En la Fórmula 1, y más en esta nueva F1 2026, cuando alguien cambia las reglas, siempre hay quien se frota las manos pensando que va a dar el campanazo. Pasó con aquel Brawn GP que nadie vio venir y en 2026 la historia se repite: aquí se empieza de cero. Así, el equipo que mejor interprete este nuevo reglamento tomará una ventaja que difícilmente sus rivales podrán recortar a corto plazo.
El precedente de Brawn GP entre Honda y Mercedes y el cambio de la F1 en 2026
El caso más recordado de éxito ante un cambio de reglamento es el de Brawn GP en 2009. Ross Brawn compró el equipo Honda por un euro tras la salida de la marca japonesa y, en poco tiempo, diseñó un coche imbatible. Cambió el motor Honda por uno de Mercedes y ganó los mundiales de pilotos y constructores. Esa estructura es la que hoy conocemos como el equipo Mercedes, donde forman parte George Russell y Kimi Antonelli.
Ahora, la F1 de 2026 busca un espectáculo más sostenible y ha decidido potenciar la parte eléctrica de los nuevos monoplazas que empezarán a rodar a finales de este mes de enero. Es ahí donde se concentran los cambios principales. Los coches mantendrán el motor de combustión V6 1.6 turbo, pero su potencia bajará de los 700 CV actuales a unos 500 CV. Esta pérdida se compensa con el sistema eléctrico (ERS), que sube de los 160 CV a unos 470 CV. La potencia se repartirá prácticamente al 50% entre ambas partes.
Además, se elimina el sistema MGU-H. Era un mecanismo que obtenía energía de los gases de escape, pero resultaba demasiado complejo y costoso de desarrollar. Marcas como Audi pusieron como condición que este sistema desapareciera para aceptar su entrada en la categoría como fabricantes.
La electrificación como requisito innegociable de Honda y Audi en esta F1 2026
Para fabricantes como Audi y Honda, la simplificación de los motores y el peso de la parte eléctrica han sido claves. En el caso de Honda, esta apuesta por la electrificación fue el motivo por el que decidieron no abandonar la Fórmula 1. Los japoneses dejaron claro que sin este componente tecnológico no estarían en la competición.
Esta postura de los nipones responde al interés de la FIA por avanzar hacia un futuro sostenible. Aunque hubo propuestas para recuperar motores V8 térmicos con una hibridación más débil, Honda se mantuvo firme en que la hibridación intensa, la de siempre, era una condición necesaria para su presencia. Para Watanabe, presidente de HRC, este desafío técnico fue lo que les hizo cambiar de idea respecto a su salida, algo que también influyó en que Red Bull decidiera en su día crear su propia división de motores.
Así se organizan los equipos de F1 que prefieren no fabricar su propio motor
Aunque no todas las escuderías fabrican su propio motor. Muchas prefieren comprar la unidad de potencia a otras marcas. En este modelo, el rendimiento final depende de cómo los ingenieros integran ese motor con el chasis y el resto de piezas propias. Son varias las estructuras que optan por comprárselos a otras marcas y son varios los equipos que compiten con el mismo. Ya luego es labor de los ingenieros y de los pilotos conseguir el máximo rendimiento de ese motor al juntarlo con las otras piezas y elementos que sí son propios de ellos.
Haas, por ejemplo, compra todo el paquete a Ferrari: desde el motor y la parte eléctrica hasta el diseño de otras piezas, utilizando un chasis de Dallara. Es lo que se conoce como un equipo cliente. Es verdad que los norteamericanos cada vez están más unidos a Toyota, aunque por el momento la relación con la firma japonesa se concierne en una colaboración técnica en desarrollo de chasis, aerodinámica y simuladores.
