Inicio » Pruebas de Coches » Prueba Renault Mégane 1.5 dCi 110 CV Zen 6MT: Equilibrado, frugal y de momento algo caro
prueba-renault-megane-1.5dci-ext15

Prueba Renault Mégane 1.5 dCi 110 CV Zen 6MT: Equilibrado, frugal y de momento algo caro

El nuevo lenguaje de diseño Renault parece que está gustando y mucho en Europa. Durante el primer semestre del año se ha convertido en una de las firmas que más crece y es sin duda alguna gracias a los últimos productos lanzados entre los que destacan los Kadjar, Talismán y Mégane. De momento sólo con carrocería de cinco puertas, el Mégane de cuarta generación está gozando de muy buenas críticas por parte de la prensa y el público, algo que lo convierte en una de las alternativas más interesantes del segmento C. Tras el verano se sumará la carrocería familiar…
Diseño/Estética - 8
Calidad de acabado - 7.7
Equipamiento de serie - 7.5
Equipamiento opcional - 8
Habitabilidad - 6.7
Maletero - 8
Motor/Refinamiento - 8.5
Prestaciones - 7.5
Consumos - 8
Transmisión - 7.7
Dirección - 7.5
Frenos y neumáticos - 7.5
Comportamiento - 7.5
Calidad de rodadura - 7.5
Relación valor-precio - 7

7.6

Notable

La apuesta de Renault en el segmento de los compactos da un salto cualitativo importante con el nuevo Mégane aunque de momento es algo caro. Cómodo, frugal y de prestaciones correctas, debería ser un candidato obligado si se está pensando en adquirir un coche de este tipo

El nuevo lenguaje de diseño Renault parece que está gustando y mucho en Europa. Durante el primer semestre del año se ha convertido en una de las firmas que más crece y es sin duda alguna gracias a los últimos productos lanzados entre los que destacan los Kadjar, Talismán y Mégane.

De momento sólo con carrocería de cinco puertas, el Mégane de cuarta generación está gozando de muy buenas críticas por parte de la prensa y el público, algo que lo convierte en una de las alternativas más interesantes del segmento C. Tras el verano se sumará la carrocería familiar y quizás algo más tarde también la berlina para sustituir al veterano Fluence.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext14

Durante una semana he tenido la posibilidad de conducir un Mégane 5p asociado a la mecánica 1.5 dCi de 110 CV y en combinación con el acabado Zen, a priori una opción dentro de la gama muy equilibrada. Debo reconocer que me ha dejado muy gratas sensaciones aunque lo mejor es que sigas leyendo para conocerlo más en profundidad.

DISEÑO

En los últimos 20 años Renault ha pasado por diversas fases en las que sus diseños han ido evolucionando en distintas direcciones sin encontrar “su sitio”. El Mégane ha sufrido estos cambios de rumbo y basta echar un vistazo a las cuatro generaciones para no encontrar similitudes.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext4

Posiblemente la más elegante y acertada sea precisamente la que ahora mismo está a la venta. Combina a la perfección ese toque sobrio característico de los productos alemanes con un toque tecnológico que será el que se encargue de captar la atención de los más jóvenes.

En el frontal lo que más llama la atención es el sistema de iluminación diurno que se extiende más allá de los faros. Otro detalle muy “Renault” es el tamaño del rombo, quizás excesivo pero que no deja lugar a dudas si lo ves desde lejos. En la zaga también es novedoso el sistema de iluminación, siempre encendido, y con una firma lumínica muy llamativa.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext37

De serie los Mégane con este acabado Zen incluyen unas llantas de aleación de 16 pulgadas que no hacen justicia a la vista lateral, dando la impresión de ser muy pequeñas. Esto no quita para que realmente sea la medida más coherente con la mecánica probada.

INTERIOR

Una vez en el interior el salto cualitativo con la generación anterior es evidente. Los materiales usados son mucho más agradables a la vista y al tacto, y en las zonas superiores son de los denominados “blandos”. En las partes más escondidas no son de tanta calidad pero es algo habitual en los modelos generalistas.

prueba-renault-megane-1.5dci-int5

Diversos elementos decoran el habitáculo para tratar de conseguir mayor empaque. Al sistema de iluminación por LEDs muy llamativo se suman los apliques en negro lacado, otros en símil aluminio y el tapizado mixto tela/piel de los asientos. En conjunto la impresión es positiva y no sale mal parado frente a sus rivales.

En el nivel de acabado Zen es de serie la instrumentación digital configurable, mucho más vistosa que la empleada en los niveles inferiores. Se pueden elegir distintos colores y variar la información, permitiendo múltiples personalizaciones. También es posible jugar con ella en función de los modos de conducción, siendo el usuario el que elija los colores para cada uno de ellos.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b21

En la consola central la unidad testada no incluía la enorme pantalla táctil de 8,7 pulgadas qué, según gustos, no resulta atractiva a todo el mundo. Con la de siete de serie en este nivel queda un conjunto vistoso y agradable. Los mandos de climatización son prácticos y sencillos de usar aunque el panel “táctil” no se ha mostrado tan preciso como me habría gustado.

