocidad final significativamente mayor. «Obviamente, no dura en toda la recta, pero sigue siendo muy agradable de pilotar. No imaginaba que tuviera esa reacción», expresó Antonelli a la agencia GMM.
Lando Norris estima que los nuevos monoplazas podrían alcanzar los 380 km/h
Sobre ello también ha hablado Lando Norris. El vigente campeón del mundo también ha compartido sus impresiones, poniendo especial atención en las fuerzas físicas que experimenta el cuerpo ante este nuevo nivel de aceleración. Según el piloto de McLaren, si se utilizara la capacidad total de la batería sin restricciones de consumo por vuelta, el potencial del coche le permitiría rozar cifras cercanas a los 380 km/hora.
Aunque el piloto de McLaren reconoce que no es viable sacrificar toda la energía en una sola sección del circuito, subraya que el salto en la fuerza de empuje ha sido una sorpresa incluso para los pilotos más experimentados. «Se siente más potente. Tienes menos agarre, pero no estás limitado y vas en tercera, cuarta o quinta marcha. Si despliegas toda la batería y lo dejas correr, podrías llegar a los 380 km/hora. El coche podría hacer mucho más, pero toda la batería estaría acabada».

El británico ha puntualizado que, si bien la carga aerodinámica es menor y el agarre en curva ha cambiado, el motor compensa esa falta de resistencia al avance con una entrega de potencia que no se detiene al subir marchas. El impacto en el cuerpo durante las primeras pruebas fue notable, confirmando que la aceleración lateral no es el único factor de estrés físico, sino también la fuerza longitudinal que genera este nuevo sistema híbrido. «Para el cuello, no es preocupante, pero la aceleración, el primer día las fuerzas G fueron una sorpresa. Se siente un salto en aceleración y fuerza para el cuerpo«, indicó.
Esteban Ocon define al coche de 2026 como el F1 que más rápido acelera de todos los tiempos
Esteban Ocon, con diez temporadas a sus espaldas en F1, sitúa este cambio en un nivel sin precedentes. El piloto francés relata que, durante los entrenamientos en Barcelona, el monoplaza alcanzó los 355 km/h antes de la primera frenada, una cifra que calificó de insólita. Según su testimonio, la rapidez con la que el velocímetro escala en las rectas es el rasgo más distintivo de la nueva normativa, superando cualquier registro obtenido anteriormente en un monoplaza.
«Lo que más me ha sorprendido es lo rápido que la velocidad crece en las rectas», dijo el piloto francés de Haas. «Nunca hubiese pensado que podría alcanzar los 350 km/h tan rápido. Es algo que nunca había sentido en un Fórmula 1 o en ningún otro coche».
El comportamiento de los nuevos monoplazas demuestra que el empuje del motor y la velocidad máxima vuelven a ser las claves del juego. Mientras los equipos ajustan cómo recargar las baterías en los test de Bahréin, la rapidez con la que estos coches ganan velocidad es lo que más llama la atención de esta etapa. Esta fuerza inmediata al acelerar ha cambiado las referencias de frenada y giro incluso para los pilotos veteranos, que ahora tienen que controlar un coche mucho más agresivo en cada recta.