Sí, también le prestan su nombre como sponsor principal del equipo bajo el sello ‘TGR’ (Toyota Gazoo Racing). Es una colaboración que crece por momentos pero que mantiene una frontera. Y es que el motor japonés aún no está sobre la mesa. Todavía…
McLaren, Williams y Alpine (este último estrenando relación con los de la estrella en 2026) también siguen este camino con Mercedes, aunque con matices. En el caso de McLaren, solo compran el motor; el diseño del coche, las suspensiones y el concepto aerodinámico son exclusivos de su fábrica en Woking. Esto les permite competir sin llevar logotipos de Mercedes en su carrocería, funcionando de forma independiente. Ambos crean su propio concepto, pero recurren a la fábrica para otorgarles otras piezas.
Audi se suma como equipo propio y será fabricante en esta F1 2026; Cadillac debutará con Ferrari a la espera de General Motors
El escenario cambia totalmente la próxima temporada con la llegada de Audi y Cadillac. Audi ha adquirido Sauber para competir como equipo de fábrica y suministrador único. Por su parte, Cadillac se suma como el equipo número 11 de la parrilla.
La situación de Cadillac es particular. En 2026 debutarán como clientes de Ferrari, utilizando sus motores y tecnología hasta finales de 2027. Será en 2028 cuando General Motors introduzca sus propios motores para que el equipo sea totalmente independiente. Este proceso será gradual: primero dependerán de la técnica italiana y después pasarán a gestionar sus propios sistemas hasta completar su integración como fabricante total con el apoyo de General Motors.
Aston Martin se pasa a Honda como socio preferente y exclusivo
Para el caso de Aston Martin, la historia es un tanto diferente. Porque Mercedes suministró a la estructura de Silverstone desde los tiempos de Force India y Racing Point tanto motores y parte eléctrica como el resto del eje trasero: suspensiones, caja de cambios y otros componentes. En distancia de McLaren, el equipo de Fernando Alonso mantenía hasta finales del año pasado una colaboración técnica.
Aunque eso deja de serlo en esta F1 de 2026, cuando montan desde ya a Honda como socios preferentes y en exclusiva. Esto significa que ningún otro equipo más que ellos utilizará sus motores durante los próximos años. Para ello deberán fabricar sus propias piezas, todas las que Mercedes les proporcionaba hasta 2025.
El regreso de Ford y el adiós de Renault
Ford también vuelve a la Fórmula 1 tras más de dos décadas fuera. Lo hace asociado con Red Bull y Racing Bulls para desarrollar sus propios motores bajo el nombre de Red Bull Ford Powertrains. Habrá cuatro coches en pista con esta tecnología. Es un regreso simbólico, ya que Ford vendió en 2004 el equipo Jaguar, que es precisamente la base de lo que hoy es Red Bull.
En total, habrá cinco motoristas iniciales: Honda, Mercedes, Ferrari, Audi y Ford. En 2028 se sumará General Motors. La ausencia más destacada es la de Renault (Alpine), que deja de ser fabricante. Los motores de Viry-Châtillon no estarán en la nueva era; Alpine seguirá compitiendo pero lo hará con motores suministrados por Mercedes, ocupando el lugar que deja libre Aston Martin.
En su día, la mayor sorpresa ante esta lista fue la ausencia de Porsche, quienes no figuran por ningún lado entre los motoristas para la próxima generación de motores. Esto no sería sorpresa si no hubieran anunciado abiertamente su interés por entrar a la categoría, al igual que lo ha hecho otra de las marcas del Grupo Volkswagen como lo es Audi. Los de Stuttgart llegaron a tener muy cerca de cerrar un acuerdo con Red Bull similar al que ha cerrado Ford.
¿Con qué motor correrá cada equipo en 2026?
- Ferrari: Motorizará a Ferrari, Haas y Cadillac.
- Mercedes: Dará motores a McLaren, Mercedes, Williams y Alpine.
- Honda: Suministrará en exclusiva a Aston Martin.
- Red Bull-Ford: Equipará a Red Bull y Racing Bulls.
- Audi: Debuta con su propio equipo y motor.