La consola entre los asientos de esta unidad está liberada de cualquier palanca al incluir el freno de mano eléctrico opcional. Tiene un coste de 200 € y no aporta grandes ventajas pero visualmente se anota un toque más moderno. Junto al botón hay un práctico posa-latas y el selector de modos de conducción (Renault Multi-Sense).

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b5

Por el habitáculo hay repartidos diversos huecos muy aprovechables. Las bolsas de las puertas destacan por incluir suelo de goma para evitar que resbale aquello que se deposite. La guantera principal aunque no es enorme, cumple con su función.

EQUIPAMIENTO

La gama actual del Renault Mégane está formada por los niveles Life, Intens, Business, Zen, GT-Line y GT. La unidad probada corresponde al Zen que destaca por incluir muchos elementos en la dotación estándar.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b18

Entre lo más destacable incluido en el precio hay que destacar el climatizador automático de dos zonas, la citada instrumentación configurable, cuatro elevalunas eléctricos, sistema de acceso manos libres, faros antiniebla, sistema de navegación R-Link2 con pantalla de siete pulgadas, bluetooth, 2 tomas USB, espejos abatibles, etc.

Otros elementos que tampoco faltan son las llantas de aleación de 16 pulgadas, control y limitador de velocidad, volante forrado en piel, alerta de cambio de carril involuntario, lector de señales de tráfico, sensor de aparcamiento posterior, sensor de lluvia y encendido automático de luces.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b27

Si lo quieres como lo ves en las imágenes tienes que sumar las ópticas delanteras Full LED (700 €), freno de mano eléctrico, Head Up Display (350 €), la pintura metalizada y el pack Easy Parking que incluye por 600 € el detector de objetos en ángulo muerto, asistente al aparcamiento automático, sensores delanteros y la cámara posterior.

El precio recomendado del nuevo Mégane 1.5 dCi 110 CV Zen es de 20.250 € aunque la unidad testada sube hasta los 22.580 €. Respecto a sus rivales más directos el nuevo Mégane es algo caro y aunque hay promociones (2.200 €), queda lejos de las tarifas que tienen los Opel Astra, Ford Focus y Peugeot 308.

prueba-renault-megane-1.5dci-int8

Es más que probable que en los próximos meses los descuentos sean más elevados y será entonces cuando el compacto francés podrá hacer especialmente a los modelos citados, además de otros como los SEAT León, Hyundai i30 y Kia Cee’d.

HABITABILIDAD

La nueva generación del Mégane tiene una longitud de 4,36 metros pero no aprovecha especialmente el habitáculo. En las plazas delanteras la sensación de espacio es correcta, con buenas cotas hacia todas las direcciones y un puesto de conducción cómodo.

prueba-renault-megane-1.5dci-int7

   ¿Buscas coche NUEVO?
Descubre nuestras ofertas »

El volante posee diversos reglajes al igual que el asiento y es sencillo encontrar la postura adecuada. El problema quizás lo tengan los usuarios más altos que pueden rozar la rodilla derecha con la parte inferior del salpicadero, forzando algo la postura. Tampoco la situación de los elevalunas es natural, obligando a retrasar en exceso la mano para accionarlos.

En las plazas traseras ha mejorado algo respecto al anterior Mégane pero en ningún caso se puede decir que sea un coche amplio. La cota longitudinal es tirando a discreta y personas de 1,8 metros de altura rozarán con las rodillas del respaldo delantero (salvo que los que viajen en esas plazas tengan el asiento adelantado). La altura está en un término medio, algo que también se extiende a la anchura.

prueba-renault-megane-1.5dci-int11

El acceso a las plazas traseras me ha parecido correcto. También me ha gustado que haya salidas de aire, un detalle cada vez más común pero que todavía no todos los compactos poseen

En cuanto a la capacidad de maletero, arranca en unos más que correctos 384 litros que se pueden ampliar abatiendo los respaldos. El borde de carga está algo elevado y deja un escalón importante, lo que obliga a hacer un sobre esfuerzo para introducir y sacar objetos pesados. La terminación aquí es normal, sin chapa a la vista y algunos ganchos para colgar bolsas.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b15

MECÁNICA

Uno de los puntos fuertes del Mégane probado está en su mecánica. El bloque 1.5 dCi con 110 CV es un viejo conocido que ha demostrado en los últimos años una correcta fiabilidad, un refinamiento más que correcto y un nivel de prestaciones satisfactorio. Se utiliza en marcas como Infiniti o Mercedes, además de en Dacia y Nissan.

Con 110 CV bajo el capó no puedes esperar unas prestaciones de vértigo pero sí una movilidad más que holgada para viajar sin tener la impresión de “quedarte colgado”. En combinación con la caja de seis velocidades, el conjunto me ha gustado gratamente.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b31

Como matizaba en la entradilla, el refinamiento de este bloque está entre los mejores tanto por vibraciones como por sonoridad, siendo de los menos molestos del mercado. Al buen hacer del motor se suma el mejor aislamiento del habitáculo en esta cuarta generación, logrando que incluso apurando las marchas apenas se perciba el motor.

