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Recurrir multas, ¿cuándo lo hacemos?

Recurrir multas es algo que se ha convertido en un negocio para algunas empresas, y una especie de obligación para los conductores. Lo cierto es que de todas las multas que se extienden cada día en España, un buen porcentaje de ellas se podrían recurrir sin mayores problemas, pero otro porcentaje, y no sin importancia, no es susceptible de ese recurso. Partiremos de la base de que a nadie le gusta que le pongan una multa por varios motivos: primero porque le están diciendo que ha hecho algo mal; segundo, porque escuece pagar un dinero que podemos considerar injusto (habría que verlo).

La realidad es que los españoles cometemos infracciones y tenemos despistes, pero sobre todo tenemos un orgullo demasiado elevado que nos impide reconocer nuestros errores y aceptar que hemos contravenido alguna norma, ya sea por acción, o por omisión. Por decirlo claramente, es muy raro que alguien multado acepte las consecuencias de haberse saltado una norma, y por lo general nosotros (los españoles) solemos cuestionar siempre esas normas. Vamos a ver detalladamente cómo podemos recurrir una multa, y vamos a hablar también de cuándo es mejor no recurrir, ni remover nada, simplemente aceptar el castigo y pagar.

Una multa de tráfico se puede recurrir siempre, pero recurrir una multa ¡no te garantiza que ésta sea retirada!

Antes de seguir vamos a hacer una reflexión que, a lo mejor, ya la tenéis presente, pero si no os va a dejar un rato pensativos: todas las multas se pueden recurrir, absolutamente todas. Lo que ocurre es que recurrir una multa no es lo mismo que librarse de ella, y si no lo conseguimos, el resultado va a ser peor.

Cómo recurrir una multa de tráfico

Guardia Civil
Toda multa es susceptible de recurso, porque toda multa puede presentar un fallo en el procedimiento, puede contener un error mayor o menor, o incluso va a ser posible demostrar que el suceso descrito en la multa es inverosímil, o directamente no sucedió (por ejemplo, es sencillo demostrar que no eras tú el que circulaba en bicicleta a 253 km/h por una radial de Madrid si vives en Nerja y no te moviste de tu localidad). Lo primero que tienes que hacer, es comprobar si tienes multas pendientes a través de nuestro tutorial para dicho fin. Es rápido y gratis.

El plazo para recurrir una multa es de 20 días naturales desde la notificación de la sanción, y es el mismo plazo que el que existe para pagarla y tener una bonificación del 50%.

Por otra parte todas las multas tienen un período de tiempo durante el cual el multado se beneficia de un sustancioso descuento del 50% por pronto pago. Pasado ese período, la multa deberá abonarse al 100%. Este descuento tiene dos funciones según sea el punto de vista. Por un lado motiva saber que vas a pagar la mitad, pero por otro se da un efecto curioso para quien recauda, porque es una manera de asegurarse un mínimo de recaudación, disuadiendo al ciudadano de presentar un recurso.

¿Por qué se da este segundo punto? Sencillamente porque el ciudadano sabe, o debería saber, que cuando presenta un recurso a una multa deja de existir la posibilidad de pago reducido del 50% que comentamos. En el momento de presentar un recurso has de estar totalmente seguro de ganar, porque si no habrás de pagar al 100% el importe de la multa, aunque lo hagas a las 24 horas de interponerse dicha multa. Por eso, ante la duda, muchos prefieren abonar ese 50% cuanto antes y no complicarse la vida. Eso sí, si quieres recurrir una multa con éxito debes tener en cuenta estas simples cuestiones:

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  1. La sanción, ¿es justa? Es decir, ¿eres consciente de que has hecho algo mal? Esta es la pregunta que siempre se responde con un “no”, pero para la que conviene ser honestos. Si has hecho algo mal, reconócelo y paga.
  2. ¿Hay algún error en la notificación? ¿Si hay una foto, se reconoce perfectamente al conductor, la matrícula y la infracción? Si no, es fácil recurrir, y también ganar el recurso.
  3. Si la multa es de velocidad, ¿funciona correctamente el radar? ¿Se ha tenido en cuenta el margen de error del aparato homologado?
  4. Si es por saltarse un semáforo, ¿hay una prueba, como por ejemplo una foto? De nuevo, ¿están todos los datos correctamente especificados? ¿Funciona bien la cámara? ¿es legal y está homologada?
  5. Si te ha pillado un agente, ¿puede probar lo que está diciendo?

Como puedes pensar, y acertarás, cada pregunta de estos cinco puntos anteriores te pone en una situación “especial”: no solo estás negando la mayor, sino que además estás poniendo en duda a los agentes y los procedimientos. Es cierto que en ocasiones puedes tener toda la razón del mundo, pero si además de haberte saltado un semáforo claramente, te pones “especialito”, no esperes clemencia alguna. Para recurrir una multa de tráfico hay que estar completamente seguros de que ha habido algún tipo de error, o de que algo en el procedimiento no es correcto, como comentábamos hace un par de meses al respecto de las multas por las cámaras de seguridad y las de los semáforos. Si no… ¡muy difícil!

¿Es buena idea recurrir las multas?

Multa de tráfico
Todos conocéis esas empresas que se dedican al recurso de multas. Al recurso sistemático de multas. ¿Vale la pena? De entrada a mí me parece que no, y sin poner en duda su legalidad, me inclino a pensar que no dicen toda la verdad. Ya sabemos que todas las multas se pueden recurrir, absolutamente todas. Uno puede saltarse un semáforo a 80 km/h en una calle limitada a 30 km/h, que siempre lo podrá negar. Pero nadie va a quitarle la multa.

Desde el punto de vista del conductor, recurrir una multa es interesante si estamos seguros de ganar el recurso; si no, casi seguro que vamos a tener que pagar el 100% del importe. Contratar un “paquete de protección” en las empresas de recursos de multas es aceptar de antemano que nos van a multar lo suficiente como para que nos sea rentable… y ¡no lo será!

Desde el punto de vista del conductor que contrata un “paquete” con una de estas empresas, mi duda es, ¿paga por adelantado para el hipotético caso en el que necesite recurrir una multa? ¿Es que es un conductor al que se le multa habitualmente? ¿Se cura en salud y, lo más importante, le sale rentable? El ya tan manido discurso del afán recaudatorio de los agentes es bastante discutible, en general, y a pesar de que es verdad que nos podemos encontrar con radares colocados para “cazar”, la inmensa mayoría están señalizados y no nos cazan si vamos a velocidades legales. Y, por supuesto, todas las calles están limitadas y sabemos a cuánto y las maniobras no permitidas las deberíamos saber.

Quiero decir con esto que veo muy difícil que a uno le pongan una multa que no se merece. Puede haber algún error en la forma, sí, pero ¿tanto se ha perdido el carácter “educativo” de la multa? ¿Estamos tan por encima de todo que ya ni aceptamos el castigo a la infracción por sistema? A estas alturas, algunos estaréis escribiendo ya un comentario en el que me llamaréis, menos guapo, de todo, pero en mi opinión es un error pensar que todas las multas tienen afán recaudatorio: muchas de ellas se corresponden a infracciones que van desde el despiste, pasando por el desconocimiento (pero eso no exime de cumplir la ley), llegando a la infracción por desidia o por chulería.

Fotos | Elentir, Rahego

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