Siempre ha sido un coche que me ha gustado. No solo me parece que tiene un diseño atemporal muy interesante, sino que cuenta con unos acabados interiores buenos, un tacto de conducción muy deportivo y como no, un motor rotativo que lo hace único.
Seguro que buscando algún «hierro» en el mercado de segunda mano, hayas percibido que el Mazda RX-8 está literalmente «tirado» de precio y algunas de las unidades tienen un aspecto más que interesante.
Buen precio, buena estética, un kilometraje más o menos comprensible pero… ¿dónde está el problema?
La primera vez que me senté en un Mazda RX-8 fue hace un par de años, en el coche de un conocido y la verdad es que me encantó, su tacto, su forma de moverse, de apoyar en las curvas y su peculiar sonido.
He pasado muchos años mirando los RX-8 muy de cerca y aunque siempre me ha atraído, también he tenido ciertas reticencias a comprar uno por diversos motivos que me han comentado, por los caros repuestos y los endemoniadamente exhaustivos mantenimientos que hay que practicarle para que todo vaya bien -y aun así, en muchas ocasiones no todo sale bien-.
Hay muchas habladurías entorno al Mazda RX-8, sin embargo, ¿cuáles de estas son ciertas? ¿es verdad que es poco fiable? ¿hay soluciones a estos problemas?
¿Cuáles son los principales problemas del Mazda RX-8 y por qué está tan barato?
– La mítica mecánica Renesis de Mazda es bastante puñetera y los fallos obligaron a Mazda a extender la garantía en algunos mercados. Uno de los mayores problemas que nos encontramos en el Mazda RX-8 con motor rotativo Renesis, es el propio motor rotativo. Por lo general, el motor rotativo de Mazda presenta problemas de desgaste en los rotores lo que repercutiría en una mezcla de aire y combustible mala. Después de un tiempo y tras el desgaste, la mezcla de aire y combustible comienza a filtrarse desde una de las cámaras de combustión a la otra, y así sucesivamente, algo que repercute en la eficiencia y la compresión del motor. El problema de desgaste de los rotores se debe como norma general a un uso indebido o desaconsejado y a una falta de lubricación.
Hay quienes estiman que la vida de la mecánica rotativa de este modelo es de unos 50.000 km si no se cuida a la perfección. Tienes que saber que un motor nuevo ronda los 6.000 euros.
– Los paquetes de bobinas de encendido duran 50.000 km si tienes suerte y no eres cuidadoso con el precalentamiento del motor antes del uso o incluso con el uso de la mecánica.
– El consumo de aceite continuo de medio litro cada 1.000 km es una ruina y sobre todo si tenemos en cuenta que el motor Renesis hace uso de un aceite sintético especial que es realmente caro y es difícil de encontrar.
– Consumos desorbitados de más de 13 litros a los 100 km de gasolina de 98 octanos y un depósito realmente pequeño harán que nos pasemos en la gasolinera casi más tiempo que disfrutando del modelo.
– El enorme convertidor catalítico falla debido a que conforme pasan los kilómetros las bobinas fallan y se producen combustiones inadecuadas que taponan los convertidores catalíticos. Además, la carbonilla o los depósitos de calamina, terminan obstruyendo el catalizador.
– La dirección asistida presenta problemas debido a algunas filtraciones de agua, algo que también repercute en sensores varios.
– Si apagamos el motor Renesis demasiado rápido después de encenderlo, se puede inundar el motor con combustible y además, si hacemos esto de forma continua y no tenemos el problema del ahogo, se puede acumular carbonilla y si no rodamos, nos cargaremos la bobinas.
– La acumulación de carbonilla por no acelerar el motor puede ocasionar que las carcasas y sellos del motor se deterioren y se pierda la compresión de la mecánica.
– El motor de arranque de las primeras unidades no era el adecuado y generaba problemas. Al parecer, el Mazda RX-8 S1 -las primeras unidades- contaban con un motor de arranque muy «flojo» y a veces, los propietarios han notificado que han tardado mucho tiempo en arrancar y, a veces, incluso no lograban arrancar el modelo. Algunos hablan del motor de arranque y otros propietarios atribuyen el problema a las conexiones eléctricas o a los bornes de la batería.
– Problemas de sobrecalentamiento. Es uno de los problemas más comunes al que se enfrentan los propietarios del Mazda RX-8. Estos problemas se deben a las fugas de refrigerante o a la rotura del sistema de conexión con el radiador, un mal endémico del modelo que se ha visto en mucho casos.
– El modelo cuenta con los airbags de Takata y ha habido bastantes peleas para que la marca los cambiara.
– Hay problemas en la transmisión y es que después de un uso intensivo del cambio, la caja da problemas, sobre todo en primera y cuarta marcha. Hubo muchos casos en los que la transmisión solía negarse a ceder en el momento exacto en que el usuario presiona el pedal del embrague, algo que es una pena, porque el modelo contaba con un excelente tacto de cambio, algo muy característico de los modelo de la marca nipona.
– El soporte del pedal del embrague original se doblaba con el tiempo y esto podía evitar que se desacoplara el embrague correctamente. Algunos usuarios han reportado problemas con el embrague y es que parece que algunos embragues no lograban desacoplar todo el disco de embrague en el momento en el que el conductor pisaba el embrague. Junto con el cambio de marchas, este problema también emitiría cierto tipo de ruidos cada vez que el conductor intentaba cambiar de marcha. El ruido no solo molesta sino que causa averías en la caja de cambios.
– Hay 3 solenoides debajo del colector de admisión a los que les gusta fallar con la edad. Los conectores pueden aflojarse causando luces de avería o pérdidas de potencia.
– Problema con las luces de avería y fallo motor. Parece que algunos propietarios han reportado problemas con el cuadro de instrumentos y han demostrado cómo este se encendía notificando averías inexistentes. Esto se debe al fallo de sensores y conexiones.
¿Se pueden solucionar algunos de estos problemas del Mazda RX-8?
La respuesta es que sí, con dinero todo se puede conseguir en este mundo.
Entre las mejoras que muchos propietarios enamorados del coche hacen por su propia cuenta y riesgo nos encontramos:
– La adaptación de una bomba dosificadora de aceite limpio y un adaptador que permite un tanque de aceite separado. Esto permite una lubricación perfecta y ayuda a que los rotores no se rompan tan fácilmente. Además, los depósitos de aceite auxiliares nos permitirán no tener que depender de las «garrafitas» de aceite.
– Actualización de la bobina de encendido por una que proporcione una chispa más fuerte y mucho más fiable.
– Aunque no es recomendable y no es legal, muchos propietarios efectúan la supresión del convertidor catalítico.
– Muchos propietarios cambian cableados y sensores así como manguitos por algunos más fiables de silicona.
A pesar de los cambios y de un mantenimiento muy exhaustivo, son muchos los propietarios que han notificado problemas y roturas muy diversas en sus Mazda RX-8.
¿Has tenido otra experiencia con el Mazda RX-8 ya sea buena o mala? ¡Cuéntanosla!