La progresividad con la que empuja el motor 1.5 dCi me ha parecido buena aunque es cierto que por debajo de las 1.750 rpm apenas hay “vida”. Desde ahí y hasta bien pasadas las cuatro mil vueltas sigue empujando con decisión pero bien es cierto que por encima de las 3.700 es recomendable subir una marcha.

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b6

El selector de modos de conducción permite cinco configuraciones diferentes. En modo Sport la respuesta se nota mucho más directa y la asistencia de la dirección se reduce para conseguir un tacto más duro y firme. Con este modo en funcionamiento me ha dado la sensación de ser un coche “rápido”, de potencia superior a la teórica en una primera fase aunque luego termine “descafeinándose.” El modo opuesto sería el ECO, con una respuesta más suave y lineal, una asistencia más evidente y menor brío. Estos parámetros se pueden modificar al gusto por lo que será el conductor el que decida cómo debe actuar en cada modo.

Para que te hagas una idea de cómo se mueve, en la maniobra de adelantamiento de 80 a 120 km/h en cuarta ha necesitado 8,8 segundos, un dato más que correcto y al nivel de los rivales más directos

prueba-renault-megane-1.5dci-int-b17

Me ha parecido un vehículo que gasta poco en cualquier situación. Durante la prueba ha superado por poco los 5,0 L/100 y eso que se ha viajado con tres personas y el climatizador conectado. En vías secundarias ha sido factible rondar los 4,5 L/100 mientras que en ciudad costará superar los 6,0 L/100.

EN MARCHA

En términos generales el nuevo Mégane me ha parecido un compacto logrado por su buena relación entre estabilidad y confort. A pesar de ser algo más firme que la generación anterior, la comodidad a la hora de superar baches o resaltos no se ha visto alterada e incluso me atrevería a decir que es superior al ser más silencioso.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext52

Cuando llegan las curvas la carrocería oscila ligeramente pero pronto llega al apoyo y no permite que los movimientos sean acusados, lo que facilita su guiado por tramos con muchas curvas. A pesar de esto, hay modelos más eficaces como el Peugeot 308, SEAT León o Ford Focus, dando mayor sensación de seguridad. Posiblemente el acabado GT-Line o GT del Mégane esté al mismo nivel (sino mejor).

Las versiones de este tipo con 110 CV en diésel tampoco están pensadas para circular “a machete” por lo que si eres uno de los pocos quemadillos que quedan quizás te interese dar el salto al GT-Line para conseguir un toque algo más duro y mayor contención de la carrocería.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext31

Los desplazamientos por autovía me han parecido que son los preferidos del Mégane. Muestra una pisada muy sólida, dando la sensación de ser más grande de lo que es. Las curvas rápidas “se las traga” como si nada, y la dirección se muestra suficientemente precisa para no tener que estar corrigiendo constantemente.

En ciudad no me ha parecido aparatoso aunque es cierto que la visibilidad hacía atrás no es de las mejores, con demasiada chapa que deja algo “ciego” el ¾ trasero. Si dispones de la cámara y los sensores de parking estacionar es muy sencillo e incluso el asistente es capaz de hacerlo por ti (aunque necesita más espacio).

prueba-renault-megane-1.5dci-ext42

De las opciones incluidas en la unidad probada me olvidaría del Head Up Display. Los 350 € que cuesta merece la pena invertirlos en otra cosa dado que la instrumentación convencional ya es muy legible. Sí deberías interesarte por las ópticas Full LED dado que alumbran bien, tienen un haz potente y mejoran la seguridad por la noche.

El sistema de cambio automático de luces largas/cortas poco a poco ha ido mejorando aunque sigue sin ser perfecto. En ciertas ocasiones deja conectadas las largas cuando viene un vehículo de frente mientras que en otras, pudiendo conectarlas, no lo hace. Mejor funciona el sensor de luces a la entrada y salida de los túneles.

prueba-renault-megane-1.5dci-ext49

El nuevo Mégane promete una mayor calidad en su terminación, un buen maletero y un motor refinado de prestaciones correctas y consumos ajustados. Las posibilidades de equipamiento son elevadas y el comportamiento garantiza buenos niveles de confort sin perder eficacia
Como suele ocurrir con los modelos recién lanzados, los precios son elevados y respecto a sus rivales no resulta competitivo. La habitabilidad no ha mejorado mucho respecto al anterior y las plazas traseras siguen siendo justas. La dotación de serie debería algo más completa teniendo en cuenta su precio
Motor1.5 Energy dCi
Cilindrada1.461 cc
Potencia110 CV a 4.000 rpm
Par260 Nm a 1.750 rpm
Peso1.205 kg
Dimensiones Lar/An/Al mm4359 / 1814 / 1447
Volumen Maletero384 / 1.247 litros
Aceleración 0 a 100 km/h11,3 seg (11,5 seg en prueba)
Recuperación 80 a 120 km/h8,8 segundos en IV
Velocidad máxima187 km/h
Consumo homologado3,7 L/100 (5,1 L/100 en prueba)
Emisiones CO2 por km95 g
Precio de partida20.250 € (1.5 dCi 110 CV Zen 6MT)

Noticias del motor y Ofertas de Coches Nuevos - Autonocion.com